Mira las preciosas fotos de pájaros que concursan en el Bird Photographer of the Year

Este concurso premia cada año a profesionales y amateurs que logran captar la majestuosidad de estos seres emplumados.

Las 10 mil especies de pájaros que hay en el mundo tienen particularidades únicas, pero la mayoría comparten algo: son de una belleza y un misticismo inenarrables. Desde su equilibrada anatomía hasta la tersa perfección de sus plumas y sus exóticos colores, los pájaros son seres que nos invitan a la contemplación.

Por eso, año con año se lleva a cabo el Bird Photographer of the Year, un concurso centrado en la pasión por las aves, así como en el interés por captar no sólo su belleza, sino sus curiosos comportamientos. Este concurso se divide en ocho categorías, que incluyen, entre otros, Mejor Retrato, Atención al detalle, Comportamiento de Aves y Aves en Vuelo.

Para todas las categorías se escogen diversas fotografías, mismas que tanto profesionales como amateurs pueden subir en los sitios organizadores, Nature Photographers Ltd y The British Trust for Ornithology. 

El ganador de esta edición (2018) será anunciado el 20 de agosto, pero mientras puedes contemplar la belleza cotidiana de las aves en esta selección de algunas de las fotos que participan en el concurso.

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Kingfisher diving (España), de Mario Cea Sanchez
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Alexandrine parakeet standing on swallows nest (Río Chambal, India), de Georgina Steytler
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Red-billed oxpecker on an impala (Kruger National Park, Sudáfrica), de Edmund Aylmer
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Whooper swans (Janakkala, Finlandia), de Antti Siponen
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Pygmy Cormorant (Hungría), de Bence Mate
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Sanderling wading birds stop during migration (Asturias, España), de Mario Suárez Porras
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Griffon vulture (Alaska), de Pedro Jarque Krebs
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Grey heron (Hungría), de Bence Mate
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Snowy owl (Canadá), de Markus Varesvuo
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Northern gannet with discarded netting in its beak (Heligoland, Alemania), de Petr Bambousek
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Canada Goose (Londres, Inglaterra), de Renato Granieri
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White-backed vulture (Zimanga, Sudáfrica), de Clint Ralph
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Great Grey Owl (Alberta, Canadá), de John Launstein
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Dalmatian pelicans (Lago Kerkini, Grecia), de Johan Siggesson
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Water rail (Salamanca, España), de Mario Cea
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Stellar’s Sea Eagle (Hokkaido, Japón), de Gladys Klip
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Blue Tit On Berries (Helsinki, Finlandia), de Markus Varesvuo



Las aves rapaces de Australia que están aprendiendo a controlar el fuego

Estas aves utilizan el fuego como arma de caza.

Las primeras fogatas marcaron un hito en la evolución de nuestra especie. El dominio del fiero elemento permitió alumbrar, calentar y cazar. Aparte de los humanos, ninguna otra criatura había iniciado un fuego deliberadamente… hasta ahora, pues al parecer, algunas especies de aves rapaces de Australia han aprendido a controlar el fuego.

¿Por qué estas aves están jugando con fuego? Varios observadores han visto al milano negro y al halcón berigora recoger ramas encendidas para luego llevarlas a otros lugares y dejarlas caer. Esta conducta lleva tanto tiempo que ya ha sido estudiada. Según una investigación publicada en el Journal of Ethnobiologyparece relacionarse con un instinto básico de estas especies: la caza. El fuego es un peligro para las lagartijas, víboras y roedores que les sirven de alimento. Para estas aves, sin embargo, el fuego es un arma. 

El milano negro y el halcón berigora provocan un pequeño incendio con las ramas que dejan caer. Después, reciben a las pequeñas especies que emprenden la huida a pocos metros del mismo. Este audaz sentido de la estrategia se asemeja al de los humanos a un nivel sorprendente. Si aprender a controlar el fuego fue la catálisis de toda nuestra civilización, ¿qué significará para estas aves? 

Por el momento, podemos adjudicarlo al impredecible flujo de la evolución. Tiene todo el sentido que las aves naturalmente busquen maneras de alimentarse de forma más eficiente. Pero el punto que sobresale es la inteligencia que estas especies han sido capaces de desarrollar. Hasta hace poco tiempo, la idea de una conciencia animal no estaba en el horizonte. Seguramente esto se debe, más que nada, a nuestra falta de atención. 

Varios animales poseen una sensibilidad impresionante y compleja que abarca todos los ámbitos de la conciencia humana: la comunicación, los lazos sociales, la capacidad de cálculo. Si algo nos acaban de demostrar estas aves es que los humanos no somos -ni seremos- los únicos en constante transformación.

 

* Fuentes

Mark BontaRobert GosfordDick EussenNathan FergusonErana Loveless y Maxwell Witwer “Intentional Fire-Spreading by “Firehawk” Raptors in Northern Australia,” Journal of Ethnobiology37(4), (1 Diciembre 2017). https://doi.org/10.2993/0278-0771-37.4.700