Parece que, mientras más sabemos sobre los agujeros negros, más misterios alrededor de este fenómeno inundan el asombro humano. En la última publicación de Stephen Hawking, una de las figuras que dedicaron su vida a profundizar en la naturaleza de los agujeros negros, Hawkings afirmó por primera vez que los agujeros negros no “desaparecen” lo que se tragan, sino que conservan algo de información grabada en su “pelo suave”. 

Ahora, un equipo de investigadores de la NASA encontró una irregularidad mientras observaban un agujero negro masivo situado en la galaxia NGC 3147, a 130 millones de años luz de la Tierra. Con ayuda del telescopio Hubble, la NASA pudo detectar la presencia de un inusual “disco” orbitando alrededor del agujero negro, algo aparentemente extraordinario puesto que es muy extraño que no haya sido tragado; “no debería estar allí”, explica el investigador Stefano Bianchi.

 

¿Por qué es extraño que este disco merodee alrededor del hoyo negro?

Al parecer, el disco de acreción (una estructura en forma de disco, compuesto de gas y polvo girando en torno un objeto central masivo) merodeaba a un agujero negro “hambriento” (es decir, un hoyo que no “se traga” el suficiente material cósmico como para “ser saciado” con regularidad). La presencia de este disco sorprende porque la galaxia es poco activa. Se considera que las galaxias con un núcleo de baja luminosidad tienen un agujero negro hambriento porque no hay material para alimentarlo regularmente. Lo que sorprende a los investigadores es encontrar un disco delgado muy parecido a los que se hallan en las galaxias activas en este lugar.

De hecho, lo interesante es que los discos de acreción, al estar compuestos de grandes cantidades de gas y polvo, suelen ser objetos muy luminosos. De acuerdo con el informe de la NASA, el disco está tan profundamente incrustado en el intenso campo gravitatorio del agujero negro que la luz del disco de gas se altera, dando a los astrónomos una mirada muy peculiar sobre los procesos dinámicos que ocurren cerca de un agujero negro.

Los investigadores eligieron esta “galaxia activa de baja luminosidad” para su estudio, precisamente por tratarse de un territorio cósmico que alberga suficientes hoyos negros hambrientos. 

Esta observación permite analizar con gran detalle las teorías de la relatividad general de Einstein. El material del disco gira alrededor del agujero negro a más del 10% de la velocidad de la luz, con lo cual el gas es más brillante cuando se acerca a la Tierra y se atenúa cuando se aleja. 

“Nunca hemos visto los efectos de la relatividad general y especial en la luz visible con tanta claridad”, añadió Marco Chiaberge, integrante de la investigación.