Yoga, la arquitectura de la paz: un documental que debes ver en Netflix

Un viaje de orígenes, sabiduría e iluminación para adentrarnos verdaderamente a las posibilidades del auto-conocimiento por medio del yoga.

Técnicas milenarias como el yoga nos muestran el poder del conocimiento “hacia dentro”; cómo funciona nuestro cuerpo y cómo se encuentra conectado a todo lo que le rodea. Sin duda captar su esencia es complejo. Se trata de una tarea que nos involucra obligadamente, pues la única manera de entenderlo es empapándonos de su sabiduría empírica diariamente. 

De ahí la sorpresa de utilizar nuevas herramientas para lograrlo, por ejemplo la fotografía y el cine documental, que pueden servir para acercarnos a los portentosos beneficios del yoga, desde una manera novedosa y por demás inspiradora.

El reconocido fotógrafo y yogui, Michael O’Neill, realizó durante una década un viaje por la India, el Tibet y Nueva York para captar, literalmente, la esencia del yoga. En octubre de 2017, el director brasileño Heitor Dgalia convirtió el viaje de O’Neill en su primer documental, al que tituló Yoga, la arquitectura de la paz. A partir de una narrativa visualmente impactante, podemos seguir a O’Neill en su viaje, mientras entabla profundos e iluminadores diálogos con diversos maestros y practicantes del yoga, a quienes además tenemos el privilegio de ver realizar todo tipo de ásanas (las posturas del yoga).

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Este precioso trabajo nos muestra el poder del yoga, reflejado en los ojos de los verdaderos yoguis, e irradiado por la paz que transmiten. Además, logra ser un documento histórico de este momento particular, en el cual el yoga ha trascendido las fronteras orientales, convirtiéndose en la forma de vida de más de 250 millones de personas alrededor del mundo.

Yo solo deseaba rendir homenaje a la línea clásica del yoga y comprender este momento único antes de que pase –Michael O’Neill

Yoga, la arquitectura de la paz, es un viaje en busca de sentido. Pero también es una suerte de homenaje a lo que es esta práctica, que no te dejará indiferente. Lo mejor es que está disponible en Netflix, o en Youtube bajo sistema de cobro.

Un poco sobre el documental:



Conoce el yoga Iyengar: la práctica que puede llevarte a otro estado de conciencia

Si crees que el yoga en su versión occidental no tiene nada que ofrecerte, el yoga Iyengar te hará cambiar de parecer.

El yoga es una práctica milenaria y proviene de Oriente. Practicarla en nuestras selvas de concreto occidentales, y en pleno siglo XXI, parece algo ¿anacrónico? ¿fuera de lugar? Lo cierto es que, actualmente, hacer yoga no es un capricho ni una moda –una muestra contundente de ello está en el documental Yoga, la arquitectura de la paz–. Por eso, para quien se compromete realmente en su práctica disciplinada, el yoga no es ni siquiera una rutina más de ejercicio o de estiramiento, sino una forma de vivir y de poner en equilibrio la existencia. 

Es así que la práctica del yoga es una que se puede retomar, estemos donde estemos y seamos de donde seamos. Sólo tenemos que ser conscientes de lo que implica. Para esto es necesario comprometernos no sólo física o mentalmente, sino también espiritualmente. Es un compromiso incluso ético, y eso es algo muy presente en el yoga Iyengar.

Es a través del cuerpo que te das cuenta de que eres un chispazo de divinidad.

(B. K. S. Iyengar)

Entre las muchas escuelas que existen, provenientes de diversas cosmovisiones, la del yoga Iyengar es quizá una de las más profundas entre aquellas que más se popularizaron. Este estilo es ideal para todos los que no se han decidido a practicar el yoga por sentir que su versión occidental es una versión deslavada. Pero realmente es todo menos eso. Y el yoga Iyengar lo demuestra, siendo una práctica exigente pero a la vez coherente, tanto para la mente como para el cuerpo. Y con mucho contenido que también alimenta al espíritu.

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Todas las escuelas de yoga complementan su práctica de asanas (posturas) con un extenso bagaje teórico y hasta histórico que debemos conocer. Esto, en primer lugar, para decidirnos por el estilo al que mejor podamos adecuar nuestros intereses y aspiraciones. El yoga Iyengar se basa en ocho estadios que deben recorrerse para llegar al dharna (concentración), al dhyana (meditación) y finalmente al samadhi (estado superior de conciencia).

Es a través del alineamiento del cuerpo que descubrí el alineamiento de la mente, el yo y la inteligencia.

(B. K. S. Iyengar)

En el yoga Iyengar se deben realizar las asanas privilegiando la atención que se pone en cada momento de su ejecución. Para ello, debemos enfocarnos en la respiración y en lo que los órganos sensoriales comunican en nuestro interior. Lo mejor es el cuidado que se pone en este estilo a la correcta alineación del cuerpo, lo que lo hace una forma de yoga más profunda que las clases “exprés” o de mero estiramiento sinsentido.

Así, esta escuela de yoga, fundada por el maestro indio y gran difusor B. K. S. Iyengar –quien fuera una de las personas mas influyentes en 2004, según la revista Times–, se caracteriza por brindar un camino pausado pero seguro hacia una transformación radical de la conciencia. A partir de su práctica podemos realmente llegar a percibir que estamos en la nada: que nuestra conciencia se ilumina y nos liberamos realmente de los amarres materiales.

Si quieres conocer más de esta escuela de yoga, te recomendamos buscar en línea algunos de los muchos libros del maestro B. K. S. Iyengar, o sus entrevistas en YouTube. Son imperdibles.

 

* Imágenes: Yoga Journal; 2) Mirrorpix



Soldaditos de juguete que hacen yoga (y muestran que la batalla es en el interior)

Estas figuras provocarán un glitch en tu concepción de la guerra y la paz.

Es por demás extraño, por lo menos para nuestra concepción contemporánea, que en las disertaciones antiguas sobre la guerra terminara siempre por aflorar un profundo humanismo. Porque curiosamente, libros como El arte de la guerra, de Sun Tzu, no son tanto manuales militares como tratados de filosofía. 

¿Será porque la guerra es inherente a nosotros como especie, y lo mejor que podemos hacer es aceptarla, aprender de ella? Suena desalentador, pero también más realista. Porque si lo pensamos brevemente, ¿acaso no es nuestro interior el primer campo de batalla?

En ese sentido, El arte de la guerra es un libro que nos puede ayudar a sortear estratégicamente las trincheras de nuestra psique. Es una reflexión que nos hace ver que la vida es una lucha sin cuartel contra nuestros malos hábitos, y nos plantea un escenario de constante conflicto en donde se pierde o se gana.

Esta misma idea también fue planteada en términos no militares, sino psicológicos, por Carl Jung. El pensador suizo pensaba que todos tenemos un lado oscuro que no debemos reprimir, sino aceptar y conocer. Es lo mismo que Sun Tzu plantea para poder ganar guerras:

Si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro.  Si no conoces a los demás, pero te conoces a ti mismo, perderás una batalla y ganarás otra. Si no conoces a los demás ni te conoces a ti mismo, correrás peligro en cada batalla.
 
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La colección Yoga Joe nos propone jugar con estas profundas reflexiones a través de una pieza particular: soldaditos de juguete.

Los Yoga Joes son soldaditos –algunos de peculiares colores, incluidos rosa y púrpura– que libran la batalla en su interior practicando yoga. Son nueve figuras diferentes, cada una realizando un asana distinto, que nos recuerdan inevitablemente las reflexiones de Sun Tzu.

Es por eso, quizá, que estas figuras producen un glitch inmediato en la percepción. Porque es casi imposible asociar a los soldaditos de juguete con algo como la paz o la meditación, cuando los originales no están hechos sino para escenificar la guerra y retrotraer la violencia en la conciencia infantil.

Eso hace aún mejor esta original propuesta, que se antoja para tener en el estudio o como regalo para incentivar el diálogo con los niños… o el diálogo interno. Porque como dice su creador, Dan Abramson, estos soldaditos no buscan promover el yoga, sino que son “guardianes de la paz interna”, lo opuesto a la tradicional idea de “guardianes de la paz global” de los ejércitos del mundo.

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Los Yoga Joe Actúan como símbolos de calma y concentración para todo el que lo necesite en su día a día.

Lo malo es que por ahora ya están agotados en la tienda de My Modern Met. Pero puedes pedir que te envíen un correo cuando salgan más figuras a la venta.

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