Everywhere at the end of time: un álbum para explorar los pasajes de la demencia (y dejarse caer en el olvido)

Después de escuchar este delicioso álbum no volverás a recordar tus preocupaciones.

Que un ser humano con el intelecto promedio se introduzca día a día en las aguas negras del estrés, la infatuación de los amores modernos y las cimas y simas de la depresión, parece una labor, honestamente, imposible. El escenario suena tormentoso. Pero ocurre. Nos ocurre a la mayoría: a veces como un mal necesario provocado por el organismo; otras veces, como una función suicida de la mente para extirpar lo que hace daño, y poder volver a nacer a partir de la experiencia. 

Sin lugar a dudas se escucha poco gratificante, pero no deja de ser, en ambos casos, una respuesta inmunológica frente a la estimulada realidad que compartimos. En este sentido, explorar la memoria (y su paradoja, el olvido) mediante música puede producir un efecto contrario (sorpresivamente agradable) cuando las preocupaciones y los pensamientos obsesivos detonan los ya mencionados síntomas de época.

musica y demencia Everywhere at the end of time the caretaker

Acudir a pasajes sonoros mientras se recorren partes de la memoria valiosas o, en su caso, extirpar dicha memoria para reconfigurar la mente, es precisamente el tema central de la música de James Leyland Kirby, conocido en la escena experimental como The Caretaker. 

El tiempo, la memoria y hasta la melancolía son las fuerzas que aureolan el sonido de The Caretaker, diseñado para satisfacer las expectativas de quien desea escuchar nada más que una calma interior. O quien necesita, de una vez por todas, olvidar.

Y a propósito del olvido, The Caretaker ha estado trabajando en un estado mental a partir del sonido: la demencia (el olvido o la extracción de recuerdos).

musica y demencia Everywhere at the end of time the caretaker

Everywhere at the end of time (En todas partes al final del tiempo) es su último trabajo, una serie de cuatro álbumes de larga duración que exploran la demencia, en su proceso de avance y en su totalidad. Cada álbum revela una etapa clave en la progresión, pérdida y desintegración de la memoria, cayendo poco a poco en el abismo de la completa pérdida y la nada. La nada como un estado delicioso, donde es posible poner la mente en blanco y quizá y hasta reconfigurarla a lo largo del proceso. 

Pese a que toda la música que realiza The Caretaker es en su totalidad instrumental –una mezcla de ambient, un poco de jazz y música de salón de los años 30–, los títulos de las composiciones no dejan de llamar la atención y ser muy apropiados para un proceso de demencia (que extrañamente parece congeniar también con el sentir secular de estos tiempos): se leen, por ejemplo, títulos como “Glimpses of hope in trying times”, “Surrendering to despair”, “Last moments of pure recall” y el ya conocido título “An empty bliss beyond this World” de 2011.

La serie constará de seis etapas, de las cuales 3 han sido liberadas y puedes escucharlas gratuitamente a través de su Bandcamp, o bien, apoyar la música de este genio de la abstracción musical y comprar su álbum en la misma liga.

Everywhere at the end of time es ese álbum que todos queremos escuchar para traer recuerdos perdidos u olvidar sencillamente otros.

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*Ilustraciones: Portadas de álbumes de The Caretaker a cargo de Ivan Seal.



Los lobos del colmillo: sobre la música de Scott Walker (1943-2019)

La voz cuasi operística de Scott Walker desgarra su angustia, busca superar bosquejando los centros gravitacionales de nuestro horror cotidiano.

Pocos han entendido la exclamación y sentencia de Antonin Artaud: “Pues la gran mentira ha sido hacer del hombre un organismo”. La música, para Scott Walker, en su conjunto es un régimen de desorganizaciones. La trilogía realizada en más de 30 años comienza con el álbum Tilt, The Drift, Bisch Bosch y ahora Soused (a manera de epílogo) está atravesada por una maquinaria sonora que se erige en resonancia con la cripta por desenterrar, una verbalidad viscosa por pronunciar a manera de conjuro. Cada álbum determina su propia lógica y sus propias desorganizaciones. Ciclos de desmembramiento sonoro y verbal se encuentran conectados en intensidades intestinales. El ungüento “orquestal” se frota y se conecta entre pedazos sonoros de carne fresca (literal), gongs tibetanos, sitars, sonajas, bramidos de burros, gritos de Donald Duck psicótico, cuernos de carneros, guitarras hawaianas vibrando distorsiones masivas, martillazos secos a cajones de madera; concertina y ukelele contaminan las orquestas wagnerianas rechinando disonancias pesadillescas.

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La voz cuasi operística de Scott Walker desgarra su angustia, busca superar bosquejando los centros gravitacionales de nuestro horror cotidiano; el más puro horror coronado en el centro de cada día. Las calamidades de Scott Walker y su plaga sonora, buscan herirnos metafísicamente al imponernos un musical aberrante, una comedia brutal y doliente a la que nadie escapa, la risa atronadora ante la tragedia; donde incluso los grandes dictadores ven el día de sus desgracia (Tracks: Clara, The Day The Conductor Died (An Xmas song)).

Lee el texto completo aquí…

Lauro López Sánchez
Autor: Lauro López Sánchez
Editor del site Falso Raccord. Cineasta y artista visual.


Una playlist para administrar dosis de felicidad a tu día 🤜 – #MúsicaFresca 🎧

Algunos cuantos beats deliciosos para llenar de vitalidad el momento.

¿Quieres ser feliz? Abandona la idea de estabilidad y seguridad, dicen algunos. ¿Que cómo se siente la felicidad? Simplemente, como paz; ser feliz es vivir en tranquilidad –que ni lo muy bueno ni lo muy malo desate la ansiedad en tus sentidos–; entender que los problemas son experiencias (a veces, pruebas); que el pasado y el futuro son una ilusión de la mente –lo que ya pasó se recuerda bajo un sentimiento que provocó nuestra vieja perspectiva de aquel entonces, mientras que el futuro depende totalmente del presente–. Ciertamente, el aquí y el ahora es lo único que importa. Disfrutar de lo que sea que tengas hoy, hay que celebrarlo…

En aras de una modernidad líquida (más cerca de los impulsos ansiosos que de la armonía), la felicidad es un gran recordatorio de que nuestra especie necesita tener bien presente el propósito de sus vidas: ser feliz en el aquí y el ahora (porque sí, ¿a quién no le encanta sentirse extasiado?), y es también un pretexto para compartir estos deliciosos tracks para relajar tu tarde con música…

Disfruta con buenxs audífonos/bocinas.