El efecto Mandela (o por qué recordamos cosas que nunca pasaron)

No existen recuerdos 100% confiables y el efecto Mandela es una prueba de ello.

¿Alguna vez has tenido que reconocer que algo de lo que estabas férreamente convencido en realidad nunca ocurrió? No has sido el único. Es un hecho: nadie queda exento de que su propia mente le juegue trucos, y algunos llegan a parecer sucesos paranormales.

 

Desmemoria colectiva y el efecto Mandela

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Arte: Lauren Konopacki

Este fenómeno, que no es mala memoria ni ingenio creativo, ha sido llamado el efecto Mandela. ¿Por qué? Hace unos años, en el 2010 para ser exactos, se propagó la creencia de que Nelson Mandela había muerto en los años 80 del siglo pasado, cuando se encontraba en prisión. Incluso hubo comentarios de quien decía recordar detalles de aquel suceso. La verdad es que, a pesar de estos “memorables memoriosos”, Mandela murió en el 2013, habiendo sido el primer mandatario de raza negra en su país.

Pero, ¿cómo es que hubo personas que recordaban el funeral del activista y filántropo Mandela? Existen especialistas de lo paranormal que han compartido sus especulaciones sobre este tipo de “desmemoria colectiva”. Fiona Broome es una de estas personalidades inmersas en las pseudociencias.

 

Experimentar el error de la Matrix

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Broome y otros sostienen que este efecto es algo parecido al “error de la Matrix”; es decir, que el efecto Mandela evidencia cambios históricos realizados por “viajeros en el tiempo”. Ciertamente, esto no ha sido científicamente comprobado, pero no por ello es menos inquietante.

Por otro lado, desde el punto de la psicología, existe algo llamado “falsa memoria” (un oxímoron retórico, pero también una experiencia común). Es posible que, a raíz de ciertos cambios sociales, de forma inconsciente fabricamos recuerdos, tejemos figuraciones y las damos por hecho.

Existe también el fenómeno lost in the mall (“perdido en el centro comercial”), esa anécdota de haberse quedado atrapado en el elevador o perdido en un centro comercial, una anécdota que todos hemos oído y/o contado pero que resulta ser un falso recuerdo del que nos hemos convencido.

 

Resbalar a través de universos paralelos

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Como la realidad de por sí es compleja, tal vez resulte prudente aceptar que el efecto Mandela, como señala otra de las teorías, se debe a que “resbalamos”, aun sin darnos plena cuenta, por universos paralelos, pero entre cada uno de ellos las diferencias son mínimas; por eso, la imprecisión de la memoria no es del todo descabellada.

Lo que queda claro es que no hay memoria pura, ni recuerdos 100% fidedignos; la mente agrega figuraciones, y a veces, sin preguntarnos.



Puedes morir simplemente por renunciar a la voluntad de vivir, según nueva investigación

Se llama muerte psicogénica: no es lo mismo que la depresión y saberlo puede salvar vidas.

Aunque nuestro organismo es una especie de maquina de funcionamiento milimétrico, no es infalible. Depende, por supuesto, de nuestros hábitos: una vida sedentaria atrofia los músculos y debilita al corazón y la mente, pero una vida activa y una dieta equilibrada son los secretos de la longevidad. No obstante, la voluntad es una energía vital que, de faltar, puede ocasionar graves averías en nuestra máquina orgánica, y más todavía: puede conllevar a la muerte.

Morir por apatía o por una completa falta de voluntad es algo que sucede realmente. Se trata de una extraña condición llamada muerte psicogénica, que según el doctor John Leach, de la University of Portsmouth, puede ocurrir a partir de un trauma intenso. Bastan tres días para que este estado psíquico provoque la muerte.

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Laura Makabresku

Para Leach, esta condición debe diferenciarse del suicidio o la depresión extrema. Puede considerarse muy ligada a ésta última, pero la depresión no es capaz de provocar la muerte de la misma fulminante manera.

Y es que la muerte psicogenética consiste de cinco etapas

Cada una es parte de un proceso de desconexión de la realidad: una escisión entre cuerpo, mente y ambiente que podría ser ocasionado por un cambio en el funcionamiento del circuito cingulado anterior, una zona que media procesos de control ejecutivo y emocional, y que está ligada a la motivación.

Según investigaciones previas, la muerte psicogénica podría ser también una reacción a la sobreabundancia de ciertas hormonas en el organismo, liberadas por alguna vivencia traumática. En especial se ha comprobado que hormonas de adrenalina y del estrés son las más secretadas, y en exceso pueden ocasionar la muerte psicogénica.

Las 5 etapas de la muerte psicogénica

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Aislamiento

Un trauma capaz de arraigarse tanto como para causar estrés postraumático es el detonante de la muerte psicogénica. Lo primero que hacen los pacientes es aislarse y evitar toda interacción social, siendo indiferentes y sumiéndose en sí mismos.

Apatía

No obstante, un trauma no necesariamente trae consigo apatía. Pero sentirla es parte de la segunda fase, cuando la persona deja de tener energía y no hace esfuerzos en torno a casi nada y sobre todo descuida su aseo personal.

Abulia

En este punto la apatía se ha transformado en una respuesta emocional casi nula, al grado de que la persona no quiere hablar. Según Leach, este estado puede considerarse como “una mente vacía o una conciencia falta de contenido”

Acinesia

La acinesia es un estado de inmovilidad provocada por una reacción de protección. Pero en esta fase, la acinesia provoca incapacidad de movimiento debido principalmente al estado en el cual se encuentra la mente del paciente. Llega a ser tan contundente que la persona es incapaz de sentir dolor.

Muerte psicogénica

La etapa final es la completa rendición de la persona. La voluntad los ha abandonado por completo y quizá ni siquiera esperen morir. Sólo yacen tendidos sin mostrar emoción alguna ni miedo a la muerte.

Pero no debemos temer…

Según Leach,

Distintas intervenciones, como la actividad física, pueden darle a la persona un sentido renovado de elección y de control que puede llegar a romper el terrible ciclo a través de la liberación de dopamina

Así que sobrellevar la ola siempre es posible. Y aún porque una experiencia devastadora no significa encallar en la isla de la apatía sin retorno. Por eso, siempre debemos trabajar en nuestra salud psíquica y espiritual para evitar cualquier posibilidad de que se pierda una de las energías más valiosas que nos mueve: la voluntad.

Lo más importante es que mantengamos a la mente y al cuerpo conectados. Rélajate, reconectate y ubica en el mapa de tu cuerpo al estrés. No dejes de propiciar el diálogo entre estas dos entidades maravillosas, y reactualiza tu capacidad de ser empático con toda la periodicidad que te sea posible.

 

*Fotografías: Laura Makabresku



PETA quiere prohibir el lenguaje anti-animal y Twitter lo convierte en una fiesta

Mientras PETA pide acabar con el lenguaje discriminatorio anti-animal, Twitter nos mata de risa con #FrasesProhibidasPorPETA.

Con la controversia que la caracteriza, la organización PETA se pronunció hace unos días en Twitter contra el lenguaje anti-animal, que consideran una muestra rampante de especismo, o la discriminación hacia los animales desde una falsa superioridad de la especie humana.

PETA considera que varias frases de uso cotidiano pueden perpetuar patrones de odio hacia otras especies, como ocurre con las expresiones discriminatorias hacia otros grupos vulnerables, como la comunidad LGBT+.

En su lugar, propuso por ejemplo dejar de decir “matar dos pájaros de un tiro” y elegir “alimentar dos pájaros con un pastelillo”: 

La equivalencia de estas frases con la experiencia de comunidades humanas socialmente marginadas ha generado fuertes críticas en varios medios.

La comunidad mexicana en Twitter, por otra parte, está tomando el asunto con un poco más de humor en el hashtag #FrasesProhibidasPorPETA:

frases prohibidas por peta twitter

 

Desde frases que dirían nuestras abuelas hasta expresiones un poco más burdas, el Internet hace de las suyas y convierte la controversia en una fiesta.

 

Aquí unos cuántos más: