3 maneras de (realmente) conectar tu mente a tu cuerpo

Escuchar a tu cuerpo es cuestión de que lo conozcas en sus más ínfimos detalles. La ciencia nos da algunos hacks para hacerlo.

El nexo entre la mente y el cuerpo es innegable pero, en ocasiones, nosotros mismos nos encargamos de separar estos dos elementos. Esta dicotomía suele ser tan radical que, a veces, casi podemos sentir a nuestra mente flotando sobre nuestro cuerpo, completamente ausente.

Lo más común es que esto ocurra cuando prestamos más atención a nuestra mente, pues ésta es contenedora de nuestras emociones (y no menos importante, nuestras decisiones) y es difícil no sucumbir a todas las tormentas que se desatan en ella. Sin embargo, mientras estamos vivos, la mente no deja de estar ineludiblemente vinculada al cuerpo: los peores trastornos y enfermedades ligadas al cuerpo provienen precisamente de olvidar esto, y de permitir que la separación entre ambos se vuelva cada vez mayor.

Ilustración: Lindsay Stripling

Lo mejor es, entonces, que reiniciemos el diálogo entre la mente y aquel recipiente que la contiene. Para ello existen cientos de caminos, pero aquí queremos mostrarte maneras de lograrlo a partir de un conocimiento sincrético: es decir, de prácticas que no excluyan al espíritu, pero que se sustenten bajo conocimientos ligados a las investigaciones neurocientíficas y que contribuyan a atacar el problema. De esa forma podrás guíarte en los caminos de esta reconexión y sabrás lo que tienes que modificar.

No somos sino un montón de neuronas.

(Abhijit Naskar)

Un grupo de neurólogos estadounidenses encontró, en un estudio del 2016, las bases de la conexión neuronal mente-cuerpo. Se trata de la red neuronal que conecta a la corteza cerebral con la médula suprarrenal (encargada de que el cuerpo responda con rapidez en momentos de estrés), un vínculo que demuestra cómo la depresión, el estrés y otros estados mentales alteran directamente la función corporal.

 

Estudios como este han llevado a los neurólogos a profundizar en estos nexos y en cómo, a partir de su comprensión, podemos encontrar nuevas formas de vivir. Según muchos científicos, es posible tener mayor control cognitivo. Un ejemplo está en la mala postura, la cual podemos corregir con ejercicios, pero es esencial que seamos conscientes antes de que existe una falta de comprensión entre el cerebelo y los músculos (ambos encargados del balance de nuestro cuerpo), que está provocando el desequilibrio, como explica el posturólogo Mat Boulé. Si no sabemos que la mala postura no sólo se debe a la gravedad sino a una mala comunicación entre mente y cuerpo, no podremos arreglarla.

Es por eso que el yoga, los pilates, y otras prácticas son tan útiles para conectar a la mente con el cuerpo. Al requerir de trabajo físico y concentración, nos ayudan a recolectar los fragmentos del vinculo roto entre ambos.

 

Emociones corporizadas

conexion mente cuerpo
Dibujo: Frederic Forest

Lo anterior sienta las bases de otra relevante cuestión. En efecto, las emociones parecen desarrollarse mediante la compleja relación entre varios elementos que se vinculan en el cerebro, como las hormonas, los neurotransmisores y las propias neuronas. A su vez, estos elementos afectan al cuerpo directamente; por ejemplo, mediante la regulación de procesos como el metabolismo o los desarrollados por la médula suprarrenal.

Por eso, el estrés ­(como muestra esta preciosa animación) es parte de estados mentales que pueden provocar diversos trastornos físicos. Pero no todos son negativos: recientemente se han estudiado las bondades del estrés.

Así, el cuerpo y su equilibrio con la mente es más complejo de lo que podríamos pensar. Diversos neurólogos, como Alex Korb, han planteado también la importancia de conocer para qué el cerebro genera ciertas emociones. Korb encontró que el sentimiento de vergüenza se genera en la amígdala, pero que ésta es estimulada también cuando logramos algo.

Se demuestra de esta forma que regular nuestras emociones no es sencillo, pues para empezar éstas no son malas o buenas a priori. Si a esto sumamos que las emociones transforman nuestra realidad (pues la manera en la que nos sintamos por dentro es algo que puede moldear el exterior), es indudable que existe una conexión entre la mente y el cuerpo, que implica planos internos y externos, que debemos conocer a mayor profundidad.

Pero una vez que hemos echado un vistazo a estas implicaciones psiquicas y físicas,  habrá que tomar medidas para hacer para saber qué lenguaje usar para entablar el diálogo mente-cuerpo otra vez.

 

Relájate

conectar-mente-cuerpo-conexion-regular-emociones
Dibujo: Sofía Ugarte

En verdad, no podrás cambiar nada si antes no consigues hacer que la energía vuelva a fluir de otras maneras. La tensión en tu cuerpo es en gran parte provocada porque tu mente manda el estrés a diversas partes del cuerpo; y si hay tensión hay resistencia, algo que no permitirá al diálogo fluir.

La solución a esto probablemente ya la has escuchado, pero no nos cansaremos de decirla: aprende a respirar. Hazlo en distintos momentos del día: inhalando, manteniendo el aire y exhalando, según puedas aguantar: quizás 5 segundos cada paso. Repite durante varios minutos, e irás notando el cambio.

Relaja tu cuerpo, y el resto de ti se iluminará.

(Haruki Murakami)

 

Reconéctate

conectar-mente-cuerpo-conexion-regular-emociones

Como dijimos al principio, vivimos la mayor parte del tiempo en la mente. Por eso, tan sólo poner atención a tu cuerpo unos minutos puede ayudarte a saber lo que quiere decirte. Puedes intentar ponerle atención una vez cada día, e ir notando cuánta atención le puedes poner y a qué cambios te conduce este sencillo paso. Seguramente notarás mayor conexión de tu cuerpo con tu mente.

Los hilos invisibles son los nudos más fuertes.

(Friedrich Nietzsche)

 

Ubica el estrés

conectar-mente-cuerpo-conexion-regular-emociones

Una vez que hayas hecho los dos primeros pasos, irás ubicando dónde está el estrés. Cuando seas consciente de los nudos de tensión en el cuerpo, puedes investigar su origen: ser el detective en busca de tu sabiduría interna, para deshacer esos nudos de una vez por todas. Piensa: ¿qué emociones los provocan, y por qué? Recuerda que son tus emociones corporizadas, y que todo lo que sientas puedes regularlo a partir de trabajar contigo mismo.

Yo admito. Yo confieso. Yo confronto. Son mis tres frases para vivir sin estrés.

(Bhavik Sarkhedi)

Tu cuerpo está de tu lado, sólo debes querer comprenderlo. Así que aprende su lenguaje y comunícate con él.

 

 

*Fotografía principal: Laura Makabresku

 



Una iniciativa te invita a observar aves donde quiera que te encuentres 🕊️

Aquí te decimos cómo ser parte del Great Backyard Bird Count mundial de 2019: ¡es extra fácil!

Observar aves es un arte, y una forma de alimentar nuestra empatía y nuestra conciencia. Además, la observación de pájaros es una forma de ayudar a la conservación de las más de diez mil especies de aves que existen.

Si tú también eres amante de esta noble actividad, o te gustaría aprender a hacerlo, es tu oportunidad. Como cada año, el Bird Count llama a los observadores de aves a ser parte de su Great Backyard Bird Count, al cual se reclutaron, en 2018, a personas de más de 100 países, quienes subieron 180 mil datos.

El Great Backyard Bird Count de 2019 tendrá lugar del 15 al 18 de febrero, tiempo en que los observadores de aves tendrán tiempo de hacer sus observaciones y hacer una lista con ellas.

Durante estos días, puedes contar y observar a los distintos tipos de aves por sólo 15 minutos cada día, o más tiempo si así lo deseas. Luego, debes pasar a digital tu reporte –en caso de haberlo hecho en una libreta– y subirlo en birdcont.org.

Cómo participar en el Great Backyard Bird Count 2019, del 15 al 18 de febrero:

bird-count-observacion-aves-mexico-conteo-mundial-anual

  1. Regístrate con tu nombre en el sitio web del evento –aquí el enlace–.

  2. Elige un lugar dónde llevar a cabo tu conteo. Puede ser hasta a en tu patio, o en algún parque cercano a tu barrio o colonia. Registra la hora de inicio y finalización, la ubicación, el número y los tipos de aves que veas. Si te desplazas a otra zona, asegúrate de registrarlo.

  3. Sube tu lista al sitio web del evento.

Si nunca has observado pájaros, y te preocupa no identificarlos, no te preocupes. Puedes simplemente tomar nota de todas sus características: tamaño, forma, color, tipo de pico y marcas inusuales. Y también puedes tomar una foto. Además puedes apoyarte con las distintas apps para identificar aves que existen, como Merlin Bird ID.

En el portal de Bird Count también podrás ver el mapa en vivo que muestra los puntos en los distintos lugares donde las personas han subido una lista de verificación. Es decir, una gráfica en tiempo real de otras personas en el mundo que están sincronizadas en esta noble labor.

No dejes de participar, y ayuda a la ciencia en la conservación de las aves: esos delicados y a la vez indómitos seres que no dejan de sorprendernos.



Earthing, sexo y una dieta equilibrada: 3 cosas que necesitas para una mente saludable

Nicholas Spitzer ha decidido aclarar algunos mitos sobre cómo fortalecer este aspecto tan indispensable para la supervivencia humana.

Cansado de artículos pop sobre la mente, el profesor de neurociencias en la Universidad de California y editor en jefe de BrainFacts.org, Nicholas Spitzer, ha decidido aclarar algunos mitos sobre cómo fortalecer este aspecto tan indispensable para la supervivencia humana. 

Hay mitos que han trascendido las barreras del tiempo, falsificando información de generación a generación; por ejemplo, que sólo usamos el 10% de nuestro capacidad cerebral, que el hemisferio derecho e izquierdo del cerebro funcionan diferente, que escuchar música de Mozart eleva la inteligencia e, inclusive, que para fortalecer la mente se requieren juegos de reforzamiento cognitivos –sopa de letras, crucigramas, etcétera–.

Por ello, Spitzer ha decidido aclarar la realidad del funcionamiento de la mente:

La mayoría de las personas cree que la música clásica potencializará el funcionamiento cerebral –el efecto Mozart– o que jugar cierto tipo de juegos agudizará el funcionamiento cognitivo. Estas teorías se han analizado y no tienen un fundamento real. De alguna manera, es decepcionante.

En su lugar, la investigación de Spitzer ha demostrado que existen ciertas actividades principales para mejorar el funcionamiento de la mente:

– Ejercicio con sunbathing o forest bathing

El sunbathing, earthing, grounding y forest bathing pueden fusionarse con los beneficios del ejercicio. Los baños de bosque permiten un mejor funcionamiento en mente y cuerpo: “Esto se debe a que el ecosistema es tan variado que brinda una mayor diversidad microbiótica tanto alrededor como dentro de nosotros”, influyendo así en el funcionamiento del cuerpo y en la salud emocional de la persona. Asimismo, hacer ejercicio aeróbico o correr fomenta la regeneración de las células neuronales en la región del hipocampo –el cual se asocia con habilidades cognitivas como la memoria y el aprendizaje–: “Si haces ejercicio al grado de sudar –entre 30 y 40 minutos–, están naciendo nuevas células cerebrales. Y eso sucede en la región de la memoria“. 

II

– Interacción social

En un estudio reciente, publicado en Science Magazine, se encontró que el cerebro libera una diversa gama de neurotransmisores en función de los factores ambientales –como vínculos afectivos y prácticas sexuales–. Esto significa que el cerebro liberará neurotransmisores que condicionarán tu estado de ánimo en función de las personas que te rodean. Israel Castillo, psicoterapeuta y traumatólogo mexicano, explica: 

En los Estados Unidos de América, en el censo del año 2000, el promedio de habitantes por casa era de 3; para el año 2010 más de 1/3 de las casas reportaron un promedio de un habitante por casa. Como si esta fragmentación social no fuera suficiente, la sociedad actual se ha hecho adicta a la tecnología. En países desarrollados se ha encontrado que las personas mayores de 12 años interactúan 11 horas promedio al día con artefactos electrónicos. Otros estudios señalan que en países industrializados, la interacción social (pláticas, contacto visual, contacto físico, atención, etc.) es interrumpida, en promedio, más de 150 veces por aparatos electrónicos. Estamos perdiendo la capacidad de estar sintonizados en un verdadero contacto social, reemplazándolo por contactos virtuales que se han hecho llamar “redes sociales”. No es mi papel demonizar la tecnología, pero creo que existen varios fenómenos sociales que está facilitando la desconexión interpersonal que nuestros cerebros necesitan, que nuestras comunidades requieren para seguir siendo funcionales. […] Nuestros cerebros necesitan socializar para mantener su funcionamiento óptimo. Las sociedades y comunidades están deteriorándose y muriendo debido al aislamiento interpersonal al cual nos hemos sometido. Las investigaciones señalan que la gente que interactúa física y emocionalmente con más personas es más sana, reporta mejor calidad de vida, su expectativa de vida es mayor, etcétera.

Además, se vale combinar el vínculo social y el ejercicio; es decir, el sexo. Según un estudio de Rutgers, el orgasmo femenino libera un flujo sanguíneo significativo en todas las regiones del cerebro, mejorando el funcionamiento cognitivo

vinculos afectivos

– Dieta 

La alimentación funge como energía para el óptimo funcionamiento del cuerpo, y también de nuestros estados de ánimo, mente y espíritu. Las bacterias que habitan el organismo influyen en la manera en que la mente trabaja. Sí: la ansiedad o la depresión pueden estar relacionadas con el hábitat de microorganismos que fluyen en tu cuerpo cada día. 

maguey

En otras palabras, para mantener al cerebro y a la mente “en forma”, lo mejor que puedes hacer es mantenerte activo. El movimiento en el exterior es el nutriente básico de la mente, a diferencia de los puzzles, el Sudoku y los crucigramas, que sólo incrementan las aptitudes verbales y facilitan el aprendizaje de un tema.