El pasado nos dice mucho de cómo somos ahora y por esa sencilla razón, el ser humano se ha encargado de explorar las diversas formas de vida en el planeta. Desde los microorganismos, plantas e insectos, hasta los grandes seres marinos, como las ballenas. Se dice que éstas son de los seres más antiguos en el planeta y un reciente descubrimiento reveló que las ballenas tienen 5 dedos, un hito que confirma su conexión con la evolución terrestre.

Hace unos 50 millones de años, los ancestros de las ballenas caminaban sobre la Tierra. No tenían específicamente el aspecto de una ballena actual, pero si eran seres adaptados para deambular por la superficie y en ocasiones sumergirse.

ballena ancestro dedos aletas
@MarkScherz

De acuerdo con el Dr. Mark D Scherz, profesor de zoología de vertebrados y curador de herpetología en el Statens Naturhistoriske Museum en Dinamarca, el miembro pentadactyl de mamíferos y reptiles evolucionó a lo largo de varias generaciones hasta convertirse en una aleta.

Esto lo comprobó gracias a los restos de una ballena de pico que llegó a la costa a principios del mes de septiembre. Tras diseccionar las aletas en busca del miembro pentadactyl, descubrió apéndices extraños que parecían ser dedos.

La estructura cuenta exactamente con lo que serían cinco dedos, todos de diferente tamaño y muy parecidos a una extremidad encontrada en anfibios y humanos. Este descubrimiento confirmaría que las ballenas (al menos las de pico) tienen un ancestro compartido con los humanos y otros animales terrestres.

ballenas dedos
@MarkScherz

Los 5 dedos de las ballenas, una cuestión de adaptación

La primera evidencia de que las ballenas podían haber evolucionado de un animal terrestre se encontró en Pakistán en 2008. Todo apunta a que la criatura conocida como Indohyus entró al agua hace millones de años para evitar a los depredadores. Una vez que el agua se convirtió en su escondite habitual, entonces la evolución comenzó a hacer lo suyo para adaptar a esta especie a un modo de vida completamente acuático.

Asimismo, para comprobar que las ballenas podían descender del Indohyus los investigadores realizaron un análisis más profundo a las orejas y cráneo de ambos. Lo que encontraron fue que los huesos del Indohyus tenían una capa exterior gruesa, una característica que se ha observado en el hipopótamo.

ballena cuatro patas
Nature

Pero, también a esto se la une el descubrimiento de los fósiles de una especie de ballenas de cuatro patas en Egipto. Se calcula que la ballena de cuatro patas llamada Phiomicetus anubis vivió hace unos 43 millones de años y podría ser el ser que conecte al Indohyus con las ballenas directamente.

Ante estos hechos, Hans Thewissen, investigador de la Northeast Ohio Medical University, sugirió que los ancestros de las ballenas tomaron el agua como un mecanismo de defensa ante los depredadores. A partir de ahí, la naturaleza se encargó de hacer el resto del trabajo.