Navegando entre lo mejor de dos mundos, esta babosa marina que roba genes resguarda lo mejor de ser un animal, pero también las virtudes de ser vegetal. A simple vista la babosa de mar verde es un animal que parecería que fue creado en un cuento de hadas. Sin embargo, la creatividad de la naturaleza muchas veces supera la ficción y la babosa marina que roba genes es un verdadero ejemplo de ello.

Hurtando suficientes genes de plantas, este animal es el primero del que se sabe que produce clorofila como una planta. Esto significa que puede nutrirse de la luz del sol, igual que las plantas. La babosa marina ha sido reconocida como una criatura única. Esta puede llevar a cabo la fotosíntesis e incluso adquirir orgánulos de las plantas que come, es el primer animal híbrido. 

babosa marina hoja

De hecho, un estudio comprobó que esta babosa es capaz de adquirir e incorporar algunos de los genes de las plantas que come a su propio ADN, ¿imaginas convertirte en lo que comes? Tener el poder de transformar los genes es un acto que al ser humano le ha costado mucho, pero la naturaleza demostró tenerlo muy bien incorporado en esta especie.

La babosa marina capaz de mutar en vida

Evolucionar, mutar o transformar las cadenas genéticas no son acciones que podamos hacer en un abrir y cerrar de ojos. Diversas especies tardan siglos en transformar organismos y mejorarlos para la supervivencia. Sin embargo, en el caso de la babosa marina que roba genes, la hibridez es un acto posible y visible en poco tiempo.

Se sabe que desde 1970 se descubrió que la babosa de mar era capaz de adquirir orgánulos de las plantas que contienen el pigmento verde clorofila. Es decir, consume los genes de aquellos seres que convierten la luz en energía. Y, casi como en acto de magia, se vuelve acreedor de esa habilidad.

babaosa marina elysia chlorotica

No obstante, hasta ahora nadie sabe con certeza cómo es que estos animales pueden mantener los genes robados por un largo período. Científicos reconocen que el secreto podría estar en los genes que codifican las proteínas del cloroplasto. Aquellos genes que se encuentran en la babosa y ayudan a mantener funcionando los genes robados.

En todo caso, si la babosa marina realmente es un pequeño animal que roba genes y los mantiene en función, entonces, hasta ahora, este es el único ejemplo de transferencia genética funcional. Se convertiría en una ejemplo excepcional de rápida evolución en el mundo natural.