4 estrategias económicas para un urbanismo saludable

Especialistas en desarrollo urbano comparten 4 valiosas lecciones para un óptimo urbanismo.

En 1949, el 8 de noviembre fue declarado por la ONU como el Día Mundial del Urbanismo. A partir de esta fecha múltiples universidades del mundo crearon licenciaturas y posgrados enfocados al estudio sobre el mejoramiento de las ciudades. Actualmente más de la mitad de la población mundial vive en centros urbanos, y se calcula que en el 2030 al menos 6,000 millones de personas vivirán en urbes.

De acuerdo a la estadística anterior, sobra decir que el desarrollo de las ciudades es crucial para el futuro de la humanidad. Además de los aspectos básicos del urbanismo, tales como la arquitectura y la planeación territorial, la economía resulta elemental para garantizar una calidad de vida deseable. 

En una participación que tuvieron en el Skoll World Forum, los especialistas en urbanismo Jonathan K. Law y Shaina Doar, compartieron las grandes lecciones que toda ciudad debiese considerar en la búsqueda de un funcionamiento integral y equilibrado. 

Las ciudades serán el centro de atención de los problemas sociales, pues la mayoría estarán ubicados en estos lugares. El futuro urbano dependerá de múltiples factores pero sin duda el económico es el que asegurará un lugar dentro de las oportunidades de proyectos de vida. 

Sus recomendaciones son las siguientes:

  1. Identificar las vocaciones económicas de cada ciudad: con el tiempo cambian las tendencias productivas de las urbes. Es necesario ubicarlas y potencializarlas mediante la cooperación de todos los sectores: público, emprendedores sociales y privado.

  1. Conectar al capital humano con los empleadores: Es necesaria la implementación de estrategias para que los empleadores localicen y aprovechen a las mejores mentes de acuerdo con sus necesidades productivas.

  1. Atraer inversión y talento: Es importante elaborar un plan de largo plazo para atraer inversiones y talentos. Una especie de rejuvenecimiento de las ciudades.

  1. Crear la infraestructura correcta: los distintos sectores de la ciudad deberán unirse para generar la infraestructura de acuerdo a sus respectivas necesidades: sector público, privado y social. 



Rescatan trabajadores informales los mercados históricos de Durban, en Sudáfrica

Warwick Junction fue uno de los 5 finalistas del primer Premio Ross para Ciudades, un concurso global para proyectos urbanos que han desatado cambios ejemplares.

* por: Anne Maassen y Madeleine Galvin

 

El laberinto de puestos, arcos y puentes de Warwick Junction puede maravillar a cualquier visitante que por primera vez visita el conjunto de mercados más grande de Sudáfrica. Los nueve mercados de Warwick Junction están encajados entre la principal estación de trenes de Durban, tres puentes peatonales y docenas de paradas de taxis. Más de 7,000 ambulantes informales venden de todo, desde ropa y productos frescos hasta medicamentos y delicias tradicionales, como la sopa de cabeza de res. Más de 450,000 viajeros y compradores pasan por ese mercado todos los días.

Un vendedor en Durban, en el mercado de Warwick Junction en Sudáfrica (Foto: Kyle Lafferriere).

Pero detrás de los coloridos puestos hay una historia de transformación urbana más profunda. Mirando a Warwick Junction como es actualmente, no podría adivinarse su problemática historia como un mercado peligroso y descuidado que casi fue borrado del paisaje de esa ciudad.

La historia de cómo Warwick Junction contrarrestó la tendencia global de reemplazar mercados informales con centros comerciales y más centros comerciales, es un ejemplo del compromiso y el ingenio de un pequeño conjunto de actores clave: trabajadores informales, funcionarios locales y la pequeña organización sin fines de lucro Asiye eTafuleni (“traerlo a la mesa”, en zúlu). La historia de Warwick Junction es una historia sobre las contradicciones duraderas de una ciudad africana moderna, pero también una historia de de sanación social.

Casi medio millón de compradores pasan por el mercado de Warwick Junction de Durban todos los días (Foto: Kyle Laferriere).

La apertura de Warwick Junction

Bajo el apartheid, Warwick Junction fue una entrada muy controlada para que la gente de raza negra no ingresara a una ciudad hecha exclusivamente para la gente de raza blanca. Con un solo puente para cruzar hacia la ciudad, las autoridades locales desalentaban el tránsito de las personas de raza negra y cerraban la ciudad a los no blancos que vivían en la periferia, en cualquier momento. La policía amenazaba constantemente a los comerciantes con confiscar sus bienes y hacer cumplir las leyes vigentes que impedían a los vendedores detenerse en las calles y caminos para comerciar.

El Puente de la Música en el mercado Warwick Junction de Durban (Foto: Kyle Laferriere).

“El centro de la ciudad era principalmente para gente blanca”, dice Richard Dobson, cofundador de Asiye eTafuleni (AeT).

Después del apartheid, el municipio de eThekwini comenzó un proyecto de renovación urbana para revertir los efectos de décadas de diseño urbano racista. En lugar de las duras políticas policiales del pasado, el equipo del proyecto municipal comenzó a mejorar la seguridad y a rediseñar los espacios públicos al involucrar a los trabajadores informales de Warwick Junction. Agregaron puentes, pasos peatonales y entradas, y mejoraron áreas específicas para adaptarse mejor a las necesidades comerciales.

Todo iba bien, hasta que en el período previo a la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010, el gobierno de la ciudad anunció inesperadamente, en 2008, planes para reemplazar el histórico Early Morning Market de Warwick Junction con un moderno centro comercial. Alrededor de 80,000 medios de vida se hubieran visto afectados, entre vendedores, transportistas, proveedores, y las familias de todos. Los comerciantes informales estaban desconsolados. Algunos habían estado comerciando en Warwick Junction durante más de 3 décadas y dependían del mercado para mantener a sus familias.

 

Un difícil camino de reconocimiento

No fue una coincidencia que AeT se formara al mismo tiempo. Sus cofundadores, Dobson y Patric Ndlovu, fueron funcionarios de la ciudad y figuras destacadas en el proyecto de renovación urbana de los años 90. Crearon AeT para mantener vivo el legado de la renovación urbana inclusiva y solventar la creciente brecha entre los comerciantes informales y la ciudad.

Richard Dobson y Patric Ndlovu, cofundadores de Asiye eTafuleni (Foto: Kyle Laferriere).

Al estallar las protestas cuando la ciudad intentó desplazar a los comerciantes por la fuerza, AeT apoyó en la defensa y desafiando legalmente al municipio. Después de varios meses de choques policiales y mayores atentados a los medios de vida de los comerciantes, la ciudad detuvo sus planes de reurbanización.

Sin embargo, AeT sabía que para asegurar la participación de los comerciantes en el futuro de Warwick, era necesario que hubiera un mayor reconocimiento de los derechos de los trabajadores informales. AeT comenzó a trabajar con el Centro de Recursos Legales sin fines de lucro, para compartirles literatura legal a los vendedores ambulantes y para proporcionarles asesoría legal gratuita. También desafiaron a la Corte. Gracias a sus esfuerzos, en 2014 un tribunal declaró que era ilegal que la ciudad incautara los bienes de los comerciantes informales.

 

El diseño inclusivo es la solución

Mediante el uso de técnicas probadas en el pasado, AeT trabajó con comerciantes para crear prototipos de infraestructura básica de mercado, como mesas multifuncionales, estufas más seguras e instalaciones de almacenamiento. Al involucrar a los comerciantes en este proceso, gradualmente transformaron los espacios de trabajo no equipados de Warwick Junction, en áreas que satisficieran las necesidades específicas de cada tipo de usuario. Los recicladores de cartón, por ejemplo, ahora tienen espacios de almacenamiento seguros, por lo que ya no tienen que dormir al lado de sus productos.

“El diseño inclusivo es la solución”, asegura Ndlovu. “Si incluye a los usuarios durante las etapas de diseño, se ocuparán de cuidar la infraestructura, ya que tuvieron entrada para apropiársela desde el principio. Son valiosos, están bien informados y saben lo que hacen”.

Al mismo tiempo, AeT ha desarrollado capacidad en los comerciantes para defenderse en procesos formales de toma de decisiones, como negociar con la ciudad sobre el uso del espacio público, documentar sistemáticamente prácticas desleales como la confiscación de bienes, y documentar el deterioro de la infraestructura del mercado.

“AeT nos brindó impulsó para que desarrolláramos nuestra capacidad de liderazgo”, comenta Xolisile Nzuza, un vendedor en el mercado de carne de Warwick Junction. “Abrieron nuestros ojos. Nadie puede ya impedir que levantemos la voz”.

El enfoque de AeT proporcionó el punto medio crítico que faltaba entre las estructuras organizativas informales lideradas por comerciantes de Warwick Market, y los procesos oficiales de toma de decisiones municipales. Junto con los rediseños inclusivos, AeT ayudó a establecer el tono para una relación de trabajo respetuosa entre las instituciones formales e informales de Warwick Junction.

“Siete años después, el mercado está hoy aquí”, afirma Romila Chetty, secretaria de la Asociación de Comerciantes de Mercados Tempranos. “Y es por líderes como nosotros”.

 

Un camino de colaboración hacia adelante

Warwick Junction no está solo frente a las presiones de la modernización y los esfuerzos para desplazar a los trabajadores informales; innumerables casos, como este de Warwick Junction en Durban, muestran que es posible que las ciudades cambien y se adapten a nuevas realidades sin tener que borrar todo el pasado, a expensas de los medios de vida de las personas. Los mercados como Warwick Junction pueden seguir siendo una parte importante de la ciudad, mientras que la zona se somete a una renovación orgánica, incremental y colaborativa. El enfoque de AeT está siendo utilizado en otras áreas de Durban y en otras ciudades sudafricanas, y ha influido en proyectos nacionales en Johannesburgo, Ciudad del Cabo y el municipio de Port Elizabeth.

Hoy en día, más personas que nunca fluyen a través de Warwick Junction. Incluso el recorrido oficial Markets of Warwick, en el que los vendedores actúan como guías turísticos de los visitantes. El espacio físico es más accesible, acomoda mejor a los viajeros y proporciona instalaciones más seguras para la preparación de alimentos, además de un puente peatonal, instalaciones de almacenamiento y áreas dedicadas a diferentes tipos de comercio.

“Creemos que esto envía una señal muy particular a los trabajadores informales de esta área, la señal de que esto no es un gueto de la ciudad”, concluye Dobson. “Warwick Junction es una parte normal y funcional de la ciudad. Y además es experiencia catalítica”.

WRI México
Autor: WRI México
El World Resources Institute es una organización técnica global que convierte las grandes ideas en acciones: establecemos vínculos entre la conservación del medio ambiente, las oportunidades económicas y el bienestar humano.


Para construir las ciudades del futuro debemos dejar atrás los automóviles

La dependencia a los automóviles privados es un obstáculo que debe ser superado mediante tecnologías no contaminantes y cambios en la urbanización.

En el corazón de Silicon Valley, en California, se encuentra El Camino Real, una de las avenidas comerciales más antiguas del oeste de Estados Unidos. Pero en los 75 kilómetros de El Camino Real hay muy poco espacio destinado al desarrollo residencial, situación que contrasta con la crisis de bienes raíces por la que atraviesa Silicon Valley. La mayoría de los terrenos están ocupados por edificios comerciales de uno o dos pisos, y cientos de personas tienen que desplazarse diariamente a trabajar en oficinas como las de Google, creando tráfico y contaminación.

El arquitecto y diseñador urbano Peter Calthorpe propone un ejercicio de imaginación: El Camino podría estar rodeado de edificios residenciales de tres a cinco pisos cada uno, con locales comerciales al nivel de la calle. Con esto podrían construirse 250,000 nuevos hogares en El Camino, lo cual ofrecería una solución a la escasez de viviendas en Silicon Valley, lo que mejoraría el aspecto del lugar y además reduciría las emisiones de carbono y el consumo de agua.

 

Ciudades con transporte autónomo, no privado

De acuerdo con la visión de Calthorpe, las ciudades del futuro no segregarán el trabajo del hogar y las áreas comerciales, y las personas no dependerán de los automóviles para moverse entre un espacio y otro. Tampoco habrá segregación de edad, poder adquisitivo y raza, como sucede en las expansiones urbanas actuales, especialmente en Estados Unidos.

El problema que se debe atacar es, de acuerdo con Calthorpe, la desconexión del entorno:

El problema del diseño urbano es que está destinado a los automóviles. (…) Es como si no existiera una opción, como si la única forma de moverse en una ciudad fueran los automóviles. Y, he aquí, la gente está usando demasiado sus autos: demasiado para el ambiente, para sus bolsillos, para la circulación, para el tiempo de las personas. Desde cualquier perspectiva, el uso excesivo del automóvil es algo negativo. No caminar es una receta para la obesidad. La calidad del aire influye en las enfermedades respiratorias.

En este El Camino imaginado, la gente volvería a recorrer las calles a pie, los niños caminarían a la escuela y los adultos al trabajo y a las tiendas. O podrían abordar un transporte público que recorrería toda la avenida de un extremo al otro. Este transporte público consistiría en una serie de vagones automatizados, sin chofer; una aplicación agruparía a los pasajeros según su destino, con el fin de minimizar el número de veces que cada vagón deberá detenerse.

Sin embargo, Calthorpe tampoco cree que los vehículos no tripulados resuelvan los problemas de transporte. Al contrario: los vehículos autónomos privados podrían agravar los problemas de contaminación y congestión vehicular. Por ello propone la alternativa de socializar el transporte e invertir menos espacio urbano en estacionamientos, como parte del New Urbanism.

Mucha de la tecnología capaz de hacer posibles estas innovaciones está siendo desarrollada precisamente en Silicon Valley, así que no sorprendería que sus beneficios (y posibles efectos inesperados) aparecieran primero en dicha franja.

 

* Imagen principal: The NYT