El agua tiene su propio lenguaje. Su leve sinuosidad –por ejemplo, en un lago– suele representar un espacio de tranquilidad, mientras que la fluidez de una cascada puede simbolizar velocidad o fuerza.

Pero, ¿qué tal si el agua pudiera dar otro tipo de mensajes? De hecho, puede hacerlo. Quizá ya conoces las “fuentes impresoras”, que en lugares como Japón ocupan algunos lugares públicos y que pueden elaborar interesantes patrones o, incluso, dar la hora.

No obstante, las nuevas impresoras de agua 3D llevan este concepto un paso más allá. El lenguaje del agua ya no es sólo de símbolos, sino que es capaz, incluso, de contar una historia.

¿Cómo funcionan las impresoras de agua?

Las fuentes 2D utilizan un juego de coordenadas, y a partir del control del grosor de las gotas (lo que vendría siendo la impresora de agua) pueden generar ciertas figuras. Los ojales por los que sale el agua en estas fuentes son controlados por computadora, que en el caso de las impresoras 3D contiene archivos de modelos previamente creados –usando capturas stop motion– que representan las gotas. Cada archivo es un cuadro de la “película de agua, que hace a la impresora abrir y cerrar sus ojales para crear la escultura 3D en el espacio.

El problema original era que cada escultura desaparecía por la gravedad, y no permitía demasiado movimiento. Para crear la ilusión, se puso en práctica un inteligente truco para poder hacer pequeños cinematics: cada vez que la fuente produce una figura, una cámara captura el momento preciso. Después las fotografías son montadas para crear estos únicos videos de stop motion líquido.

Habrá que esperar nuevas producciones con esta bella técnica, cuyas posibilidades narrativas pueden ser muchas, ¿no crees?

Aquí puedes ver el proceso de creación de este primer stop motion liquido: