Igor Siwanowicz tiene dos paciones: la neurobiología y la entomología. Nada más inesperado (y hermoso) que trasladar estas dos disciplinas al ámbito del arte. De ahí que su serie fotográfica incluya a insectos, pero observados desde la lente microscópica de un escaneo láser. 

Siwanowicz trabaja como neurobiólogo en el Instituto Médico Howard Hughes, pero al mismo tiempo es un artista, cuya fascinación por los pequeños detalles de la naturaleza, se ha vuelto una herramienta fotográfica de gran alcance. Y nos referimos a gran alcance microscópico, pues aunque no siempre se piense, el universo molecular es tan complejo y abismal como el cosmos. 

Pero tal vez la belleza de sus fotografías no implica solo el asombro por los detalles. Estas tomas nos abren los ojos para entender hasta qué punto deberíamos cuestionar la realidad que colectivamente hemos pactado mirar. Porque si bien es claro en el trabajo de Siwanowicz, el planeta no es visualmente como pensamos; una serie de percepciones infinitas e información codificada pueden encontrarse ahí, en secreto para el ojo humano.  

En esta exquisita selección de detalles naturales, realizadas con un microscopio de escaneo láser, el autor nos comparte retratos de diferentes insectos; por ejemplo, se puede notar cómo las antenas de una polilla parecen dibujar la estructura de un árbol; el fascinante surrealismo que rodea a la figura de la oruga, desde este plano; los inesperados colores ocultos en un escarbar, una araña o una larva y poco más: los fractales inmersos en el mundo de una espora o de una planta del tipo Utricularia…