El primer smartphone cuya manufactura no explota ni naturaleza ni personas

En Inglaterra saldrá a la venta el primer smartphone construido desde un espíritu ético, la pieza final llega a tus manos sin haber explotado la naturaleza o a las personas.

Todos sabemos que nuestros smartphones están hechos de componentes poco amables con el medio ambiente. También, muchos de nosotros, estamos concientes que las grandes multinacionales suelen emplear mano de obra barata, aprovechando los bajos salarios de los países menos desarrollados. Y aunque a veces preferimos evadir esta situación, pues no sabemos como ayudar a transformarla, existen iniciativas que hoy día están apelando a un mercado pensante y responsable.

En el siglo pasado, la producción en masa llegó a los niveles exorbitantes que conocemos hoy. Hasta hace relativamente poco, la población comenzó a cuestionarse de dónde venían y cómo estaban siendo manufacturados los artículos que adquiría; la globalización y el flujo informativo ha ido evidenciando las condiciones en que muchos trabajadores son explotados indirectamente por consumidores que no lo saben –como ha sido el caso de ciertas marcas de teléfonos móviles que se han visto envueltas en explotación infantil–.

Afortunadamente hoy la información es más accesible para enterarse de este tipo de datos, y la certificación de empresas socialmente responsables son cada vez más valoradas colectivamente. De ahí que, cada vez sean más las empresas que destinen sus proyectos al medio ambiente. 

En Inglaterra, hace unos cuantos años salió a la venta el Fairphone, un producto logrado por una alianza entre la organización Solutions for Hope y Conflict Tin Free Initiative. Se trata de un proyecto exitoso, impulsado por medio de previos pedidos para financiarlos.

Su proceso de producción es minuciosamente monitoreado: desde materiales que se extraen en minas de la República Democrática del Congo, donde se supervisa un trato justo en las condiciones de trabajo, hasta el ensamblaje realizado en China. Otra ventaja adicional del Fairphone es que está realizado con principios de sustentabilidad a largo plazo, y se pretende que tenga una larga vida funcional, una cualidad que practicamente ningún teléfono tiene hoy día, y al contrario, se fabrican prácticamente desechables a favor del consumo frecuente. 

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El Fairphone además, es ‘autónomo’, ya que ante cualquier problema técnico es posible abrirlo para que el usuario mismo repare su teléfono, y las refacciones son particularmente económicas. Es evidente que el posicionamiento de este tipo de iniciativas requiere de un cambio de mentalidad. Pero por lo pronto el proyecto se perfila con notable éxito y, de convertirse en una tendencia, abonará para consolidar una cultura de consumo responsable.

Para conocer más de este proyecto consulta su página web. 


¿Las abejas tienen nociones estéticas? Al parecer pueden diferenciar entre estilos de arte

Y esto ha sido doblemente confirmado.

Saben distinguir rostros, navegar como vikingos y resolver problemas matemáticos: las abejas no sólo son insectos fascinantes, sino que podrían estar entre los animales más inteligentes del planeta. Y quizá también uno de los animales con mejor gusto.

Las abejas, ¿críticas de arte?

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Tantas son las capacidades de las abejas que nos hacen preguntarnos sobre la conciencia animal y sus límites.

Más aún porque, según pudo confirmar un estudio, las abejas tienen nociones estéticas. Y –aunque no hay consenso científico al respecto–, se supone que la sensibilidad artística y el pensamiento abstracto son algunas de las habilidades que nos distinguen de los animales. Pero si las abejas tienen una noción del cero, y pueden diferenciar un Picasso de un Monet, ¿qué nos hace humanos? ¿Y que las hace a ellas animales?

Hasta ahora se han llevado a cabo dos pruebas que demuestran que las abejas pueden distinguir un tipo de arte de otro. La primera fue un estudio que se publicó en 2013, llevado a cabo por un equipo de la University of Queensland, utilizando obras de Picasso y Monet. La segunda prueba se llevó a cabo en el programa The Great Australian Bee Challenge, y fue básicamente una recreación del estudio de Queensland.

Cómo las abejas distinguen entre estilos artísticos

Para esta segunda prueba, les fueron mostradas a las abejas entrenadas cuatro pinturas distintas del impresionista francés, Claude Monet. Pero en lugar de obras de Picasso, se les mostró en contraposición cuatro pinturas de la artista indígena australiana Noŋgirrŋa Marawili.

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Noŋgirrŋa Marawili // Claude Monet

Al centro de cada una de las pinturas se colocó un pequeño punto azul. En ellos, y para marcar una diferencia entre los artistas que significara algo para las abejas, se colocaron gotas de agua: las pinturas de Marawili tenían gotas con azúcar, y las de Monet una gota de quinina diluida: un líquido que no es dañino pero tiene un sabor amargo.

Las abejas probaron ambos líquidos al ver las pinturas y aproximarse a ellas. Después se les mostraron pinturas de los dos artistas que no habían visto antes. La cuestión era averiguar si podían apreciar la diferencia entre un Marawili y un Monet.

Todas las abejas dirigieron su atención a las pinturas de Marawili, las cuales habían tenido el agua azucarada. Pero esta vez no había nada que las distinguiera. ¿Qué les posibilitó distinguir entre estos artistas? Sería exagerado pensar que realmente las abejas tienen nociones estéticas. No obstante, no queda claro cuáles de sus habilidades les permiten saber la diferencia entre estilos de arte.

Aún así, mientras la ciencia descubre más al respecto sobre el comportamiento y la inteligencia de las abejas, podemos quedarnos con la idea de que algo saben de arte. Quizá algo que nosotros no.



Empresa eco amigable = mayor productividad de los empleados

¿Deseas incrementar la productividad de tus empleados? Para ello, podrías mandarlos a casa a trabajar o promover la responsabilidad ecológica de la empresa.

 

Un reciente estudio en la UCLA mostró que las compañías “verdes”, que cumplen con las normas internacionales de ecología, tienen empleados 16% más productivos.

Estas empresas se caracterizan por tener un conjunto de prácticas responsables con el medio ambiente, comercio justo, el uso de productos orgánicos y algunas normas de mundiales de calidad, como ISO 14001.

 La información de las empresas fue tomada de un análisis de más 10600 empleados de 5220 compañías. Estas empresas tienen un conjunto de buenas prácticas, mejor capacitación de los empleados y mejor relación entre ellos. En concreto, son empresas donde la gente quiere trabajar. En otras palabras, las empresas que están mejor gestionadas son más conscientes del medio ambiente; la productividad no viene específicamente de tal o cual certificación, sino de una buena gestión que incluye varios elementos.

Actualmente, el mejor empleado no es precisamente el más puntual ni el más inteligente, sino el que es capaz de relacionarse mejor con todo su entorno: jefes, compañeros, subdirectores y, por supuesto, el medio ambiente. Aunque el cuidado del planeta es una cuestión personal, las empresas  pueden fomentar, a través de sus acciones, la reflexión sobre este tema.

[Co.EXIST]