4 brillantes futbolistas que practican el budismo

Budismo y futbol podrían ser mucho más compatibles de lo que muchos creemos; aquí cuatro casos que lo han demostrado.

Para muchos el futból y el budismo parecerían dos fuerzas opuestas. Sin embargo, quizá haya más sintonía entre uno y otro de lo que creemos; al menos así lo sugiere el hecho de que grandes futbolistas hayan abrazado esta filosofía –incluido, por cierto, uno de los mejores de la historia–.

Si reflexionamos con algo de detenimiento en las correspondencias entre la práctica budista y el futból, encontramos más de una. Por ejemplo, en el futbol es indispensable cultivar una atención precisa –solo así puedes conectarte realmente con el juego–, una de las cualidades en las que más enfatiza el budismo (smrti). También, la armonización entre cuerpo y mente, premisa que en el budismo se lleva al grado de ni siquiera considerarlos separados (namarupa), ocupa un lugar esencial en la práctica futbolística.

En todo caso, más allá de detectar, imaginar o delirar, correspondencias entre budismo y futból, queremos compartirte esta breve selección de cuatro jugadores que practican esta filosofía y que han brillado en las canchas.

Roberto Baggio

roberto-baggio-budismo-futbol

Apodado Il Divino, y sin duda uno de los jugadores más lúcidos de la historia del futbol,  es quizá el más conocido budista en este deporte. Además de ganar varios campeonatos de la Serie A, de llevar a la selección italiana a la final del mundial y ser reconocido con el Balón de Oro, Roberto Baggio ha promovido el budismo desde hace años e incluso abrió, luego de retirarse, un gigantesco centro de práctica cerca de Milán. Su habilidad en la cancha, aunado a su ya larga y dedicada práctica budista, hacen de Baggio un inmejorable candidato para terminar driblando al Samsara y liberándose así del ciclo kármico. 

Fabien Barthez

Brilló con el Olympic de Marsella, el Manchester United y, en especial, con la selección francesa –siendo campeón del mundo en 1998 y subcampeón en 2006. Aunque no especialmente simpático, Barthez destacaba por su gran templanza en momentos clave, por ejemplo las rondas de penales; cualidad que, seguramente en alguna medida, debía a su práctica de budismo zen.

Mehmet Scholl

Este aguerrido mediocampista, estandarte del Bayern Munich y uno de los futbolistas alemanes más exitosos –con 8 títulos de liga–, Scholl ha sido un abierto promotor de los principios budistas.

Mario Balotelli

Italiano de origen ghanés, este intenso delantero ha destacado en la Serie A de su país, así como en la Liga Premiere, con Manchester City y Liverpool. A pesar de ser poco disciplinado y famosamente conflictivo, la adopción del budismo parece haberle ayudado a templarse y concentrarse en su talento futbolístico.    



Shugendō: iluminando la conciencia en las montañas sagradas de Japón

Este cortometraje nos acerca a una práctica milenaria, de manera íntima e inspiradora.

¿Cómo iluminar la conciencia? En todas las prácticas y religiones del mundo, y sobre todo en la sabiduría asiática, esta es una de las preguntas más relevantes. En la búsqueda de aquella iluminación, casi siempre existe un elemento obligado: la reclusión. 

El Shugendō (el camino del entrenamiento ascético) es una de tantas místicas inenarrables que buscan la iluminación, pero que precisamente conservan su carácter místico para nosotros porque son prácticas que se realizan en la reclusión (y más aún: en la reclusión de las montañas). Aunque se puede ahondar mucho en el sincretismo del Shugendō, originado en el Japón prefeudal, lo cierto es que es esencialmente una experiencia y, como tal, sólo experimentándola con todos los sentidos se puede acceder a ella.

shugendo-practica-religion-japon-cortometraje-cine

No obstante, el cineasta francés Mathieu Le Lay realizó un íntimo cortometraje, Kumano, que podría llevarnos a algo similar a la experiencia del Shugendō: sentir sus rituales, sus sonidos, sus colores y sus silencios en las profundidades de las montañas sagradas de Japón, que aunque quizá se nos presenten intransitables podemos conocer gracias a este brillante trabajo audiovisual.

Kumano es un cortometraje que logra casi fundirnos con esta práctica ancestral, siguiendo cautelosamente a un monje yamabushi (“el que se oculta en las montañas”) llamado Kosho Tateishi, quien realiza los rituales propios del Shugendō de manera tan natural como si no hubiese una cámara grabando sus acciones. A través de los rezos y el incienso podemos ver a Tateishi casi fundiéndose con los cuatro elementos que lo rodean en las montañas, lo cual nos hace comprender por qué el Shugendō es una práctica que ha perdurado por siglos, pues está enraizada en las montañas y en sus disciplinados practicantes.

Así, aunque el Shugendō sea una práctica que no podemos conocer a cabalidad, es también un cúmulo de conocimientos (que incluyen sabiduría tao y budismo) en los cuales podemos inspirarnos. El cortometraje Kumano es una forma brillante de acercarnos a dichos conocimientos y llevarnos una lección del Shugendō sumamente valiosa: tal vez no se tenga que buscar trascender en este mundo, sino vivirlo en tanto tengamos vida. Porque más allá de la muerte, hay un aquí y un ahora; una naturaleza que podemos absorber con los sentidos, y una felicidad inmanente que podemos experimentar si tenemos la disciplina para llegar a ella.

 



¿Puede un aficionado de futbol convertirse en el talismán de su equipo?

Tal vez haya aficionados que cambian el rumbo de un partido con su simple presencia para hacer que su equipo gane.

Sin duda el futbol está rodeado, y literalmente, de magia. No nos referimos solo a la pasión casi mística que despierta este deporte, hablamos de cosas extrañas que ocurren cuando se encuentran cancha, balón, jugadores y afición (desde cábalas, rituales y hechizos, hasta improbables jettaturas y sucesos inexplicables). Pero ¿puede un aficionado cambiar el rumbo de un partido con su simple presencia? ¿puede alguien convertirse en el talismán de su equipo?

Una nueva película mexicana pone el tema sobre la mesa: la posibilidad de que un aficionado, como cualquier otro, tenga el don de configurar las voluntades a favor de su adorada escuadra y así garantizar que esta triunfe –y de paso jugarse todo en la vida apostando a la victoria–.

Talismanes insólitos en el futbol

Una cabra

talisman-futbol-equipo

El equipo alemán Colonia, de la Bundesliga, tiene una cabra como amuleto. Llevan ya 8 generaciones de cabras cumpliendo este papel, y aparecen incluso en el escudo del equipo. Cada vez que juegan de locales, la cabra es religiosamente transportada al estadio, y su popularidad como ícono del equipo solo es comparable a la de Lukas Podolski, el gran delantero que surgió de la cantera del equipo.

Una manta

talismán-futbol-soccer-suerte

Una gigantesca manta que advierte “hasta el final, vamos Real” es un objeto que el Real Madrid procura tener en el estadio siempre que juega una final. Esto por que notaron que cuando está desplegada en partidos importantes jamás pierden –por ejemplo las finales de Champions contra Atlético de Madrid (2014 y 2016), contra Juventus (2017) y la final de la Copa del Rey contra el Barsa (2014).   

El sueño de todo aficionado

tuya-mia-apuesto-pelicula-futbol-resena

Qué más podría pedir un aficionado que convertirse en el talismán de su equipo, y que su sola presencia influyera en el destino para asegurar siempre la victoria. Pero ahora imagina que siempre que tu asistes al partido de tu equipo, ganan. Y cuando te ausentas, en cambio, la pasan mal. Ahora, supón que tienes ya asegurado tu entrada al siguiente juego, y que se te presenta la oportunidad de jugártelo todo en una apuesta… ¿le entrarías?

“Cuando Mariano Cárdenas ve a la selección mexicana, los chavos no pierden”

Mariano Cárdenas, quien cada vez que veía jugar a la selección de México esta ganaba, se encuentra exactamente en esa situación: la posibilidad de jugarse todos los ahorros de su vida, apostando por México en un juego decisivo contra Estados Unidos, y teniendo ya su boleto asegurado. El problema es que la vida tiene sorpresas y los talismanes pueden perderse.

Tuya, mía, te la apuesto es una comedia negra que se propone prepararnos mentalmente de cara al Mundial de Rusia 2018.