Así se veía el supercontinente que era el planeta, hace 300 millones de años (Imagen)

Si así era el mundo hace tanto tiempo, entonces ¿dónde estaremos dentro de 250 millones de años?

Los continentes estuvieron aglutinados en uno solo y el único océano se llamaba Panthalassa. Este nombre viene de la etimología griega pan (todo) y gea (tierra, suelo). En vez de cinco continentes como ahora, una sola superficie de tierra flotaba en el planeta. Así se veía el mundo antes, al menos durante la era Paleozoica:

 

Durante el periodo en que se concibió la Pangea no había si quiera rastro de los seres humanos. Sin embargo, hay restos fósiles iguales que se encuentran, por ejemplo, en Sudamérica y África, sin que se explique por qué no aparecen similitudes con ningún otro del hemisferio norte.

Haciendo un zoom out, el astronauta Ron Garan ha tenido una de las mejores vistas. No es el único que ha mencionado, casi conmovido, la belleza del “planeta azul” desde el espacio, y cómo, con  desde esa macroperspectiva, los problemas políticos y conflictos bélicos parecen tan absurdos, tan egocéntricos.

Por otro lado, Massimo Pietrobon ha llevado el concepto de lo geológico a lo político, refiriendo que “un solo continente” sugiere “una sola humanidad”. Massimo Pietrobo dijo que:

Rehaciendo el rompecabezas de nuestro mapa global, Estados Unidos queda justo a un lado de los países árabes; los europeos en vez de ir por mar cruzarían en bicicleta a África; Cuba y Colombia serían países fronterizos, y los marroquíes llegarían caminando a Quebec.

Desplazamientos a la velocidad que crece una uña y debido a los cambios que ocasionan temblores, maremotos o inundaciones, la geografía no es inmutable. Si así era el mundo hace tanto tiempo, entonces ¿dónde estaremos dentro de 250 millones de años? Como el planeta sigue cambiando, han aventurado nombres para la posible reunificación de las placas continentales: Amasia, Pangea Próxima o Novopangea (como la llamó en los 90´s Roy Livermore) sería el título de un territorio en el mapa futuro.

como-era-planeta-hace-millones-anos-pangea-continente

*También en Ecoosfera: Fotografías que llaman a cambiar la forma de ver al planeta (y a observarlo como un todo)



Científicos encuentran cocaína en camarones de río

Los camarones analizados en ríos del Reino Unido contienen trazos de cocaína y pesticidas nocivos para la salud.

La contaminación no solo vicia el aire que respiramos; nuestros residuos también llegan al mar. Cada vez más animales marinos se ven afectados por el plástico, que se encuentra hasta en nuestros propios cuerpos. Pero el daño va más allá. Científicos del Reino Unido han encontrado cocaína en los camarones provenientes de sus ríos. Así es: hay trazos de droga en los mariscos que varios consumimos. 

No se trata de un caso aislado ni un suceso extraño. El estudio publicado en Environment International, que puede consultarse aquí, tomó muestras de 15 sitios en julio 2018, que abarcan 5 zonas del área de Suffolk. A través de un biomonitoreo cauteloso, se determinó que había pesticidas y farmacéuticos en dichos entornos. ¿Qué quiere decir? Que aquellos químicos utilizados por la población terminan en el río e impregnan a sus habitantes acuáticos. 

Este no es un problema reservado al Reino Unido, pues claramente no son los únicos consumidores de farmacéuticos. Los trazos de farmacéuticos que se liberan a través de la orina y que llegan a los ríos por el drenaje son los principales culpables, y un estudio realizado en México quizá arrojaría datos similares. 

Otras drogas descubiertas en los camarones fueron ketamina, un tranquilizante de alta potencia, y tramadol, un opioide utilizado para tratar dolores crónicos. También se hallaron muestras de pesticidas que el Reino Unido ha prohibido por su grado de letalidad, como fenuron. La transparencia de los ríos no oculta ninguna práctica nociva; todo lo que se hace en tierra firme puede encontrarse en ellos. 

¿Significa que comer camarones importados nos afectará? No en primera instancia. De acuerdo al estudio, las concentraciones halladas en los camarones no son suficientes para causar un daño inmediato en quien lo consuma. Pero no por eso debemos respirar tranquilos. Sabemos que el daño acumulativo puede ser real si comemos productos contaminados a largo plazo. 

Este sorprendente hallazgo sirve para recordarnos que nuestros hábitos dejan huella. De alguna forma u otra, lo que desechamos acaba por regresar a nosotros. No estamos separados del lugar que habitamos, hay una conexión que nos une al resto de los seres que viven en el entorno. Por eso el desarrollo de una conciencia sobre lo que compramos, consumimos y tiramos es vital para mantener este delicado equilibrio. 

También en Ecoosfera: 10 acciones contra la contaminación por plástico



Este podría ser el plástico del futuro (es 100% reciclable)

Una opción más para transitar a un futuro sustentable, cortesía de científicos de Berkeley.

Cuando el químico Leo Baekeland desarrolló el primer plástico sintético, allá por 1909, no estaba pensando en que fuese reciclable. Sólo tenía la intención de que pudiera ser utilizado en masa para así revolucionar un montón de incipientes industrias, sin reflexionar sobre las consecuencias que podía acarrear la interrupción del ciclo natural de la vida, donde nada se crea ni se destruye, sino que se transforma. Cosa que, por cierto, no hace el plástico.

Por supuesto, el plástico sí es reciclable. Pero reciclarlo es un gran problema, debido a que sus componentes químicos son demasiados y a que está lleno de aditivos. Además existen muchos tipos de plástico, lo que hace del reciclaje un auténtico juego de azar donde nunca se sabe cuál será el resultado final, pues un resultado homogéneo requeriría de que se reciclaran sólo los mismos tipos de plástico.

Es así que encontrarle un uso al plástico reciclado es muy difícil.

plastico-100-reciclable-reutilizable-berkeley

La opción es, por ello, dejar de usar plástico: volver a los tiempos de nuestros padres, cuando usaban y reutilizaban envases de vidrio y había otras dinámicas de producción y consumo. Pero actualmente somos tan dependientes de este material que desintoxicarnos colectivamente de él tomará más tiempo del que quisiéramos.

Necesitamos otras alternativas

Por eso, científicos de Berkeley han desarrollado un plástico que tiene todas las características del plástico sintético –como ser ligero y moldeable–, pero que es 100% reciclable.

Estas son grandes noticias, ya que lo aparatoso del proceso de reciclaje  del plástico es lo que ha hecho tan difícil encontrar formas de reutilizarlo. Algunos han hecho avances utilizándolo, por ejemplo, para pavimentar caminos. Pero, ¿cómo hacer este proceso algo menos complicado? Y más aún: ¿cómo hacer que todos podamos reciclar plástico sabiendo que sí servirá de algo?

Plástico prístino

Los científicos de Berkeley, cuyo estudio fue publicado en Nature Chemistry, experimentaron con el plástico a nivel químico, haciéndolo susceptible a romperse a nivel molecular. Esto lo hace recuperar su forma original al ser reciclado, lo que facilita su reutilización. Así que estamos ante una especie de plástico prístino, resiliente, que puede cumplir el ciclo natural de la vida y que podríamos usar sin remordimiento.

Por supuesto, de popularizarse esta forma de plástico se requeriría de mejorar la infraestructura de reciclaje ahí donde deba ser mejorada. Pero también es importante pensar que es sólo una solución entre otras, y que las alternativas al plástico no implican sólo sustituir este material o hacerlo reciclable, sino un cambio completo de mentalidad. ¿Es realmente necesario que seamos tan consumistas? ¿Estamos condenados a ser dependientes de envases y productos de un solo uso? Estas son las cuestiones fundamentales a las que ningún avance científico va a dar solución, sino sólo nuestra evolución a una sociedad más consciente.

*Imágenes: 1) American Fire Glass; 2) Equa