Re-conoce tu organismo con la data sobre salud de la Web

En algún momento de la historia, la sociedad urbanizada perdimos los conocimientos básicos sobre la salud –el lenguaje de nuestro organismo–. La información compartida, tal vez sea un punto de retorno.

Conócete a ti mismo.

Aforismo griego

 

Con la llegada de internet y su extenso espacio de información disponible, las ciencias abrieron sus posibilidades de expansión. Hoy cualquier mente es una potencial productora de data, nueva o reinterpretada. Y aunque los especialistas juegan un papel relevante, millones de mentes están ahora en contacto con un compendio informativo, disponible para ser cotidianamente encausado. 

Históricamente, el mundo de la medicina, se ha construido con el análisis de información. ¿Qué fue lo que vivió un paciente, y qué pudo haberle causado tal reacción? los patrones, las semejanzas, son conjugadas para sugerir nuevos diagnósticos –y recordemos que la similitud de síntomas es el principal criterio para una prescripción médica. 

Los doctores han empleado por milenios el cruce analítico de datos para llegar a conclusiones sanitarias. Hoy que hay tanta información disponible en la web ¿cómo puede beneficiarse el mundo sanitario de ello? Sin duda, los doctores tienen acceso al análisis de millones de casos que podrían auxiliarlos en los suyos, pero, ¿y las personas comunes? 

Un problema originado por el estilo de vida, y también por la especialización, es que la mayoría de nosotros no tenemos siquiera los conocimientos básicos para entender cómo funciona nuestro organismo en un plano salud/enfermedad: síntomas básicos, reacciones, y tratamientos por molestias comunes.

Pero ahora con internet están disponibles bases de datos sobre miles de casos de personas que han pasado por tratamientos y enfermedades; ¿será que volveremos a familiarizarnos con la información básica de salud? Jonathann Bush, creador del libro Where Does it Hurt? An Enterpreneur’s Guide To Fixing Health Care, está convencido de que hay ahí una variedad de datos útiles para empresas de salud, y para millones de pacientes que pueden, con las preguntas necesarias, ayudar a sus médicos a que encuentren soluciones mucho más precisas y personalizadas.

El conocimiento de uno mismo está relacionado estrechamente no solo a la personalidad, sino a las características del cuerpo, a sus avisos sutiles de cuando algo está mal, o a ubicar sus agradecimientos cuando se encuentra en orden. La separación cultural entre nuestra mente y cuerpo se confirma justo en ese hueco cultural sobre el conocimiento de nuestro organismo. La información está ahí, lo que se requiere es la activación de un interés que nos devuelva la fascinación e inteligencia por comprender, una vez más, nuestro ser de manera integral.



Remedios caseros para aliviar la fiebre

Muchas infecciones se mantienen en una temperatura corporal normal, por lo que el sistema inmune eleva la temperatura para eliminar del cuerpo a las bacterias

La fiebre es, a pesar del malestar que puede causar, la reacción natural de nuestro cuerpo para protegerse de una infección o una enfermedad. Muchas infecciones se mantienen en una temperatura corporal normal, por lo que el sistema inmune eleva la temperatura para eliminar del cuerpo a las bacterias. Por ello, en la mayoría de los casos, la fiebre es una respuesta corporal que debería dejarse ser.

Esto se debe a que, en caso de reducirla, podría causarse que la enfermedad durara más tiempo. Además, medicamentos como Tylenol o Advil tienden a producir efectos secundarios, tales como problemas del hígado a futuro. Debido a esto, en caso de que la temperatura se mantenga a menos de 39º, puedes dejar que fluya para combatir naturalmente a la infección. De lo contrario, si la fiebre supera los 39º o 40º, es importante disminuirla para evitar cualquier daño neuronal.

Estos hacks naturales te ayudarán a cuidar tu cuerpo en esos momentos de fiebre:

Toma un baño de agua tibia. Si lo haces con agua fría, el cuerpo reaccionará tratando de calentarse.

Enchílate. La capsaicina, una sustancia típica de los chiles, generará sudor y estimulará la circulación sanguínea.

Enfría el cuerpo desde dentro tomando bebidas frías o paletas de jugo de frutas.

Bebe muchísimos líquidos, como agua o tés herbales.

Coloca compresas de agua fría y arcilla en la frente, nuca y vientre.

Después de remojar los pies en agua caliente y los calcetines en agua fría (y exprimirlos), póntelos antes de acostarte.

Prepara una fusión de ruda y eucalipto. Junta en un frasco de vidrio unas ramas de ruda y eucalipto, dos pastillas de alcanfor y ron (hasta la mitad). Deja reposar durante 2 días y guárdalo en un lugar fresco. Cada vez que alguien tenga fiebre, calienta esta preparación y aplícala en las coyunturas.

Alcohol de romero como un cataplasma.

Probióticos.



Prueba estas ecogalletas hechas con el ingrediente de la temporada navideña: la avena

Existen múltiples maneras de integrar la avena a nuestras dietas, en especial en estas fechas de navideñas

La avena, deliciosa, saludable y accesible, es un ingrediente que cuenta con múltiples propiedades nutricionales, tales como fibra y beta-glucano, proteínas, grasas no-saturadas, Omega 6, vitaminas como B1, B2, B3, B5, B6 y E y minerales como sodio, potasio, calcio, fósforo, magnesio, hierro, cobre y zinc. Gracias a ello, la avena ayuda a reducir el colesterol perjudicial, regula el funcionamiento intestinal así como los ácidos biliares, y promueve los aminoácidos esenciales; tiene un efecto de saciedad y absorción lenta, por lo que es recomendada para dietas y en pacientes con diabetes.

Existen múltiples maneras de integrar la avena a nuestras dietas, en especial en estas fechas de navideñas. A la hora de compartir aperitivos, postres o simplemente un snack, puedes ofrecer unas deliciosas galletas de avena hechas con esta receta:

Ingredientes: 200gr de copos finos de avena (machacados), 200gr de harina integral, 200gr de azúcar de caña integral (u 8 cucharadas de jarabe de agave), 1 sobre de levadura (tipo Royal), 1 naranja (aprovecharemos el zumo y la piel), 120ml de aceite y 150gr de chocolate (o chocolate troceado).

Instrucciones: Precalienta el horno a unos 200°C. Mientras tanto mezcla la avena, la harina, la levadura, la rayadura de la naranja y el azúcar o agave. Después de lograr una mezcla homogénea, añade el zumo de la naranja y el aceite. A continuación incorpora el chocolate. Vuelve a mezclar todo.

Forma pequeñas bolitas del tamaño en que deseas las galletas, aplanándolas de manera uniforme. Conforme las vayamos formando, las depositamos en la bandeja anteriormente barnizada con aceite o mantequilla. Introduce las bandejas con las galletas en el horno, esperando a que se doren (alrededor de 15 minutos) y ¡listo!