La sensibilidad de los niños es muchas veces inefable: se trata de un sentimiento que surge espontáneamente y que, entre otras cosas, los hace sumamente empáticos. Sin embargo, es poco usual que a los niños se les pregunte qué opinan de determinadas situaciones, pese a esa intuitiva sabiduría que los caracteriza.

Por eso, los Eco Experts decidieron poner a prueba la sensibilidad infantil de una manera por demás original, que además funge como una campaña que nos recuerda que los niños tienen mucho que decir y aportar: de hecho es su derecho, pues serán ellos quienes hereden este mundo. Y nosotros podemos estimularlos para que sean activistas por el medio ambiente.

La prueba de Eco Experts consistía en elaborar un video mostrando las reacciones de los niños ante la contaminación del océano. Para ello se le pidió a un grupo de ocho pequeños que dibujaran ecosistemas marinos: el resultado fue una serie de tiernos dibujos, donde los peces, pulpos y cangrejos conviven sonrientes.

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En una segunda parte se les mostró a los niños una serie de fotos de océanos contaminados, repletos de plásticos en sus costas. Los niños reaccionaron atónitos.

En el video, uno de ellos dice:

Los animales estarán viviendo, seguramente, terribles momentos con toda esa basura.

Una niña agrega: 

Me siento muy molesta, los animales no han hecho nada pero están rodeados de basura contra la que no pueden hacer nada. 

 

¿Cómo se puede solucionar el problema?

Uno dice:

Debemos pensar más en lo que hacemos y sus consecuencias.

Otro suma:

Creo que cuando la gente no separa su basura debería pagar una multa.

Finalmente, una niña añade:

Creo que deberíamos reciclar más, y dejar de usar tanto plástico. Usar más bolsas de tela. Este es nuestro planeta, y si no hay a dónde más ir deberíamos empezar a cuidar de él. 

Bajo el lema de Stop Plastic Pollution, los Eco Experts están promoviendo la conciencia sobre la contaminación en los océanos de esta original manera, haciendo a los niños no sólo indignarse, sino formar parte de la solución. Algo que cabría replicar en todo el mundo, pues en cualquier país los niños son un potencial y fundamental agente de cambio, que por su empatía e inteligencia debería ser más tomado en cuenta.