Sans Nom: un pálido recuerdo de la inmensidad

La serie fotográfica de Jean de Pomereu nos muestra cómo la naturaleza, a través de sus símbolos y formas, despierta la sabiduría más esencial: los recuerdos de lo infinito.

En algún momento entre la una y las cuatro de la mañana, cuando no hay viento y el ambiente se llena de una ligera neblina, los espacios captados por Jean de Pomereu en una región cercana a la Bahía Pridz (al este de la Antártida) son un oxímoron hecho paisaje. Es el retrato  de un espacio perfecto y nítido –un lugar que transmite un imponente sentido de pureza–, y a la vez, un lugar aterradoramente vacío, salvaje, inhóspito, un paisaje casi oscuro, a pesar de su blancura.

Jean de Pomereu estudió artes y conoció la Antártida en el 2003. Desde entonces ha vuelto en diferentes expediciones artísticas y científicas. Avalado por el Scott Polar Research Institute, ha trabajado en diversos proyectos editoriales sobre las primeras fotografías tomadas en este continente –que según historiadores fue descubierto por marineros europeos, a finales del siglo XVI, y que hasta hoy es el único que no se ha transformado en un país. 

fotografias-naturaleza-antartida-jean-de-pomereu

La serie Sans Nom, documenta un paisaje casi imaginario, innombrable, donde los contornos que separan a los icebergs del cielo se diluyen. El silencio que reina en el lugar se puede, paradójicamente, escuchar a través de las imágenes. Los icebergs son también monumentos al tiempo, cuerpos en constante transformación, derritiéndose lenta e irreversiblemente, para luego reintegrarse a los mares del sur.

En una segunda vista, estas estructuras podrían remitirnos a las ruinas de una civilización antigua, elegante. Los paisajes de Pomereu nos recuerdan eso que los románticos ingleses advirtieron en sus poemas: la naturaleza es una ventana al infinito y a la sabiduría más profunda, disponible para todos en la inmensidad del cielo, del mar o en la pequeñez de una roca o una flor. Según las palabras del artista, su fijación con la Antártida responde a: “…su capacidad de atraernos, un paso a la vez, hacia lo esencial.”

Y es verdad, a través de los vastos bloques de hielo, de su blancura e imponencia, el ojo humano se enfrenta con aquello que jamás podrá nombrarse. 

fotografias-naturaleza-antartida-jean-de-pomereu

fotografias-naturaleza-antartida-jean-de-pomereu

fotografias-naturaleza-antartida-jean-de-pomereu

fotografias-naturaleza-antartida-jean-de-pomereu

fotografias-naturaleza-antartida-jean-de-pomereu

fotografias-naturaleza-antartida-jean-de-pomereu



Retratos de pelirrojos posando junto a animales rojizos (poesía del color)

Una excusa para admirar lo que debe ser admirado.

El cabello rojo es más que un rasgo genético. Las creencias y mitos alrededor de los pelirrojos son resultado del impacto visual que genera el color de su melena. Y sin duda, también de los rasgos que suelen acompañar a las pocas personas que detentan esta característica física apabullante.

En algún momento, por ejemplo, los romanos llegaron a considerar a los pelirrojos como seres de mala suerte, ya que sus enemigos de guerra ostentaban melenas de gamas anaranjadas. Pero antes, en Grecia,  el cabello rojo era considerado particularmente bello; para muestra está el hecho de que las siete ninfas que sedujeron a Hilas, protegido de Hércules, eran pelirrojas.

Lo que es innegable es que el porte de los pelirrojos es tan imponente como hipnótico. Y no extraña que sea recurrentemente usado para retratar una cierta sofisticación.

Las fotografías de Alexandra Bochkareva exploran esto de manera fascinante. Haciendo gala de sus destacados conocimiento de teoría del color, esta artista logra crear armoniosos retratos donde los pelirrojos se funden con el paisaje, mientras parecen mimetizarse con los animales que los acompañan, entre ellos búhos, huskies, linces y zorros.

Como resultado, esta fotógrafa no sólo consigue un balance visualmente precioso, digno de un cuento de hadas. También hace evidente una reconexión entre lo humano y lo natural, valiéndose de los tonos anaranjados presentes en ambos mundos.

 
 
 
 
 
Ver esta publicación en Instagram
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Redheads’ stories | Foxes Unpublished #portrait of Olga & Alice 🦊 #redheadsstories Share if you love it 🦊🧡

Una publicación compartida por ALEXANDRA BOCHKAREVA (@alexandra_bochkareva_arts) el

 
 
 
 
 
Ver esta publicación en Instagram
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Redheads’ stories | Someone like you 🧡 #redheadsstories #redheadsstories_sandwich I guess, you know, there will be the series of such portraits :) Swipe to see behind the scenes 🌿 Beauties in frame – Alexandra, Sherlock, Ivan 🌿

Una publicación compartida por ALEXANDRA BOCHKAREVA (@alexandra_bochkareva_arts) el

 
 
 
 
 
Ver esta publicación en Instagram
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Redheads’ stories | Someone like you #redheadsstories #redheadsstories_sandwich #Portrait of Ivan @ivan_balaschov @wmm.models Geralt @lynx_and_husky & Elena @agentproduction as a part of my series about similarities 🧡 For all those who wonder, Geralt is the lynx rescued from a fur farm, where lynxes are bred for fur for decades. He is now healthy and tamed, living his wealthy life as a beloved pet. Among others rescued from improper conditions animals he is now a muse for art projects praising the beauty of interactions between animals, people and nature. #sonya7iii + #zenitar f/0,95 50mm #whpplanetearth #agentproduction

Una publicación compartida por ALEXANDRA BOCHKAREVA (@alexandra_bochkareva_arts) el

 
 
 
 
 
Ver esta publicación en Instagram
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Redheads’ stories | Fairies ✨ #redheadsstories My wonderful muses Alexandra & Elena @agentproduction 🌿 #sonya7iii + #zenitar f/0,95 50mm

Una publicación compartida por ALEXANDRA BOCHKAREVA (@alexandra_bochkareva_arts) el

 
 
 
 
 
Ver esta publicación en Instagram
 
 
 
 
 
 
 
 
 

READ ALL PLEASE! 📸 Hi guys, As you know, redheads and animals are my main inspiration ever. While my photo shootings I try to show not only beauty of them, but the communication of my muses first. No collages, everything is real :) Would you like me to share my skills and experience in art photo shootings with animals? Welcome to our art photo marathon @fineart_photomarathon, where I’ll talk about it Live. During one month (starting April 14th) we will talk on really cool and useful photography topics at livestreams. We break the language barrier: all streams will be in two languages: English and Russian (with a translator). To watch livestreams with tones of priceless information from TOP photographers ABSOLUTELY FREE follow @fineart_photomarathon and fulfill all terms and conditions! See you there. Who is in? Please comment below :) _________________________________ Привет, друзья! На протяжении всего творческого пути больше всего меня вдохновляют рыжеволосые музы и животные. Я стараюсь показывать в кадре не только их красоту, но и чувства, взаимодействие ❤️ Хотели бы вы увидеть и научиться создавать арт фото проекты с животными? ❤️ Тогда добро пожаловать на наш арт фото марафон @fineart_photomarathon, где мы поговорим об этом и многом другом, с лучшими фотографами и художниками по всему миру! 23 арт фотографа объединились, чтобы поделиться с вами знаниями и опытом БЕСПЛАТНО на первом интернациональном инста марафоне по художественной фотографии @fineart_photomarathon. И я очень рада быть в команде! В течение месяца (с 14 апреля) мы будем делиться с вами в прямых эфирах морем полезностей. Мы стираем языковые барьеры, и первые, кто делает двуязычный марафон: лайвы будут транслироваться на двух языках: английском и русском (совместные эфиры с переводчиком). Чтобы присоединиться, заходите в профиль марафона @fineart_photomarathon и выполняйте условия. ⠀ До встречи в эфирах! Кто с нами? Маякните в комментариях :) #alexandrabochkareva #redheadsstories #nophotoshop #fineartphotography #fineart

Una publicación compartida por ALEXANDRA BOCHKAREVA (@alexandra_bochkareva_arts) el

 
 
 
 
 
Ver esta publicación en Instagram
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Redheads’ stories | Bird set Free #redheadsstories More portraits of Svetlana @rip_bip_bip_ & Bubusha, the Owl 🦉

Una publicación compartida por ALEXANDRA BOCHKAREVA (@alexandra_bochkareva_arts) el

 
 
 
 
 
Ver esta publicación en Instagram
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Happy 2019!✨🎉✨ This year is going to be magical! Redheads’ stories | Winter’ tale #redheadsstories Xenia & Larry 🐾 Shot with Cyclop 85mm f 1.5 #cyclop85mm

Una publicación compartida por ALEXANDRA BOCHKAREVA (@alexandra_bochkareva_arts) el

 
 
 
 
 
Ver esta publicación en Instagram
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Redheads’ stories | Wake me up My first #Foxes series with wonderful Polina and Alice, the Fox 🦊 Hello December 🦊 Guys, are you ready to new winter projects? (: #redheadsstories #tbt to 2016 #alexandrabochkareva

Una publicación compartida por ALEXANDRA BOCHKAREVA (@alexandra_bochkareva_arts) el

 
 
 
 
 
Ver esta publicación en Instagram
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Redheads’ stories | Ship to wreck Swipe 🦉 #redheadsstories #nophotoshop

Una publicación compartida por ALEXANDRA BOCHKAREVA (@alexandra_bochkareva_arts) el



Otra forma de civilización es posible: lecciones de democracia, cortesía de las hormigas

Otra forma de civilización es posible: las hormigas utilizan la memoria colectiva para sobrevivir y, aunque tienen reina, no necesitan de nada semejante a un gobierno.

Muchos insectos son capaces de hacer cosas que nosotros, en nuestra vanidad, creemos ser los únicos capaces de hacer. Las abejas, por ejemplo, parecen ser capaces de comprender el concepto del 0, mientras que las termitas son arquitectas de complejos túneles subterráneos.

Pero quizá uno de los insectos más asombrosos sean las hormigas: no sólo son grandes arquitectas también, sino que inventaron la agricultura antes que nosotros y saben utilizar antibióticos naturales, algo que los humanos aprendimos a hacer hace menos de 1 siglo. Y por si fuera poco, las colonias de hormigas son un ejemplo de que otras formas de civilización son posibles.

 

Lecciones de democracia directa, cortesía de las hormigas

colonias-hormigas-cerebro-memoria-como-funcionan-democracia

Una colonia de hormigas opera sin un control central: son más como un cerebro que como una sociedad humana. Cada hormiga es como una neurona y juntas, intercambiando información entre sí, forman una suerte de memoria colectiva que es de suma importancia para la supervivencia de la colonia entera.

Este mecanismo varía de especie a especie. La colonia de hormigas de madera roja, por ejemplo, recuerda el sistema de senderos que la lleva a los mismos árboles a los que cada año debe ir para conseguir alimento. Pero las hormigas por separado no son capaces de llegar hasta los árboles.

La bióloga Deborah Gordon es quien ha llegado a estas conclusiones. Entre otras cosas, Gordon realizó una serie de experimentos en los cuales perturbó el orden habitual de un grupo específico de hormigas trabajadoras al interior de una colonia. Al hacerlo, la actividad del grupo perturbado se vio modificada, mientras que la actividad de otros grupos no paró, pero se modificó a partir de la interrupción en otro espacio de la colonia. Esto demuestra el grado de organización en las colonias de hormigas, y cuán específico es el rol de cada hormiga al interior de éstas.

Además, Gordon repitió el experimento varias veces, lo que generó una memoria colectiva sobre las perturbaciones que hizo que las hormigas cambiaran sus tareas de la manera más óptima cada vez que la perturbación volvía a ocurrir.

Individualmente, las hormigas no generaban la memoria de lo sucedido, pero colectivamente sí.

colonias-hormigas-cerebro-memoria-como-funcionan-2

Otro hallazgo de Gordon fue que las hormigas más viejas reaccionaban a las perturbaciones de manera más estable, concentrándose en su trabajo más que en responder a las perturbaciones directamente. En cambio, las hormigas jóvenes reaccionaban de manera más visceral y no siempre precisa, lo que demuestra que siempre es necesaria la sabiduría de los que han estado más tiempo en este mundo.

De esta manera, algunos de los insólitos comportamientos de las hormigas nos demuestran que una sociedad puede ser más horizontal, con un mecanismo que no vaya de arriba hacia abajo, sino que se base en el apoyo mutuo y que se sustente en la memoria colectiva. Algo así deben ser las bases de una democracia directa, lo que nuestra civilización debe poner en práctica cada vez más si es que queremos sobrevivir y, más aún, si queremos evolucionar colectivamente.