Las bondades de ser un soñador (5 razones por las que debes serlo)

“Son tiempos difíciles para los soñadores”
-Amélie Poulain

¿Soñar despiertos es bueno? En la mayoría de los casos, ser “soñador” o “soñadora”, se juzga superficialmente como una cualidad negativa. Se piensa en alguien cuyos pies no están en la tierra. Cuya realidad se asume desfasada del mundo que compartimos como colectividad, del que todos vemos. Y en efecto, puede que sea así, pero ha sido gracias a los soñadores que el planeta presenta múltiples evoluciones –que se renueva–, pues estas mentes extraen de mundos dispersos una esencia única, y la comparten con la sociedad. 

Valdría la pena detenerse a pensar un momento y cuestionarnos si, hoy en día, a nuestro paradigma le hace falta potenciar a esas mentes soñadoras y aprender de su ligereza. Por otro lado, aquellos soñadores que se enfrentan a las olas de la fantasía, deben tener bien en claro hasta que punto es saludable, e incluso productivo, dejarse llevar por sus aguas, y no permitir que la mente nos aleje completamente de la realidad.

Actualmente existen múltiples investigaciones que demuestran los beneficios de ser un soñador, así como la certeza de que ésta es una característica de nuestra especie. Aquí te presentamos cinco ventajas

Motiva tu creatividad

beneficios soñar imaginar creatividad salud mental-

Diferentes estudios han apuntado que las personas que tienen la cabeza entre las nubes son más imaginativas. Gracias a un estudio elaborado en la Universidad de California de Santa Barbara, se descubrió que las personas pueden crear soluciones viables y creativas cuando están en un entorno que favorece la dispersión mental. Según la prueba, a los sujetos del experimento se les preguntaba qué funciones podía tener un objeto y se les pidió que las anotaran en una hoja de papel. Posteriormente, a unos se les pasaba a una habitación con música relajante o un labor que provocara distracción y, por ende, soñar despierto; mientras los otros continuaban en las mismas condiciones. Luego, se les volvía a hacer la misma pregunta. El resultado: las personas en actividades que les permitía ser soñadores tuvieron un porcentaje mayor de 40% de respuestas que sus compañeros.

Te da buena memoria

Según los estudios del departamento de Psicología en la Universidad de Wisconsin y el Instituto de Cognición Humana de Max Plank,  la habilidad de poder soñar despierto mejora la memoria. No sólo permite una mayor actividad a nivel neuronal, sino que  optimiza las conexiones cerebrales. Dicho descubrimiento se dio cuando varios participantes, todos conocidos por ser soñadores, demostraron una mejor habilidad para recordar unas cartas al hacer ejercicios matemáticos en comparación a otros participantes que no eran soñadores. 

Procuras tu salud mental 

beneficios soñar imaginar creatividad salud mental

Acorde al científico J. Singer y sus colaboradores, la capacidad de ser soñador está relacionado a la actividad mental de manera positiva, así como a una mejor salud mental y felicidad. Estudios basados en el placer demorado, mostraron que los niños con mayor capacidad para imaginar tenían más paciencia y, por ende, podían esperar estimulaciones positivas sin estresarse; lo contrario sucedió con sus contrapartes, las cuales no poseían la misma propensión a la fantasía. 

Es un ejercicio de planeación

beneficios soñar imaginar creatividad salud mental-

Últimamente han aumentado el número de artículos que aseguran que esta capacidad permite hacer planes a futuro. La conclusión no es arbitraria. Debido a que esta actividad es una reflexión que se realiza en solitario, muchas veces se tiene la concentración y oportunidad para que la persona piense en sí misma, qué quiere y sus metas. Esto también vuelve al individuo más asertivo y eficaz en sus labores diarios. 

Fortalece tu inteligencia emocional

beneficios soñar imaginar creatividad salud mental-

En palabras de la científica, investigadora y escritora, Mary Helen Immordino-Yang, el soñar despiertos nos hace mejores personas. Esta actividad no sólo permite que reflexionemos en nuestras acciones y en las consecuencias de las mismas; sino la oportunidad de tener mayor empatía por otros. Asimismo, esto significa que las personas que realicen esta actividad tendrán un mayor porcentaje de éxito en sus relaciones interpersonales a comparación de quienes no. La razón reside en que una persona soñadora tiene mucho mayor facilidad para sentirse en los zapatos de otro

Sin duda alguna, y como diría Amélie Poulain, hoy en día son tiempos difíciles para los soñadores, pero sus beneficios son una recompensa que todos deberían darse la oportunidad de probar. 



Orgía de luz: miles de luciérnagas se reúnen para aparearse en los bosques de Japón

Fertilidad, luz y movimiento, todo en un bosque. No muchos escenarios parecieran más atractivos que este, y cuando observamos lo que ahí ocurre entonces se cumplen las expectativas. En el bosque de Nagoya, Japón, durante una corta temporada al año, entre junio y julio, se reúnen cientos de miles de luciérnagas para aparearse, particularmente tras […]

Fertilidad, luz y movimiento, todo en un bosque. No muchos escenarios parecieran más atractivos que este, y cuando observamos lo que ahí ocurre entonces se cumplen las expectativas. En el bosque de Nagoya, Japón, durante una corta temporada al año, entre junio y julio, se reúnen cientos de miles de luciérnagas para aparearse, particularmente tras las tormentas eléctricas.

El espectáculo que se genera con esta danza de amor bio-lumínico es evidentemente onírico. Un sueño finamente confeccionado para estimular los sentidos y acariciar la imaginación, para transportarte a tu niñez o propulsarte hacia un destino incierto pero precioso; todo cortesía de uno sólo de los incontables discursos estéticos de la naturaleza.

Takaaki Ishikawa, autor de algunas de las imágenes que aquí te compartimos, lleva retratando luciérnagas durante años.

Las luciérnagas son criaturas muy delicadas, así que es importante no atraparlas o molestarlas. Cuando alguien ve mis fotografías con frecuencia refieren a escenas que verían en sueños. Yo encuentro a las luciérnagas muy encantadoras. 

Imágenes de larga exposición para grabar en tu memoria las coreografías de las luciérnagas (y recordar que la magia está ahí afuera, siempre latiendo)

 

Imágenes: Kei Nomiyama, 1 y 2; Takaaki Ishikawa, 3-5 



¿Hay más microbios en la Tierra, o estrellas en la galaxia?

¿Pensar en grande o en pequeño? ¿Qué será más infinito?

Vivimos en grupos conectados entre sí; dependemos unos de otros para la supervivencia, e incluso mantenemos la comunicación con el otro como una de las cualidades más características de nuestra especie. Estos lazos también obedecen a un orden en la naturaleza. Su ritmo y sintonía se construye dentro una hipérbole narrada por el cosmos, y cuando no encuentra un ritmo, las consecuencias son desdichadas.  

Este pensamiento cosmológico nos remite a la idílica correspondencia del macrocosmos y el microcosmos, algo así como el espejo del universo, que no se limita a replicar su reflejo en diferentes tamaños. La vida de una persona Así, uno puede encontrar que, hay tantas estrellas en nuestro universo como granos de arena en el océano de nuestro planeta.

Una afirmación de tan precisas magnitudes no podría ser menos que poesía, y si usted quiere, una lección de vida. 

Hasta hace no mucho, la mente humana creía haber registrado todas las especies del planeta, calculando unas 10 millones. Pero esto es falso, puesto que dicha cantidad sólo contabiliza al mayor numero de especies “visibles” en nuestro mundo. Incluso los biólogos de toda la orbe tienen la certeza de que siempre podrán descubrir una especie nueva, pues la cantidad de seres animados es infinita. 

Para asegurar con más firmeza lo anterior, hoy nos aventuramos al azaroso, oculto y sofisticadísimo microcosmos natural, el de los microorganismos. Ya de por sí, la palabra augura un gran complejo.

Bacterias, protozoos, hongos y algas dominan el mundo. Se trata de la forma de vida más abundante en la Tierra, algunas sugerencias científicas se arriesgan a sumar a la lista de especies algunos de estos seres, contabilizando al menos 1 billón de especies en total. Pero, desde hace más de dos décadas, los microbiólogos han empezado a contabilizar a estos seres por medio de ADN extraído del océano, de las plantas, o la tierra. El supuesto más acertado hoy en día para la ciencia es que, existe aproximadamente 1 nonillón de micro especies distintas, una cantidad incalculable para el tiempo de vida humano, de no ser porque le hemos puesto un nombre. 

Dicho también de otra forma, existen más microbios en la tierra que estrellas en la Vía Láctea.

Pues tan sólo se han calculado entre 200,000 millones y 400,000 millones de estrellas.

El ejemplo de algunos estudiosos, para entender lo anterior, es que tan sólo el phylum (o categoría) bacteriano al que pertenece el ser humano, el Chordata, abarca unas 65,000 especies de animales más, que poseen una varilla esquelética, y que incluye mamíferos, peces, anfibios, reptiles, pájaros y tunicados. Esto quiere decir que tan sólo una de los 8 clasificaciones taxonómicas puede abarcar un sin número de especies distintas entre sí.    

No podemos dimensionar el número de especies microbianas que existen, y tampoco tenemos el tiempo suficiente para observar la cantidad de vida que puede brotar de cada una de ellas. De lo que sí estamos seguros, es que la vida de nuestro planeta aflora tantas posibilidades como Big Bangs en el Universo, y esa relación, como demuestra la correspondencia macro y micro cosmos, se puede trasladar a todas las dimensiones de la vida. 

Jaen Madrid
Autor: Jaen Madrid
Editora y música. Coordinadora editorial en Ecoosfera. Le interesa utilizar la información para construir conciencias.