Quien se haya entregado enteramente a las artes alquímicas de la gastronomía, sabrá que los colores tienen un rol esencial en el sabor de los alimentos preparados. Más allá de la estética y el estímulo visual que provoca en el cerebro, la importancia del color radica en que ciertos Pantones en la comida pueden ser compatibles químicamente con otros y, literalmente, armonizar nuestro platillo tanto para la vista como para el paladar.

Por ejemplo, la mayoría de los alimentos verdes son de este color debido a la clorofila que producen; y entre otras cosas, son ricos en vitaminas A, B, C, E, K, fibra y minerales. Si a esta aleación de beneficios le agregamos el color castaño de ciertos hongos –que no producen clorofila y extraen sus beneficios de otros organismos– y el color rojo de un tomate que, debido a sus carotenoides adquiere ese Pantone único en respuesta a una maduración adecuada, obtendremos un delicioso platillo de colores brillantes, armónicos y altamente saludables.

Pero más allá de la alquimia que representa pensar en lo que sucede allá abajo a nivel microscópico, no cabe duda de que combinar alimentos es un acto placentero y hasta cierto punto cautivador. Esto lo sabe perfectamente Lucia Litman, una publicista y estilista de alimentos cuyo hobby es, precisamente, fotografiar comida con Pantones armónicos y sugerentes

Este pasatiempo suyo ha detonado la creación de un amplio catálogo de delicias que evidencian lo hechizante que puede llegar a ser un platillo o una serie de alimentos compaginados por color. A continuación puedes ver algunas fotografías, ¡buen provecho!:

 

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