Para los humanos, las hormigas pueden ser un indicio de que hay algo extraño cerca. A menudo estos diminutos insectos aparecen en busca de comida vieja, animales sin vida o bien para asegurarse de darle un baño a un cuervo. Es cierto, esto último no es muy común pero al menos un fotógrafo tuvo la suerte de capturar a un cuervo en medio de su baño de hormigas.

Cuando Tony Austin, un fotógrafo cautivado por su nueva Instamatic 126, decidió dar un paseo por la naturaleza, jamás pensó inmortalizar una curiosa escena. Un cuervo yacía sobre un hormiguero y a su alrededor varias hormigas escalaban poco a poco su plumaje.

cuervos anting
Tony Austin

En la naturaleza esto se conoce como hormigueo y, en realidad, es una práctica común entre las aves. Con frecuencia un pájaro se sienta sobre una colonia de hormigas, extiende sus alas y crea el ambiente ideal para hacer un anting activo.

No obstante, hay sus excepciones. Por ejemplo, el cuervo que Austin capturó en su cámara practicaba un anting pasivo, ya que de vez en cuando sacudió su cabeza para recordar a sus amigos insectos que hay un límite de interacción.

cuervos baño hormigas
Tony Austin

Una sorpresa misteriosa con el cuervo y su baño de hormigas

A simple vista parecía un cuervo descansando, pero al mirar con detalle Austin reconoció presenciar una acción única:

“Un pájaro del grupo parecía estar tomando un baño de polvo, pero parecía un poco más frenético de lo normal, con las alas extendidas sobre la grava. El cuervo saltaba en el aire, aterrizaba en la maleza junto al camino y luego volvía a saltar al camino de tierra.”, comenta Austin para My Modern Met.

cuervos hormigas anting
Tony Austin

En pocos minutos el fotógrafo Austin experimentó lo que en su momento resaltó Rachel Carson buscaba recuperar: el asombro por la naturaleza. Esa conexión de admiración hacia los actos del mundo natural y reconocer que son tan fascinantes como únicos.

Para algunos son simples fotos sobre cuervos, pero Austin descubrió que ahora su fotografías formaban parte de la historia animal. A partir de su descubrimiento visual sobre el anting, Austin reconoció el valor de inmortalizar la naturaleza, al mismo tiempo que recordó lo gratificante que es mostrarle al mundo las maravillas de la naturaleza.