La máxima autoridad judicial de Colombia ha tomado una decisión histórica y ejemplar. Hoy la Amazonia colombiana se ha reconocido como una “entidad sujeta a derechos”, lo cual, en otras palabras, quiere decir que esta selva tropical tiene ya los mismos derechos que una persona. 

La decisión forma parte de una loable cruzada para tomar medidas urgentes en favor de la conservación de esta superficie y así, no sólo preservar el territorio para las comunidades y demás especies que lo habitan, sino también contribuir a desacelerar el cambio climático (una de las amenazas más contundentes que hoy se ciernen sobre nuestra supervivencia).  

Esta medida, según informa la Thomas Reuters Foundation, es una respuesta de la Corte Suprema de Justicia de Colombia ante la falta de una estrategia efectiva por parte del gobierno de ese país para proteger la selva. “Está claro, a pesar de los numerosos compromisos internacionales, el Estado colombiano no ha abordado eficientemente el problema de la deforestación en el Amazonas”, advirtió esta autoridad. Por esta razón lo obliga –tanto a nivel federales como local– a presentar un plan efectivo, en un plazo de 4 meses, para frenar de manera urgente la deforestación en este territorio. Para sustentar la sentencia la máxima autoridad citó, entre otros factores, el hecho de que las tasas de deforestación se elevaron en un 44% tan sólo entre el 2015 y el 2016. 

Por cierto, uno de los aspectos más emotivos de este fallo histórico es que todo se originó a partir de una demanda de un grupo de 25 jóvenes, de entre 7 y 26 años, que a principios de año exigieron a la autoridad garantizar su derecho constitucional a un ambiente saludable, así como a la vida, el alimento y el agua.  

“Esta decisión de la Suprema Corte marca un precedente histórico en materia de litigación de cambio climático“, advirtió Camila Bustos, una de las jóvenes demandantes.