La naturaleza como mercancía: así ilustra Steve Cutts nuestra relación con el planeta

Este corto muestra 500 mil años de degradación condensados en tres minutos de animación.

El animador inglés Steve Cutts encuentra su inspiración en la locura de la vida moderna. Pero su mirada hacia ésta es siempre crítica y acida, como lo ha mostrado en varios de sus cortos animados e ilustraciones.

Cutts ha plasmado gráficamente la decadencia en la que nos encontramos como sociedad global. Uno de sus más laureados trabajos es el corto animado de 2012, “Man”, donde en poco más de tres minutos desarrolla la triste historia de nuestro paso por la tierra, y la forma en la que hemos abusado de ésta.

La naturaleza, en “Man”, no es sino una mercancía: una “cosa” que parece estar ahí sólo para satisfacernos, y que en el capitalismo se ha privatizado y explotado para comerciar y lucrar. Su mensaje es, así, inmensamente potente.

 

Como en sus otros trabajos, este corto de Cutts (creado en Flash y After Effects) deja un sabor agridulce. Muestra a los seres humanos en su peor faceta, en un mundo donde no reina siquiera un ápice de compasión; pero no cabe duda que es un magnífico trabajo que vale la pena compartir, sobre todo en estos días de consumismo descarriado que, aunque no nos demos cuenta, puede tener impactos trascendentales.

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La invitación de Steve Cutts con esta animación, es a que cuestionemos nuestra propia vida y qué tanto estamos contribuyendo a la debacle del mundo. Aquí puedes conocer más de su trabajo.

 



Los más inquietantes cortos en línea de la obra de H.P. Lovecraft

El terror se apoderará de ti antes de que te des cuenta.

El miedo a lo desconocido es probablemente el miedo más grande que podemos experimentar. Es la indagación en ese terror el que distingue a la obra de H.P. Lovecraft, cuyos relatos generan un auténtico pavor –quizá porque también nos confrontan con los vericuetos más oscuros de la psique humana.

Curiosamente, Lovecraft sentía cierto desdén hacia el cine; es probable que no viera en el séptimo arte las potencialidades de la literatura. Pero aunque los terroríficos efectos de su narrativa son difíciles de igualar o simular, lo cierto es que algunos han logrado explorar atinadamente el terror lovecraftiano para llevarlo a adaptaciones audiovisuales de gran calidad.

Aquí te presentamos 3 increíbles cortos y un cuento ilustrado, disponibles en línea con subtítulos, que creemos han logrado el cometido de adaptar fielmente la obra de éste inquietante autor.

Harbinger (18+)

Este corto fue elaborado en conjunto por Thunder Studios y Runes; su estilo de thriller psicológico y su perspectiva en primera persona recuerda a los videojuegos de terror más icónicos de los años noventa, y sin duda cumple su cometido: aterrorizar al espectador.

At the Mountains of Madness

Un territorio inexplorado y recóndito como la Antártida es el escenario perfecto para una historia de terror que nos deja helados tras su lectura, como lo es En las montañas de la locura, uno de los más significativos cuentos de H.P. Lovecraft.

Tal narrativa ha sido adaptada en una brillante animación del italiano Michele Botticelli, quien entre otras cosas ha trabajado con el director Tony Kaye.

A Lovecraft Dream

Se trata de otro corto animado de Botticelli. En solo 5 minutos aborda el proceso creativo de Lovecraft, quien es conocido por haberse inspirado en sus sueños –o deberíamos decir, pesadillas–, para escribir sus relatos. El sonido en este corto es magistral: te recomendamos escucharlo con audífonos.

El Viejo Terrible

Un cuento de Lovecraft bellamente ilustrado por el artista Leda, editado en video y narrado por Lynx Tales, y que es sencillamente imperdible. El sonido también es magistral. Un trabajo altamente recomendable.

 



In-Shadow, una animación que proyecta las más oscuras grietas de la vida (VIDEO)

¿Qué tan pesada es la mentira que vistes hoy? Esta aguda crítica visual a la sociedad de nuestro tiempo te dejará incómodo pero lleno de verdades.

Si algo nos ha enseñado la práctica zen, y otras filosofías de Occidente, es que la oscuridad no se combate siempre con luz sino, a veces, con más oscuridad. Ese enfrentamiento, al que pocos nos arriesgamos, es la premisa de una obra maestra de la animación: In Shadow.

El corto del realizador Lubomir Arsov es un acceso a las más oscuras grietas de la vida moderna, y de los paradigmas de la civilización de occidente. Los sombríos parajes de la mente son recorridos haciendo preguntas incómodas: “¿qué tan pesada es la mentira que vistes?”, o “¿qué se esconde en tu sombra?”.

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Arsov no se limita a lo socialmente bien visto y utiliza la animación para defender la verdad. Su capacidad para capturar verdades sociopolíticas complejas en símbolos e imágenes marca a cualquiera que mire su cortometraje. 

En esta animación la cotidianidad es envuelta en una oscuridad de la que huimos infructuosamente. Y es que el planteamiento de esta animación es que la oscuridad ha tomado formas específicas en la actualidad: ésta se encuentra en la industria militar, en las guerras, en el colonialismo interno, en el racismo, en la falta de trabajo y a grandes rasgos en la realidad que experimentamos todos los días. 

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La cuestión es que tal oscuridad es inherente a la vida moderna, según lo plantea In Shadow, cuya esencia se basa en las teorías del psicoterapeuta Carl Jung:

“Cada uno carga una sombra, y lo menos que esté acuerpada en la vida individual consciente, lo más oscura y densa será… Si es reprimida y aislada de la conciencia, nunca se podrá corregir.”

Siguiendo a Jung, no se trata aquí de nuestra moral “natural”, sino de una moral que ya ha sido modificada, algo con lo que nos toca lidiar. He ahí la importancia de no sólo renegar de los sistemas políticos y sociales en su totalidad, sino de hallar lo que en ellos influye y oscurece a la humanidad. Por ejemplo, el abuso de la tecnología que ha creado portentosas adicciones, o el crecimiento desenfrenado de muchas industrias antiecológicas, como la automotriz o la ganadera. No obstante, ninguna de estas cuestiones es mala en sí, sino que necesitamos reformular cómo adaptarlas a nuestra vida.

Carl Jung ya lo había comprobado: nuestras personalidades —y su oscuridad inherente— son producto de elementos tanto individuales como sociales, que confluyen todo el tiempo.

Pero, para entrar de lleno a la crítica de Arsov y sacar conclusiones propias, te dejamos aquí su obra y te invitamos a echarle un vistazo a su página.