Stephen Hawking nos legó tal conocimiento sobre el cosmos, que quizá no se acabará de profundizar en décadas sobre el mismo. Pero con su habitual agudeza y lucidez, este físico no sólo indagó en los secretos del universo, sino que aprovechó su riqueza metafórica para darnos algunas simples pero invaluables lecciones.

Algunas de ellas están contenidas en una conferencia sobre los agujeros negros que dio en Chile y fue publicada por la BBC en el año 2016. En ella, y no falto de pasión, Hawking explica lo que llevó a generar nuevas teorías del espacio-tiempo.

La conferencia fue publicada por la BBC en un sugerente video animado que te presentamos a continuación:

En esta conferencia, Hawking nos habla sobre la infinita fuerza de gravedad que tienen los agujeros negros, la cual impide a la luz salir de ellos. Esto parecía indicar que los agujeros negros son cárceles sin remedio de toda masa que absorben. No obstante, explica Hawking:

Desde el exterior no puedes saber lo que hay adentro del agujero negro. Puedes aventar una televisión, anillos de diamante o incluso a tu peor enemigo al agujero negro, y éste, recordarán, es una masa total y una carga eléctrica.

Estas masas pueden ser de distintos tamaños, pero siempre tienen un “horizonte”. Y según teorías de la física cuántica, en el vacío sí existen partículas y antipartículas “gaseosas”, que aparecen y desaparecen como burbujas de refresco. Al estar en el horizonte de los agujeros negros pequeños, y estar constantemente materializándose en pares, algunas de estas partículas pueden escapar, alcanzando la velocidad de la luz durante esos movimientos.

 

Una invaluable lección de Hawking

Contrario a una diminuta partícula, un ser humano necesitaría transitar por un agujero negro muy grande para poder escapar de éste: de 1 millón de veces el tamaño del sol. Pero, sin duda, podría transitarlo para aparecer después en otro universo.

Por eso, Hawking nos dice:

El mensaje de esta lectura es que los agujeros negros no son tan negros como nos es figurado. No son las eternas prisiones que alguna vez se pensó que eran. Las cosas pueden salir de un agujero negro, posiblemente a otro universo.

Y concluye con un mensaje esperanzador:

Así que, si alguna vez caen en un agujero negro, no se rindan. Hay una salida.

Si podemos salir de un agujero negro, donde incluso la gravedad está en nuestra contra, no cabe duda de que podemos resolver nuestros pequeños problemas terrenales.

Gracias, Stephen Hawking, por estas indelebles lecciones cósmicas.