Lo que para los humanos puede ser el mejor espectáculo de acuario, para los animales marinos se trata de una condena. Alrededor del mundo, la cautividad de especies marinas y otros animales ha ganado más y más relevancia por el trauma que supone el encierro. Si bien es cierto que en algunos casos de ciertas especies existe la vida en zoológicos y acuarios como conservación, la historia de cautiverio de muchas especies es traumática. Un buen ejemplo de ellos son las orcas; espectaculares y ágiles ballenas (en realidad descendientes de la familia de los delfines) que son deliberadamente capturadas para el entretenimiento. Sus historias han dado la vuelta al mundo y la más reciente la vida de Kiska, la última orca en cautiverio en Canadá saltó a la luz por los videos que muestran el estrés que vive este magnífico ser. 

El sector del espectáculo con animales marinos ha ido perdiendo fuerza, por las prácticas poco saludables para las especies que viven en cautiverio y se entrenan para el entretenimiento. Kiska es el claro ejemplo de ello, un cúmulo de malas prácticas han llevado al límite a la orca que vive en un espacio muy pequeño para su tamaño. Activistas en defensa de los animales, han decidido liberar un video para hacer visible las precarias condiciones bajo las que vive Kiska. Además de mostrar al mundo el estrés bajo el que viven estos animales al no poder disfrutar de su libertad.

kiska orca en Canadá

40 años viviendo en cautiverio 

Kiska es la única orca que vive actualmente en el Marineland Niagara Falls, en la ciudad de Ontario, Canadá. De hecho, es la única orca en toda la nación que vive en cautiverio, la última sobreviviente de una lista de orcas que se utilizaron para el espectáculo. Lleva más de 40 años viviendo encerrada bajo las paredes de una piscina.

Ella fue una de las muchas orcas capturadas en 1979 en Islandia cuando apenas tenía alrededor de 3 años de vida. Vivió por un tiempo en el Hafnarfjordur Aquarium, lugar donde las orcas jóvenes recién capturadas eran cuidadas mientras esperaban ser compradas por acuarios del mundo. En 1982 junto a Keiko y Caren, Kiska abordó un avión para llegar hasta Canadá, para usarse en espectáculos de animales marinos. La orca ha transcurrido los últimos 40 años de vida en cautiverio y aunque disfrutó de su libertad por tan sólo 3 años, el estrés de vivir en un espacio demasiado pequeño para ella, está causando estragos.

En el video compartido por activistas, se mira a Kiska dando dramáticos cabezazos contra los vidrios del precario estanque que habita. La desesperación del animal es visible y muestra los remanentes de 40 años en cautiverio. Tras la difusión del video, se inició una campaña llamada #FreeKiska que busca hacer algo al respecto para mejorar las condiciones de vida del animal. A la fecha ya superan las 100 mil firmas en Change.org.

Los animales deberían vivir en libertad rodeados de sus ecosistemas naturales, y no en castillos de vidrio donde se utilicen para el entretenimiento humano. La crueldad detrás de estas prácticas ha ido ganando visibilidad en los últimos años. Incluso se han dictado ya leyes donde se protege a ballenas, delfines, marsopas y otros animales de la crianza y cautiverio con fines de entretenimiento. Canadá proclamó esta ley en 2020, no obstante, los daños ya están hechos para algunos animales como Kiska. La última sobreviviente de una larga lista de orcas utilizadas para el entretenimiento muestra el estrés bajo el que vive.