Algunas condiciones como la obesidad han sido siempre relacionadas a una ingesta excesiva de alimentos, o a la mala alimentación. Pero, ¿qué tal si en el caso del sobrepeso hubiera otras mediaciones, como por ejemplo, el estrés?

Resulta difícil concebir que exista relación entre una reacción fisiológica de defensa como lo es el estrés y la apariencia corporal. Pero desde hace varios años, algunas investigaciones de valía se han encargado de mostrarnos que las reacciones de la mente pueden notarse en la fisiología de nuestro cuerpo en muchas ocasiones. Básicamente, lo que se ha descubierto apunta a la somatización, es decir, a que los pensamientos, las emociones e incluso reacciones como el estrés pueden tener implicaciones físicas, llegando incluso a modificar nuestra salud.

estres-exceso-engorda-obesidad-mexico
Foto: Juliana Jiménez

Cómo se corporiza el estrés en el cuerpo

El estrés es una energía que puede ser benigna, pues está ligada al sistema de recompensa del cerebro. Un exceso de cortisol (la hormona del estrés) puede provocar no sólo depresión, insomnio o trastornos digestivos, como apunta la OMS, sino que también puede llegar a estimular el aumento de peso.

En un estudio realizado en la Universidad Brigman Young y publicado por la revista Nature, se comprobó que en las ratas hembras el estrés incrementa la población de bacterias en el intestino, lo que las hizo subir de peso.

Si bien esto no se ha comprobado en seres humanos, lo cierto es que las reacciones químicas cerebrales están completamente relacionadas con nuestra salud y nuestro estado físico. Hay una simple razón para ello: no somos pura mente, ni puro cuerpo. Y el estrés es una muestra de cómo las hormonas provocan cambios en nuestro estado anímico, que a su vez ocasionan modificaciones en nuestro comportamiento que pueden conducir a cambios físicos.

Es por eso que muchos expertos insisten en que el exceso de estrés nos puede llevar a comer de más, lo que hace válido el argumento de que el estrés engorda. No es que tenga calorías, ni que se puedan calcular los kilos que nos puede implicar estresarnos; pero al estar estresados durante más tiempo del que una situación amerita (lo que sucede, por ejemplo, con el estrés laboral), nos hacemos más susceptibles a ingerir alimentos altos en calorías para generar dopamina y aliviar a nuestro cerebro.

 

El estrés, ¿culpable de la obesidad en México?

Según la OMS, México ocupa el primer lugar en estrés laboral: un 75% de mexicanos dice padecerlo. Las consecuencias de esta situación se reflejan en millones de casos de depresión y ansiedad vinculadas al trabajo, indica esta organización. Es muy probable que estos niveles de estrés hayan desencadenado la obesidad que padecen 22 millones de mexicanos, al hacerlos comer de más para aliviar la ansiedad. Esto, sumado a las malas practicas alimenticias promovidas en México por la industria refresquera y la comida chatarra, es lo que podría estar detrás de los insólitos índices de obesidad.

Lo mejor es no perder de vista que esto nos podría suceder, e intentar tomar conciencia de ello cuanto antes. Debemos escuchar a nuestro cuerpo y, sobre todo, aprender a aceptar cuando no podemos cambiar una situación. También se debe tener especial cuidado con la alimentación, y procurar tener alimentos sanos a la mano por si el estrés nos invade y queremos salir al paso sin perder la figura en el intento. No está de más recordarte que puedes controlar el exceso de estrés respirando profundo.

 

*Imágen principal: Lab