Estas son 5 ciudades sustentables de México

En México hay acción para conservar el medio ambiente, a través de políticas públicas verdes. Estas son 5 ciudades que se están involucrando.

La Organización de la Naciones Unidas (ONU) afirma que la población urbana creció 2,000 millones de habitantes en los últimos 40 años y se estima que para el 2030 incrementará 3,000 millones más, por lo que las zonas urbanas representarán 2 tercios de la población mundial. En China, por ejemplo, el 50% de su población habita en localidades urbanas y en la India cerca del 30%, por ello se han incrementado las acciones a nivel internacional para el desarrollo de ciudades sustentables.

De acuerdo con la organización civil panameña Ciudad del Saber, una ciudad sustentable es aquella que recupera y potencia su vida propia, y por tanto la de sus habitantes. Además, favorece la regeneración y el respeto de su entorno natural, mientras decide optar por acciones cuya misión sea la cohesión social, la educación para la paz y la integración cultural.

Con el fin de conocer el índice de sustentabilidad y competitividad de las ciudades de México, Banamex, el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), el Centro Mario Molina y el Instituto Mexicano de la Competitividad (Imco) han realizado un análisis exhaustivo en el último par de años titulado Índice de Ciudades Competitivas y Sustentables.

En el informe correspondiente al año pasado se analizaron 78 ciudades en 379 municipios, lo equivalente al 64% de la población nacional y el 83% del Producto Interno Bruto (PIB) del país.

En dicho informe, las ciudades con más de un millón de habitantes en México y su nivel de sustentabilidad quedan en 5 posiciones:

  1. Guadalajara se caracteriza por su sistema de monitoreo de aire. La Secretaria del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) afirma que Guadalajara cumple al menos con 342 días al año con las normas de salud, sin embargo, aún debe intensificar sus acciones para el transporte colectivo y distribución de agua.

  2. Monterrey tiene a su favor la inversión en servicios públicos para el manejo de residuos sólidos y agua potable. De acuerdo al índice, tiene reforzar esfuerzos en la protección de sus mantos acuíferos y consumo energético.

  3. Puebla-Tlaxcala destaca por su consumo moderado de energía eléctrica por habitante, que es de 1.33 MWh.

  4. San Luis Potosí- Soledad se reporta el 69% de días con una calidad de aire superior a la norma de salud y un uso de energía cercano al 2.23 MWh por habitante.

  5. Valle de México que cuenta con más de 20 millones de habitantes y en algunas colonias se registran superficies de áreas verdes iguales o mayores a los 9 m² recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), sin embargo, el promedio de Ciudad de México es de sólo 5.3 m² de áreas verdes por habitante.

El objetivo del análisis de sustentabilidad sobre la operación de las principales ciudades mexicanas abre puertas a nuevas oportunidades para reforzar acciones institucionales y comunitarias a favor del cuidado ambiental y el desarrollo social. Para revisión del informe completo, puede ser consultado en la página oficial del IMCO: www.imco.org.mx.

 



Ver el cielo desde la ciudad te hace más feliz (un recordatorio para navegar tu día)

Reconectar con la naturaleza desde las ciudades es motivo para (re)diseñar ciudades cada vez más verdes y, por qué no, más felices.

Voltear a ver el cielo te hace más feliz. En diversas ocasiones se ha demostrado que estar en contacto con la naturaleza tanto como sea posible mejora la salud, pero sobre todo, es clave para recuperar y mantener la alegría; escuchar a un pájaro cantar, tener a la vista un árbol, o simplemente mirar al cielo frecuentemente son detalles imprescindibles para empezar a buscar la felicidad desde otros paradigmas.

Los espacios verdes en zonas de gran densidad urbana son más que un adorno o una casualidad. Por salubridad y hasta para contrarrestar los efectos del hacinamiento, en las metrópolis los paseos arbolados proveen enormes bondades, tanto para el bienestar mental individual como para el bienestar colectivo.

Especialistas de diversas áreas, tanto sociales como urbanísticas y médicas, se encuentran estudiando el impacto que tiene la ciudad en los seres humanos, y recientemente la gran influencia de los pequeños nodos verdes de las ciudades en la psique de sus habitantes. De acuerdo con una investigación liderada por el King’s College de Londres y publicada en la revista BioScience, basta con pequeñas exposiciones al aire libre en medio de la vida laboral para recobrar el ánimo. 

 

Diseño de ciudades para habitantes más felices 

ver elcielo te hace mas feliz felicidad

El urbanismo verde puede mitigar la presión que ejerce la ciudad en la vida de las personas, sean niños o adultos mayores, hombres o mujeres. Por eso el King’s College desarrolló este estudio. La idea principal del artículo que presenta los resultados de dicha investigación, más allá de redundar en los beneficios de reconectar con la naturaleza desde la realidad urbana, radica en alentar el diseño de las ciudades teniendo como fin primordial la creación de más y mejores áreas verdes que potencialicen la calidad de vida en las urbes contemporáneas.

La escritora Rebecca Solnit afirma en su libro Wanderlust que al caminar, el cuerpo, el pensamiento y el mundo encuentran ritmo y sintonía: incluso para una mente urbana, el acto de aproximarse a un balcón o un espacio abierto incrementa la felicidad.

Y aprovechando la conectividad tecnológica, el King’s College –en colaboración con J&L Gibbons, Nomad ProjectsA&E, el Van Alen Institute y la Sustainable Society Network– desarrolló una aplicación a partir de la cual se llegó a las conclusiones anteriores y se pudo comprender cómo la vida urbana está afectando el bienestar mental.

La app Urban Mind emite alertas durante el día al usuario para recordarle que reconecte con su entorno natural, por mínimo que éste sea, ya que el efecto de mirar por la ventana, salir a un parque o a respirar aire fresco durante unos instantes es restaurativo y puede durar varias horas, hasta en los momentos de claustrofobia masiva en una ciudad o inclusive al regresar a tu cubículo del trabajo.

square

Para entender cómo los diferentes aspectos del entorno urbano afectan el bienestar mental, Urban Mind recopila datos de sus usuarios en tiempo real. Con base en sus resultados, las organizaciones involucradas en el proyecto esperan aportar, para el futuro compartido, un mejor planeamiento urbano y una política social orientada a mejorar el diseño y la salud de los habitantes. La última recopilación de datos se encuentra en el estudio presentado en BioScience, mismo que puedes consultar en inglés en este link.

Conforme la población siga creciendo en el planeta, el secreto para mantener las ciudades en equilibrio será defender y procurar que el asfalto no se quede sin paisaje. Los huertos urbanos y la forestación vertical conformarán bancos de oxígeno, pero también puntos de encuentro, aprendizaje y esparcimiento.



La próxima generación de edificios limpiará el medio ambiente

En el futuro, los edificios realizarán funciones ecológicas y su eficiencia reportará beneficios concretos para el entorno.

La investigación y construcción de edificios verdes, cada vez más inteligentes, es una tendencia ya consolidada. Son cada vez más los espacios arquitectónicos que auto-regulan sus funciones climáticas, reciclan su energía o almacenan su propia agua.

Un ejemplo de lo anterior, es la sede de Laboratorios de Investigación Zeo, ubicada en Malasia, la cual prescinde para su funcionamiento, de cualquier influjo energético externo, como la electricidad o el gas –además de convertirlo en un edificio con cero emisiones de carbono–.

Actualmente, universidades y despachos de arquitectura alrededor del mundo, concentran sus esfuerzos en desarrollar modelos integrales, los cuales ya no se limitan solo a evitar la generación de desechos, sino que están diseñados para purificar su entorno inmediato.

diseno-de-ciudades-verdes-edificios-sustentables-arquitectura-ecologica

La firma de ingeniería multidisciplinaria Arup, publicó hace unos años un trabajo, en forma de infográfico, sobre las posibilidades tenco-sustentables de edificios proyectados para el año 2050 –según las tendencias tecnológicas proyectadas para los próximos años. 

edificio-ecologico-del-futuro

Según los especialistas de Arup, para el año 2050 el mundo se encontrará en los 9 mil millones de habitantes y un 75 % de los mismos vivirá en ciudades:

En el mundo de entonces, la tecnología estará más enfocada en solucionar problemas específicos de cada persona y habrá un flujo constante de elementos y recursos en evolución constante, todo con la finalidad de adaptarse a los cambios. Los edificios se asemejarán a organismos vivos y por tal razón, su estructura misma necesitará ser adaptable y multifuncional, con componentes dinámicos, inteligentes y reactivos. Estos también generarán recursos para su propia habitabilidad y contarán con fachadas y exteriores reactivos, casi como si tuvieran piel.

Si bien la hipótesis de la firma de ingeniería es bastante radical –casi como una historia de sic-fi–, y apela a un futuro positivo en el que tomamos acción sobre los impactos que implica nuestro actual modelo de desarrollo, es una opción bastante viable y no estaría nada lejos de materializarse. 

edificio-inteligente verde

Hace cuatro décadas, arquitectos como Ian McHarg, en Estados Unidos, y Robert Vale, en el Reino Unido y Nueva Zelanda, participaron en la cimentación de los fundamentos de lo que hoy conocemos como arquitectura sostenible –la cual desde un inicio estuvo inspirada funcionamiento de la naturaleza–.

La realidad actual, caracterizada por el encarecimiento de los combustibles y fuentes de energía, el cambio climático, la sobrepoblación en las ciudades, etc. nos demanda restablecer una relación armónica entre el interior y el exterior, entre los inmuebles y el medioambiente. Afortunadamente, una arquitectura orientada a la simbiosis con su entorno, se erige como una determinante tendencia del actual “arte de los espacios”.