Los instintos de supervivencia predominan no importa si se trata de un ser con raciocinio o no, aunque no podemos comprobar que no lo tengan. Lo cierto es que cuando se trata de sobrevivir los mecanismos se activan para agotar hasta el último recurso para logar permanecer con vida. Existen diversos comportamientos que se observan en animales y que sorprenden a más de uno, pero uno no muy conocido y que es digno de admirar, es el que tienen las hormigas rojas que, para sobrevivir a las inundaciones de sus colonias, forman balsas gigantes únicamente con sus cuerpos para salvar a su reina.

Las hormigas rojas cuyo nombre científico es solenopsis invicta, habitan en América del Sur, Australia y algunos lugares de Asia. Para su tamaño diminuto comparado con el de otros animales, las hormigas tienen una vida muy compleja e intrincada. Sus colonias están jerarquizadas al igual que sucede con las abejas. Basan su supervivencia en el compañerismo y el trabajo en equipo, así que cuando un imprevisto se suscita, juntas le hacen afronta. No importa si se trata de un depredador o de una inundación en su colonia, el trabajo en equipo es fundamental. Pero los mecanismos que utilizan en este último caso son simplemente sorprendentes.

colonia de hormigas rojas

Cuando no les queda tierra firme para trasladarse hacia otro sitio para construir un hogar nuevo, las hormigas rojas construyen balsas gigantes con sus propios cuerpos. Las obreras unen sus piernas con las bocas de las demás y así entretejen una superficie segura. Esto les toma menos de dos minutos y está diseñada para salvaguardar a la hormiga reina.

Navegan todas a salvo

Una vez que la unión de sus cuerpos se ha completado y han logrado formar exitosamente su balsa, la reina y las larvas se mueven hacia el centro de la estructura para salvaguardarla del ahogamiento y el agua. Las obreras quedan por debajo, en una masa extraña de color rojo que navega por las aguas hasta encontrar tierra firme de nuevo. Los entomólogos dicen que, aunque no es un comportamiento que se pueda ver muy a menudo, es completamente normal ante la presencia de lluvias.

Y aunque parece una ardua tarea para aquellas que quedan en la base del tumulto, en realidad no hay sacrificios poblacionales en esta defensa. Gracias a la anatomía de sus cuerpos, son capaces de crear una especie de sistemas de bolsa de aire que les permite obtener el oxígeno necesario para sobrevivir mientras navegan por el agua.

balsas hormigas rojas

Sorpresivamente son bastante resistentes, pueden vivir así durante semanas. Si el tiempo no mejora, antes de que puedan descender a tierra firme y formar un nuevo hormiguero, se alimentarán de las pupas. Cuando por fin se encuentran con la superficie terrestre y están a salvo en su hábitat, rápidamente formarán sus túneles intrincados y la reina podrá reponer las crías que se perdieron en la travesía. Una sola reina es capaz de poner tres millones de huevos en su vida. De ahí que se le resguarde hasta el último segundo. 

Si la reina muere entonces las posibilidades de supervivencia de la colonia se verán sumamente comprometidas. Pero si existen seres resilientes en este mundo, esas son las hormigas que tienen esta curiosa forma de sobrevivir a las inundaciones.