Donde quiera que uno se encuentre, los cantos de las aves forman parte de una mañana soleada. Ya sea en medio del campo o en la ciudad, los pájaros cubren con su melodioso canto una atmósfera relajante que inunda de paz a la mente. Pero en los últimos años, estas atmósferas llenas de notas y florituras, han estado cambiando. Un grupo de investigadores se encargaron de reconstruir los paisajes sonoros de más de 200 mil sitios durante los últimos 25 años y descubrieron que tristemente se escucha un vacío que se veía venir.

Un rompecabezas sonoro

El equipo de investigación liderado por Simon Butler y cuyos resultados se publican en la revista Nature Communications, utilizó un método peculiar para reconstruir los paisajes sonoros en distintas regiones. Con la ayuda de ornitólogos voluntarios esparcidos por distintos puntos geográficos y la conjunción de los registros oficiales, lograron armar un rompecabezas sonoro que arrojó melodías más silenciosas y menos diversas.

canto de pájaros

Utilizaron los datos anuales de seguimiento de aves recopilados como parte del Plan Paneuropeo de seguimiento de aves comunes. Así como de la Encuesta de aves reproductoras de América del Norte. Estas listas guardan los datos de qué especies y cuántos ejemplares se contabilizaron en cada sitio en cada año en el que se realizó dichas encuestas. Pero esto tan sólo fue el comienzo, luego debieron traducir los datos duros en sonidos.

Para ello, combinaron las grabaciones de sonidos de cada especie registrada presentes en la plataforma Xeno Canto. Esta es una base de datos en línea, de las melodías de cada especie de ave registrada. Primero recortaron los archivos de sonido descargados a 25 segundos, mismos que insertaron en una base de vacío de 5 minutos de duración. Luego adjuntaron la misma cantidad de archivos de sonido para una especie, que ejemplares contabilizados. Finalmente, al colocar en capas el número apropiado de archivos de sonido, obtuvieron la reconstrucción de paisajes sonoros de casi 200 mil regiones geográficas distintas, durante los últimos años.

Un declive crónico evidente

Lamentablemente los hallazgos revelan una disminución crónica en la diversidad e intensidad de los cantos de pájaros, tanto en Europa como en América del Norte. Esta disminución de intensidad acústica es concordante con los sitios que en los últimos años han experimentado mayor disminución de abundancia total y riqueza de especies. Aunque también han descrito que la estructura de la comunidad de aves también es un factor en cómo los paisajes sonoros están cambiando.

canto de pájaros

Es probable que la pérdida de especies de pájaros cuyo canto es más intenso e intrincado, genere un mayor vacío que aquellas más silenciosas. Por ejemplo, la pérdida de especies como la alondra o el ruiseñor, tiene un mayor impacto en vacío sonoro, que la pérdida de otras aves como las gaviotas, cuyo cántico no es tan complejo. En contraparte y sorpresivamente, también hubo sitios, aunque muy contados, en donde los paisajes sonoros se enriquecieron en vez de silenciarse. Los investigadores apuntan a que se debe analizar qué ocurre en estas regiones para ayudar a aquellas en donde el declive es inminente.  

Conforme colectivamente nos volvemos menos conscientes de nuestro entorno, también tendemos a despreocuparnos por su deterioro. En ese sentido, puede que no nos hayamos percatado todavía de la disminución del canto de los pájaros o de la casi nula presencia de especies como las abejas y mariposas, que están en declive en las ciudades. Es imperante recuperar esta conexión con la naturaleza. Disfrutar de la atmósfera auditiva y visual que nos brinda, para luego pasar a hacernos conscientes de la necesidad de actuar en su defensa.

Referencias:
Morrison, C. Auniņš, A. Benkő, Z. (2021). Bird population declines and species turnover are changing the acoustic properties of spring soundscapes. Nature Communications. 12, 6217. DOI.