La escritura a mano (o escritura cursiva) le da un sello único a tus notas. Esta práctica, que pareciera un detalle minúsculo, a la larga puede darle ventajas mayúsculas a las redes cognitivas de tu cerebro. En el pasado la escritura cursiva suponía más de una hora de clase a la semana; hoy casi todo lo resolvemos “tecleando” en una pantalla, en el celular, la tableta o la computadora.

Sin embargo, escribir a mano ejercita tus hemisferios cerebrales, libera tu creativad, entrena tu concentración, activa tu memoria, entre otros beneficios. Según diversos estudios, escribir notas, cartas, recados, entradas en un diario, o ensayos completos ayuda a tu cerebro y te conecta con las palabras y la fluidez del lenguaje de una manera específica.

En breve algunos beneficios de escribir a mano:

Estimula tu capacidad de comprensión

Tal vez tomar notas en tu laptop sea más rápido, pero está comprobado que quien toma apuntes a mano retiene más información y estimula el razonamiento y la capacidad de comprensión.

Escribir activa habilidades psicomotoras 

Al escribir a mano tu cerebro hace conexiones que no ocurren cuando usas letra de molde, al escribir requieres capacidades motoras que activan redes cerebrales. El proceso de lectoescritura es la habilidad más compleja de los seres humanos.

Escribir a mano calma tanto el cerebro como relaja el cuerpo

En la noche es más benéfico hacer algunos apuntes sobre tu día que sumergirte en los muros de Facebook. Literalmente, el sistema nervioso se calma y el cuerpo puede relajarse. Lo grafólogos ven incluso que esta actividad es recomendable para aquellas personas que sufren déficit de atención.

Cuando escribes a mano retrasas algunos efectos del envejecimiento 

Debido a que escribir estimula la capacidad retentiva, personas de la tercera edad pueden fortalecer su memoria. Escribir es para el cerebro como hacer estiramientos de las articulaciones. Así que tal vez quieras considerar escribir tu autobiografía a mano.

La escritura desbloquea la creatividad 

Al poner en práctica la letra cursiva, como ya mencionamos, el cerebro pone a trabajar más partes de su funcionamiento. El ritmo de la mano va acompasado con la respiración y esto también libera la creatividad. Además tu letra adquiere una identidad personal, hay quienes lo llevan a un pasatiempo meditativo, como es aprender caligrafía.

Escribir tranquiliza en momentos de estrés 

Cuando estás triste, preocupado o ansioso materializar en el papel tus problemas ralentiza tus pensamientos obsesivos. Además de que poner en palabras emociones disruptivas tiene un efecto terapéutico, porque puedes procesar un problema mejor cuando lo puedes articular o expresar en palabras.

La escritura cursiva enfoca 

Esto ocurre porque en sí se trata de una actividad que involucra al cuerpo, además porque cerca de una computadora o celular es mucho más fácil distraerse o enfrascarse en respuestas interminables a todo tipo de mensajes; mientras que para la letra cursiva tienes que concentrar tu atención en el papel.

Equilibra el lado racional y el lado artístico de cada personalidad 

Los hemisferios del cerebro se activan dependiendo el tipo de personalidad, sin embargo, al escribir a mano, armonizas ambos lados, esto ayuda a desarrollar habilidades para resolver problemas, mantener la espontaneidad y escuchar la intuición.

Escribir mejora la dislexia

Para quienes sufren este problema de lenguaje, la escritura a mano reorganiza funciones de la memoria cerebral, por eso, según, estudios, esta actividad contraresta los efectos de la dislexia.

La creatividad es nuestra calidad, seamos o no artistas, mientras que desarrollar capacidades de comunicación cohesiona, alimenta vínculos. Consigue papel y lápiz para poner a prueba esta lista.