A menudo en la naturaleza nos encontramos con sorprendentes amistades entre ejemplares de distintas especies. A lo largo de los millones de años de evolución muchos animales han generado vínculos increíbles con otros animales, esto no es nuevo y se le conoce como simbiosis. Es decir, cuando existe una asociación íntima entre organismos para el beneficio mutuo. No obstante y pese a que las simbiosis lleva en la naturaleza muchos años, cuando nos topamos de frente con escenas que ponen en evidencia este vínculo, la sorpresa no puede dejar de existir. Quizá porque casi siempre representan un oxímoron, como en este caso donde un fotógrafo captó el plácido sueño de un ave durmiendo en el cuerno de un rinoceronte.

Se trata de un pequeño picabueyes de pico rojo, que tienen una relación simbiótica con los rinocerontes. A menudo se les puede observar en las espaldas de estos gigantes grises, su disparidad de tamaño y delicadeza vuelven de esta larga amistad una de las más especiales del reino animal. Y aunque es común ver deambular a las aves en los lomos de animales grandes, nunca se les había observado como los captó el fotógrafo Zaheer Ali.

picabueyes sobre rinoceronte

Un pequeño picabueyes, también conocido como bufágido, parece haber llegado más allá del comportamiento usual. Se puede ver al ave plácidamente recargada como en un sueño reparador en el pico de un rinoceronte, que también se observa muy en calma con la compañía de su pequeño amigo.

Una larga y sincera amistad 

A menudo este tipo de aves se conocen por estar acostumbradas a vivir entre gigantes, ya que saben que no representan ningún peligro para ellas. Al contrario, funcionan como un equipo bien sincronizado. La ardua tarea de los picabueyes, consiste en alimentarse de las garrapatas de los rinocerontes y cuando el peligro acecha, se encargan de alertar a sus gigantes amigos. Apenas algo se acerca a sus gigantes amigos, las aves pian lo más fuerte que pueden y se echan a volar. Así se cumple el ciclo simbiótico entre estas dos especies.  

Y aunque la imagen parece hablar por sí sola, la realidad es que el ave no se encontraba durmiendo, sino que estaba realizando una tarea todavía más sorprendente sobre su huésped. El fotógrafo explicó que en realidad el ave estaba afilando su pico con el cuerno del rinoceronte. Así que sólo tuvo que alistar su cámara y esperar el momento adecuado para captar la escena.

ave durmiendo en cuerno de rinoceronte
Zaheer Ali

“Vi cómo este pequeño pájaro afilaba su pico en el cuerno del rinoceronte y era algo que nunca había visto antes. Cogí mi cámara y esperé el momento adecuado, tomé la foto cuando el pájaro yacía sobre el cuerno del rinoceronte”.

Pero, aunque el ave en realidad no dormía, la escena sigue siendo igual de sorprendente. La convivencia de dos animales tan dispares en tamaño y fuerza, que raya en la ternura.