Cómo crear un recolector de agua de lluvia, paso a paso

Esta instalación podría marcar la diferencia entre la escasez de agua y un acceso digno y libre al líquido vital, para ti y tu familia.

Una idea de la que nadie puede prescindir es que el agua, más allá de toda creencia, es un elemento sagrado. Algo que sin duda es necesario meditar, y comprender que, como colectividad, requerimos preservarla a lo largo del tiempo. En este sentido, elaborar un recolector de agua de lluvia es una forma de mostrar esa consciencia, y una responsabilidad mínima ante la probable escasez de este líquido vital.

Quizá te resulte inspirador saber que mujeres en Sudáfrica han hecho ingeniosos sistemas de recolección para sobrevivir a las sequías. Recolectar agua de lluvia es fundamental para aprovechar al máximo este recurso en cualquier país, y la simple acción de construir tu propio recolector de agua de lluvia es una pequeña iniciativa que a la larga podría salvar a la región donde vivas de la escasez de agua.

recolector agua de lluvia

Es el caso de la Ciudad de México, una de las tres ciudades que se enfrentan a una temprana crisis de agua. Bajo el lema lluvia para todos, proyectos como el de Isla Urbana se dedican a la instalación de recolectores de agua en poblaciones de bajos recursos, asegurando que la crisis podría evitarse si cada casa tuviera su propio recolector de agua. Y sobre todo en México, donde abunda la lluvia.

De ahí que en Ecoosfera te enseñamos a hacer tu propio recolector de agua de lluvia, de la manera más fácil. Haciéndolo contribuirás a evitar inundaciones, a extraer menos agua de los mantos acuíferos, ahorrarás la energía que se utiliza en los sistemas de bombeo y utilizarás agua libre de cloro. ¿Y lo mejor? Es una forma de tomar este recurso natural con libertad y naturaleza, prescindiendo de su carencia.

Para elaborar tu recolector de lluvia necesitarás:

Materiales:

  • Barriles para almacenar agua

recolector-agua-lluvia-como-hacer-paso-a-paso-crisis-agua-escasez-aprovechar-agua-lluvia

Pueden ser incluso botes de basura grandes. Lo importante es que puedan contener entre 100 y 200 litros de agua. Puedes comprarlos en línea, o conseguir los que se usan en restaurantes para almacenar comida. Sólo asegurate de desinfectarlo perfectamente.

Lo demás lo consigues en cualquier ferretería:

  • Llaves para manguera, de 2.4cm, con roscas para tubos de 1.8cm. Se verían ya instalados como los de la foto de arriba, o por separado así:

recolector-agua-lluvia-como-hacer-paso-a-paso-crisis-agua-escasez-aprovechar-agua-lluvia

  • Juntas de 1.8cm x 1.8cm (el mismo número de barriles que vayas a tener)

 

recolector-agua-lluvia-como-hacer-paso-a-paso-crisis-agua-escasez-aprovechar-agua-lluvia

  • Bujes de 1.8cm x 1.8cm

recolector-agua-lluvia-como-hacer-paso-a-paso-crisis-agua-escasez-aprovechar-agua-lluvia

  • 1 rosca de tubo con adaptador para manguera de 2.5cm

recolector-agua-lluvia-como-hacer-paso-a-paso-crisis-agua-escasez-aprovechar-agua-lluvia

  • Contratuercas de 1.8cm

 

recolector-agua-lluvia-como-hacer-paso-a-paso-crisis-agua-escasez-aprovechar-agua-lluvia

  • 4 arandelas metálicas por cada barril

 

recolector-agua-lluvia-como-hacer-paso-a-paso-crisis-agua-escasez-aprovechar-agua-lluvia

  • 1 rollo de cinta de teflón

 

recolector-agua-lluvia-como-hacer-paso-a-paso-crisis-agua-escasez-aprovechar-agua-lluvia

  • 1 tubo de sellador de silicona

recolector-agua-lluvia-como-hacer-paso-a-paso-crisis-agua-escasez-aprovechar-agua-lluvia

  • 1 codo de bajante pluvial para conectar el desagüe al primer barril recolector

recolector-agua-lluvia-como-hacer-paso-a-paso-crisis-agua-escasez-aprovechar-agua-lluvia

  • Tela de mosquiteros de aluminio (pequeños rectángulos que funcionarán como filtro en la parte de arriba de tu recolector)

recolector-agua-lluvia-como-hacer-paso-a-paso-crisis-agua-escasez-aprovechar-agua-lluvia

  • 6 bloques de cemento por cada barril y un poco de grava  (como base)

recolector-agua-lluvia-como-hacer-paso-a-paso-crisis-agua-escasez-aprovechar-agua-lluvia

Herramientas:

Taladro con broca de 1.8 mm, sierra manual, tornillos, guantes y lentes de protección.

Instrucciones:

Antes que nada, debes tener instalado un sistema de caneletas y tuberías, aquellas que normalmente llegan directo al piso. Modificarás el camino del agua, ayudándote del bajante pluvial (o codo). Pero primero debes hacer esto:

1) Construye una plataforma para el sostén de los barriles con los bloques. Aplana la zona lateral del desemboque del bajante pluvial o el tubo de metal que va de las canaletas del techo al piso.

2) Coloca una copa de grava en un rectángulo que hayas cabado, de 10 a 15 cm de profundidad, llenándolo con una capa de grava y con los bloques de cemento, y luego coloca los barriles. 

3) Taladra o serrucha un hueco en el barril por donde caerá el agua, o en la tapa del bote de basura. Debe de ser del tamaño del bajante pluvial, para poder ajustarlo a él y no queden huecos. Realiza un agujero de 1.8cm en el costado para colocar la llave, a una altura que quepa un balde para tomar el agua posteriormente. Aplica sellador en el borde del hueco, tanto fuera como dentro del barril. Pon la llave, reuniendo la junta y la llave. Para hacerlo utiliza la cinta de teflón que envuelven los bordes enroscados, así quedará más hermético y evitarás cualquier fuga. Coloca una arandela en el tubo desde adentro, e inmediatamente después el buje para que fije la llave en el lugar.*

*Si tienes duda sobre esto, consulta antes a un experto en la tienda a la que acudas. Él sabrá orientarte sobre cómo colocar perfectamente todas estas piezas, que a fin de cuentas no son sino una llave cualquiera conectada a tu bote recolector.

recolector-agua-lluvia-como-hacer-paso-a-paso-crisis-agua-escasez-aprovechar-agua-lluvia

4) Crea una válvula de desagüe taladrando otro hueco a unos centímetros de la parte superior del barril (esta te puede servir después para conectar todos tus barriles). Tras colocar el sellador, pon la arandela en el adaptador de la manguera metiéndola en el hueco desde afuera. Después, pon la otra arandela en las roscas de adentro, añadiendo algo de cinta de teflón y una tuerca para ajustar todo. Finalmente, coloca la manguera directamente sobre la válvula.

5) Monta el sistema de recolección armando el codo de bajante pluvial. Conectalo poniendo el barril en la plataforma, de manera que se ajuste el agujero de la tapa con el bajante para que el agua desemboque en el barril. Corta el canal con una sierra, fijándo el bajante con tornillos y asegurándote de que estén bien apretados. Recuerda que el codo debe desembocar dentro del barril; no es suficiente que quede encima de él.

Conecta el barril al codo usando la sierra para cortar un hueco en la tapa del barril, de manera que el borde del codo quede dentro. Finalmente, haz un pequeño filtro con el mosquitero, para filtrar el exceso de tierra que haya en el tejado.

Si pusiste más barriles, los puedes conectar mediante la válvula de desagüe, pero el segundo barril necesitará un tercer agujero que funcione como desagüe, y así sucesivamente. Este debes hacerlo con el taladro a la altura de la válvula de escape, siguiendo los pasos de arriba para colorar la llave: colocando sellador en el agujero, luego el adaptador de manguera, dos arandelas y cinta teflón para ajustar. Luego puedes conectar los barriles entre sí con una manguera, que puedes comprar por metros en cualquier ferreteria, o con tubos delgados de PVC, para que se reparta el líquido.

Con este video realizado por el canal de youtube de SODIMAC puedes guiarte visualmente para hacer el recolector de agua:



Nosotros contra la privatización del agua

Una ley en México busca privatizar este líquido (sagrado y colectivo): ¿qué podemos hacer para defenderlo?

El agua es un recurso y un derecho: incluso diríamos que es un elemento literalmente cósmico, pues gran parte de nuestros mares y océanos se formaron por las partículas de hidrógeno y oxígeno que cayeron en el planeta hace miles de millones de años, escondidas en meteoritos.

Este líquido vital, cósmico e indispensable para la vida, ha sido usado negligentemente por la civilización desde hace mucho. Y cuando más deberíamos procurarlo, pues tenemos más información al respecto y la tecnología para hacerlo, los gobiernos buscan privatizarlo.

problemma agua mexico privatizacion ley

Es el caso de México, donde una regresiva Ley General de Aguas podría ser aprobada: una ley que no se ha discutido tan ampliamente como debería y que podría ser realmente catastrófica, en un escenario donde el mundo entero podría enfrentar guerras por el agua debido a las distópicas sequías y al cambio climático.

 

¿Por qué la Ley General de Aguas atenta contra nuestros derechos y los de la naturaleza?

Mientras que en países como Colombia se le otorgan derechos a la naturaleza, en México se han impulsado reformas durante los últimos años que resultan francamente regresivas, y peor aún, catastróficas para el medio ambiente.

La Ley General de Aguas es lo que faltaba para que, a través de estas reformas, las grandes empresas puedan monopolizar los recursos naturales en nuestro paraíso biodiverso, que tantos activistas indígenas han defendido incluso con su vida contra el pulso de muerte de la sobreextracción de recursos naturales.

Según diversas ONG, modelos como la Ley General de Aguas

han fallado en 235 ciudades del mundo.

agua-privatizacion-mexico-ley-general-aguas

Esta ley, aseguran expertos mexicanos, tiene como principal objetivo facilitar el fracking (la fractura hidráulica para obtener gases y aceites del subsuelo), así como sobreexplotar las cuencas y acuíferos y darle el agua a las grandes corporaciones sin necesidad de concesiones. Incluso se piensa especular con el vital líquido como si fueran acciones, a través de un llamado “banco del agua”.

También, como explica la organización Agua para Todos, cada habitante tendrá derecho al agua bajo esta ley… pero sólo a 50 litros, lo cual es absurdo. El verdadero derecho al agua no es sólo poseer un poco de ella, sino poder decidir sobre su futuro: sobre la administración y el cuidado comunitario del agua en los barrios, en las comunidades y en los municipios.

 

No obstante, sí tenemos qué celebrar 

agua-privatizacion-mexico-ley-general-aguas

Afortunadamente existen muchas personas que están haciendo algo respecto de esta situación y que nos invitan a convertirnos en agentes de cambio por el agua, ya sea individual o colectivamente.

La coordinadora Agua para Todos, que conforma a otras asambleas e institutos y que cuenta con el apoyo de Greenpeace México, ha levantado una fuerte campaña que incluye firmas de apoyo y una propuesta ciudadana sobre lo que llaman el Buen Gobierno del Agua, que incluye la ampliación de los derechos del agua de calidad, no sólo para los habitantes del país, sino también para sus ecosistemas. Incluso puedes hacerte parte de esta iniciativa, o contarles qué problemas tienes en tu localidad con el agua, para saber cuáles son las necesidades legislativas y de manejo en torno a este líquido.

 

¿Y los candidatos de las elecciones 2018?

agua-privatizacion-mexico-ley-general-aguas
Foto: d-aqua

Esta organización también cuenta con un formato para que le exijamos a los candidatos de cada distrito que se comprometan con la iniciativa ciudadana de ley, formato del cual también podemos hacer uso.

Como usuarios del agua también hay mucho que podemos hacer, sobre todo los habitantes de las ciudades, que muy pronto sufriremos de gran escasez de este líquido vital. Por ejemplo, construir recolectores de agua de lluvia para reutilizarla, o hacernos de hábitos cotidianos que realmente hacen la diferencia en nuestro consumo de agua.

Debemos ser guardianes del agua desde todos los flancos posibles. Si nosotros no lo hacemos, nadie lo hará.



La guerra por el agua: en pocos años la mitad del planeta podría tener poco o nulo acceso a ella

Para el 2050 podríamos estar enfrentando distópicas sequías, por razones que van más allá de lo que nos cuentan.

Más de 5 mil millones de personas podrían sufrir de cortes en el suministro de agua para el año 2050. Ante tal panorama, no resulta descabellado decir que estamos –todos– ante una crisis de alcances planetarios o, más aún, ante una completa crisis civilizatoria

En México, esto se traduce en que su capital podría sufrir escasez extrema de agua para el 2048.

Jamás en toda nuestra historia habíamos estado tan cerca de quedarnos sin un recurso natural como lo es el agua, excepto quizás en 1971, cuando parecía que habíamos llegado al famoso “pico de petróleo”.

Pero contrario a lo que asegura el World Water Development Report en su último estudio, esta crisis de agua no es sólo consecuencia –en abstracto– del cambio climático o el incremento de la demanda. Veamos más a fondo.

 

Escasez de agua y el colapso ambiental: lo que tienes que saber para ponerte en acción

Por supuesto, la demanda creciente y el cambio climático son catalizadores de la crisis de agua. Pero a su vez, lo que ha generado estos y otros problemas asociados al colapso ambiental no es sólo “el crecimiento de la demanda” en abstracto; si fuera así, podríamos pensar que todo es culpa del incremento de la población (o lo que es lo mismo: del vaso de agua que nos tomamos).

agua-crisis-mund-escasez-desabasto-mexico

Aunque es indudable que nuestro consumo tiene su papel en esta situación, vale la pena preguntarse: ¿quién o qué determina ese consumo de agua que está acabando con el líquido vital?

Los fabricantes y todos aquellos que lucran con el consumo no sólo de agua sino de otros materiales que utilizan millones de litros de este líquido para su producción, son a quienes podemos señalar como principales culpables. Según la Fundación AQUAE, las industrias que más agua ocupan son:

  • Industrias químicas
  • Industrias agroalimentarias
  • Industrias de transformación de metales
  • Industrias minerales

Podemos agregar también a la industria alimentaria, pues para la producción de algunos alimentos se usan cantidades irrisorias de agua:

1 kilo de carne requiere 6 mil litros de agua. Una sola botella de refresco, hasta 300 litros.

 

¿Y por qué no toda la culpa recae en la sociedad?

crisis del agua guerra por el agua ahorrar

La alimentación ha tenido cambios a lo largo del tiempo: estos incluyen nuestro consumo de agua, la cual apenas a finales del siglo pasado se comenzó a vender embotellada de manera masiva, con todas las consecuencias que esto implica. ¿A quién se le preguntó si embotellar el agua era la mejor idea? A nadie, porque embotellar el agua era un novedoso y lucrativo negocio que no podía desperdiciarse.

Este y otros grandes cambios en el consumo han sucedido entre los siglos XIX y XXI, épocas de bonanza para los fabricantes y empresarios, quienes comenzaron a modificar nuestras formas de consumo de agua a partir de la publicidad.

Un ejemplo de esto es el consumo de carne en México. En 1940, los recetarios de cocina recomendaban servir carne de res al menos cuatro veces a la semana; el problema era que las familias sólo podían comprarla una vez cada semana o cada 15 días. Pero las familias mexicanas no necesitaban carne de manera tan recurrente, pues la dieta en México está originariamente basada en semillas, frijoles, maíz y verduras, una tradición que se seguía conservando en casi todo el país hasta ese momento.

Pero la ilusoria necesidad nutricional de la carne, que supuestamente debía ser consumida a diario, logró ser impuesta.

El consumo de carne en México aumento casi 90% en sólo 2 décadas.  

Ahora, si reiteramos el dato de que cada kilo de carne requiere 6 mil litros de agua para su producción, podemos ver que la crisis del agua, así como otras crisis, tienen su correlato en la manera como se nos ha impuesto el consumo de ciertas cosas, como los alimentos, pero también la ropa (a través de la moda), los gadgets y otro sinfín de mercancías.

 

¿Qué podemos hacer?

crisis del agua guerra por el agua ahorrar

Actualmente existen muchas campañas que buscan proteger el agua, evitar su privatización y dar a conocer la problemática que rodea a este líquido vital. En México tenemos Agua para Todos, una organización a la que te puedes unir si resides en este país.

Por supuesto que, mientras se impulsa un cambio colectivo, siempre debemos ser responsables en nuestro consumo de agua. Debemos cambiar nuestros hábitos de lavado para evitar el uso excesivo del agua, asegurarnos de que no haya fugas de ningún tipo, y reutilizar toda el agua que sea posible, por ejemplo de lluvia, a través de recolectores que tú mismo puedes hacer. Y como queda claro, también es necesario reducir el consumo de alimentos como refrescos y carne (por ejemplo, teniendo un lunes sin carne cada semana).

Sólo no olvides que el problema es multidimensional, y por ello necesitamos pensar más a fondo sobre los cambios que es necesario hacer para revertir esta situación.

*Imágenes: 1) Reuters; 2) Josh Hanes; 3) Public Domain