Música fresca: beats para frenar el ritmo y relajarse al instante (PLAYLIST)

Desahoga tu noche con esta selección de beats del género lo-fi y disfruta de la deliciosa beatitud que producen

La música con matices lo-fi se ha popularizado mucho en plataformas digitales durante la última década, sobre todo en Bandcamp, un sitio web diseñado para que músicos de todo el mundo compartan sus expresiones musicales en distintos formatos. En el caso del excepcional lo-fi, encontramos canciones, beats, sampleos y otras odiseas musicales que, francamente, transmiten una beatitud y deleite incomparables, gracias a la estética de nostalgia que produce su calidad de grabación vintage.

Esta ocasión te presentamos una selección basada en el género lo-fi hip hop: música que, si bien no obedece a parámetros musicales suficientemente como para calificar como composiciones en forma, contiene numerosas obras musicales cuyo objetivo es producir en la psique un efecto de relajación instantáneo y felicidad indescifrable. Tal vez sea por ello que Kim Gordon alguna vez aconsejó escuchar hip hop para recuperar la felicidad.  

La radio por internet Chilled Cow –una plataforma que comparte música, beats y sampleos en los géneros lo-fi hip hop y jazz hop– comparte esta deliciosa selección de beats para relajarse; ya sea mientras estudias, trabajas o lees un libro, los ritmos suaves de esta compilación musical –aunado a la sutil y preciosa melancolía que sugiere su calidad de grabación– hacen de la experiencia del escucha un momento eterno e inolvidable.

 

Para mejores resultados, escucha con buenos audífonos 



Escucha a Ólafur Arnalds y su piano embrujado en este sublime microconcierto

En esta sublime presentación, el músico islandés Ólafur Arnalds se acompañó de un instrumento etéreo que él mismo desarrolló: Stratus.

Un islandés de 31 años toca el piano. La atmósfera no sólo se rinde a su música, sino que un par de pianos, probablemente embrujados y situados a su espalda, comienzan a sonar solos y dialogan melódicamente con lo que el compositor va interpretando.

Los hechizos musicales existen. Al menos eso es lo que nos sugiere esta fugaz presentación de Arnalds en Tiny Desk, que tomó la forma de un gentil recordatorio: la voluntad inspirada puede actuar sobre la materia y dominarla.  

Para el microconcierto de 16 minutos, además del par de ‘fantasmas’, Arnalds y su piano se acompañaron de otros cinco músicos (cuerdas y percusión). Los fantasmas son el resultado de un “instrumento” desarrollado por el compositor y su amigo programador Halldór Eldjárn, que consiste en un software llamado Stratus. Este software registra en vivo la música que va tocando Arnalds, y le responde con secuencias entonadas a sus notas o acordes. El resultado, insistimos, es hechizante.

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“Estoy seguro de que se están preguntando ‘qué y cómo’, a lo cual no existe una respuesta simple. Lo que puedo decir es que he dedicado 2 años y todo mi dinero a esto”, dice Arnalds, tras 10 minutos de presentación. Luego procede a explicar al reducido público cómo funciona este software, y finalmente concluye su set con la cuarta y última pieza. 

 

Ólafur Arnalds / Tiny Desk

Tiny Desk es un formato de “videopresentaciones íntimas” grabadas en vivo en la oficina del músico y locutor de NPR, Bob Boilen. Durante los 12 años de historia de esta preciosa iniciativa se ha presentado gente como GZA, The Roots, Saul Williams, Daniel Lanois y Sun Ra Arkestra.

En palabras de Boilen, quien ha organizado incontables sesiones, la de Ólafur Arnalds ha sido de las más exquisitas:

Estos ‘fantasmas’, junto con la banda de cuerdas y percusión de Ólafur, lograron algo de la música más hermosa que jamás haya escuchado en Tiny Desk. 

Por cierto, el set que presentó Arnalds es un preámbulo de su próximo álbum Re:Member.

Javier Barros del Villar
Autor: Javier Barros del Villar
Editor digital. Toma té y vive parte del tiempo en las montañas.


Everywhere at the end of time: un álbum para explorar los pasajes de la demencia (y dejarse caer en el olvido)

Después de escuchar este delicioso álbum no volverás a recordar tus preocupaciones.

Que un ser humano con el intelecto promedio se introduzca día a día en las aguas negras del estrés, la infatuación de los amores modernos y las cimas y simas de la depresión, parece una labor, honestamente, imposible. El escenario suena tormentoso. Pero ocurre. Nos ocurre a la mayoría: a veces como un mal necesario provocado por el organismo; otras veces, como una función suicida de la mente para extirpar lo que hace daño, y poder volver a nacer a partir de la experiencia. 

Sin lugar a dudas se escucha poco gratificante, pero no deja de ser, en ambos casos, una respuesta inmunológica frente a la estimulada realidad que compartimos. En este sentido, explorar la memoria (y su paradoja, el olvido) mediante música puede producir un efecto contrario (sorpresivamente agradable) cuando las preocupaciones y los pensamientos obsesivos detonan los ya mencionados síntomas de época.

musica y demencia Everywhere at the end of time the caretaker

Acudir a pasajes sonoros mientras se recorren partes de la memoria valiosas o, en su caso, extirpar dicha memoria para reconfigurar la mente, es precisamente el tema central de la música de James Leyland Kirby, conocido en la escena experimental como The Caretaker. 

El tiempo, la memoria y hasta la melancolía son las fuerzas que aureolan el sonido de The Caretaker, diseñado para satisfacer las expectativas de quien desea escuchar nada más que una calma interior. O quien necesita, de una vez por todas, olvidar.

Y a propósito del olvido, The Caretaker ha estado trabajando en un estado mental a partir del sonido: la demencia (el olvido o la extracción de recuerdos).

musica y demencia Everywhere at the end of time the caretaker

Everywhere at the end of time (En todas partes al final del tiempo) es su último trabajo, una serie de cuatro álbumes de larga duración que exploran la demencia, en su proceso de avance y en su totalidad. Cada álbum revela una etapa clave en la progresión, pérdida y desintegración de la memoria, cayendo poco a poco en el abismo de la completa pérdida y la nada. La nada como un estado delicioso, donde es posible poner la mente en blanco y quizá y hasta reconfigurarla a lo largo del proceso. 

Pese a que toda la música que realiza The Caretaker es en su totalidad instrumental –una mezcla de ambient, un poco de jazz y música de salón de los años 30–, los títulos de las composiciones no dejan de llamar la atención y ser muy apropiados para un proceso de demencia (que extrañamente parece congeniar también con el sentir secular de estos tiempos): se leen, por ejemplo, títulos como “Glimpses of hope in trying times”, “Surrendering to despair”, “Last moments of pure recall” y el ya conocido título “An empty bliss beyond this World” de 2011.

La serie constará de seis etapas, de las cuales 3 han sido liberadas y puedes escucharlas gratuitamente a través de su Bandcamp, o bien, apoyar la música de este genio de la abstracción musical y comprar su álbum en la misma liga.

Everywhere at the end of time es ese álbum que todos queremos escuchar para traer recuerdos perdidos u olvidar sencillamente otros.

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*Ilustraciones: Portadas de álbumes de The Caretaker a cargo de Ivan Seal.