Los interferómetros de los observatorios LIGO en Estados Unidos y Virgo en Italia, detectaron una señal que podría ser la primera de su tipo. Los astrofísicos creen que estas ondas gravitacionales son el encuentro entre dos monstruos estelares más grandes que el sol. Se trata de un agujero negro que está devorando a una estrella de neutrones.

Representación artística de una estrella de neutrones en la cúspide de ser tragada por un agujero negro.
Crédito: Dana Berry / NASA

La colaboración entre LIGO-Virgo tiene cuatro meses en su tercera carrera de observación —O3—, la cual comenzó el 1 de abril de este año. Desde entonces han escuchado las colisiones de más de una docena de pares de agujeros negros, así como dos pares de estrellas de neutrones, pero el pasado 14 de agosto escucharon por primera vez lo que suponen es un agujero negro tragando una estrella de neutrones.

De ser cierto este evento, denominado S190814bv, marcaría el comienzo de una nueva era de estudios astrofísicos en la teoría general de la relatividad de Einstein.

Mientras tanto, los investigadores continúan analizando y verificando la información. “Es el caso más prometedor que ha surgido hasta ahora”, declara James Lattimer, profesor de astronomía de la Universidad de Stony Brook y astofísico nuclear pionero, quien demostró que las fusiones de estrellas de neutrones y agujeros negros pueden rociar elementos pesado como el oro y el uranio.

agujero-negro-devorando-estrella-escucha-sonido-nasa

La imagen es una simulación de la fusión de un sistema binario de estrellas de neutrones. Desde la parte superior izquierda, siguiendo las agujas las agujas del reloj: las dos estrellas de neutrones (dibujadas en blanco) giran una alrededor de la otra, se tocan y se fusionan en una estrella de neutrones masiva. La secuencia completa cubre alrededor de 30 ms de evolución. En la mayoría de los casos, la estrella de neutrones masiva no puede soportar su propia gravedad por mucho tiempo y eventualmente colapsa en un agujero negro.

Créditos y simulación de: Ciolfi, Giacomazzo (Virgo Collaboration) y Kastaun (LIGO Scientific Collaboration)