Reducir el consumo de productos animales está convirtiéndose en una decisión necesaria. Hace algunos años, comer carne era casi obligatorio para nuestra dieta. Sin embargo, ante el inminente desarrollo de la emergencia climática, comer carne y otros productos de origen animal no es la mejor opción.

En la Cumbre Reducetariana de septiembre de 2019, que se llevó a cabo en Manhattan, expertos de todo el mundo reconocieron la urgencia de disminuir —o mejor aún, eliminar— el consumo de productos animales. Pero esto no se logra de la nada, así que el propósito de la cumbre fue plantear estrategias que permitan que este cambio suceda.

Una opción es convertirnos todos en reducetarianos. Este enérgico término propuesto por Brian Kateman hace referencia a la reducción del consumo de carne como una alternativa para ayudar al planeta. No obstante, Kateman asegura que esta opción hizo más fácil su cambio al veganismo, a pesar de las dificultades que implica ajustarse a nuevos hábitos.

Y en ese punto se centra la dieta reducetariana: no importa si tienes deslices y comes de vez en cuando una tira de tocino. El objetivo es entender y aceptar el cambio progresivo y no obligar a tu cuerpo a eliminar de tajo algo que has consumido durante años. Ser una persona reducetariana implica un gran trabajo, pero no es precisamente una alimentación que te haga sufrir. La dieta reducetariana te invita a disminuir el consumo de productos animales y celebrar tus logros, pero no castigarte por tus fracasos.

Si eres de los que tienen apertura ante este tema y quieres ser reducetariano, puedes comenzar por entender y poner en práctica los cuatro principios básicos para reducir el consumo de carne.

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4 principios básicos para reducir tu consumo de productos animales

No es todo o nada

Olvida la posibilidad de abandonar de un día para otro la carne o cualquier otro producto de origen animal. No te vuelvas un vegano de tajo, mejor sé un reducetariano constante.

 

Cambio paulatino e incremental

Este proceso tomará tiempo, así que acepta los cambios en tu dieta y poco a poco aumenta el consumo de verduras y legumbres, mientras disminuyes la cantidad de carnes que comes. Una transformación paulatina es un logro, así que practícalo.

 

Ten un propósito

El medioambiente no es la única razón por la cual debes cambiar tus hábitos alimenticios. La salud también es un punto muy importante. Enfócate en tu propósito personal, cualquiera que este sea. Ya sea por salud, medioambiente o cuestiones éticas, cualquier motivo es totalmente válido.

 

Todos estamos del mismo lado

Aunque las motivaciones sean distintas, la meta es común: hay que dejar de consumir productos animales. Las diferencias siempre existirán, pero caer en discusiones vacías resulta muy contraproducente dentro de este proceso. Mejor enfócate en ti.

 

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