Esta jardinera, además de adornar tu hogar, es un biofiltro que limpia aguas grises

Cuidar el agua va mucho más allá de no gastarla; también puedes volver a utilizarla si la filtras adecuadamente. Esta propuesta es una opción muy útil y a bajo costo para hacerlo.

Sabemos con mucha certeza, gracias a la creciente conciencia ambiental, que hay que cuidar el agua. Pero no se trata sólo de no desperdiciarla, el agua es un recurso que también se puede reutilizar. El secreto está en aprender a limpiarla correctamente, para que su uso sea seguro. Utilizamos agua para todo y esto representa un gasto fuerte, tanto económico, como ambiental. Si procuramos reutilizar el agua, no solo le damos larga vida a este preciado recurso, también estamos disminuyendo el gasto de energía utilizada para hacerla llegar hasta cada casa.  

En muchas ciudades, que carecen de fuentes propias de agua, esta se trae desde muy lejos, impulsándola con bombas eléctricas y esto representa altas emisiones de carbono. Además, hay diferentes tipos de aguas residuales, algunas necesitan ser tratadas en plantas muy especiales (como las aguas negras) y eso también requiere un gasto energético. Por otro lado, hay otro tipo de agua que tú puedes limpiar desde tu casa, evitando que se mezclen con las llamadas aguas negras y ayudando a ahorrar energía. El ahorro también es económico, pues si reciclas agua, utilizaras mucha menos de la que viene directamente de la corriente y eso se va a reflejar en tus gastos cotidianos.

¿Qué tipos de agua puedes limpiar?

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Las aguas negras (que provienen de los escusados) no se pueden tratar desde casa de forma segura para la salud. Por otro lado, las aguas grises o aguas jabonosas son mucho más fáciles de manejar. Las aguas jabonosas son las que vienen del lavabo, fregadero, regadera, lavadora y lavadero. Además de jabones, las aguas grises sí contienen materia orgánica y bacterias, pues hemos utilizado esa agua para deshacernos de estos residuos. Vale la pena limpiarlas, porque esa materia orgánica se descompone y las bacterias se multiplican, convirtiendo las aguas grises en una variante muy similar a las aguas negras.

¿Cómo tratarla fácilmente?

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Las aguas jabonosas se pueden tratar utilizando un biofiltro. Este consiste en la utilización de plantas y microorganismos para degradar la materia orgánica que contamina el agua. Los biofiltros de este tipo se pueden estructurar en forma de jardinera para que, además de cumplir su función, adorne tu casa o calle.  Sòlo debes recordar que las plantas que te ayudarán a limpiar el agua tienen que poder sobrevivir a un medio pantanoso, es decir, constantemente húmedo.

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El funcionamiento del biofiltro-jardinera es muy sencillo. Tienes que conectar todas tus salidas de aguas jabonosas hacia las jardineras a utilizar. El agua pasa por una “trampa de grasas” que sirve para captar toda los residuos grasos que puedan estar contaminándola. Esa misma trampa se encarga de separar los componentes sólidos más grandes, así el filtro no se tapará. A continuación, el agua llega a la jardinera, que es de un material impermeable y el relleno se divide en tres fases. La primera y tercera fase son grava volcánica, que ayudan a distribuir el agua de forma uniforme al entrar y salir. La fase intermedia es una mezcla de tierra y arena, que estará constantemente húmeda y aquí es donde se siembran las plantas de pantano. El jabón en el agua contiene nitrógeno y fósforo y las plantas lo aprovechan. Aunque, de cualquier forma, es recomendable tratar de utilizar poco cloro y detergentes biodegradables en la limpieza de casa. El agua filtrada se puede volver a aprovechar en labores domésticas, cerrando el ciclo de reutilización.

La construcción, instalación y mantenimiento del biofiltro en jardinera requiere tiempo y cuidado. Pero la inversión es valiosa en muchos sentidos. Si quieres aprender a armar el tuyo, diseñándolo para cubrir las necesidades de tu familia, puedes consultar este manual.



11 recomendaciones básicas para ahorrar agua en tu hogar

Si incorporas estas sencillas recomendaciones a tu vida diaria, en 1 año habrás ahorrado una cantidad de agua inimaginable (con los beneficios económicos y medioambientales que esto implica).

Aunque muchas de estas recomendaciones te parecerán obvias, otras te recordarán los consejos que te daban en la escuela cuando eras niño, y unas más incluso quizá ya las practiques ocasionalmente (en cuyo caso, más que sugerencias serán recordatorios); lo cierto es que llevarlas a cabo en conjunto implica un ahorro considerable de agua, sobre todo si lo multiplicamos por cada uno de los días que comprenderá tu existencia. 

Dicho lo anterior, a continuación enlistamos 11 sencillas medidas para economizar agua y avanzar, al menos unos pasos, en tu camino a la autosustentabilidad (que, por cierto, es el estado al cual todos los seres vivos debiésemos estar orientados):

1. Acompaña tu ducha con una cubeta para almacenar el agua extra que cae. Con un poco de cuidado puedes evitar que caiga en ella jabón o champú y te puede servir para regar tus plantas o lavar los trastes. 

2. Coloca una botella de 1 litro llena de tierra o arena en la caja de tu WC, y así la carga de agua en cada uso será menor. 

3. Cierra el agua mientras estés lavándote los dientes o lavando los trastes. Vuelve a abrirla sólo para enjuagarte o enjuagarlos.

4. Activa tu lavadora de trastes o de ropa hasta que esté completamente llena. No la actives con medias cargas; es un gran desperdicio. 

5. Invierte con inteligencia. En la medida de tus posibilidades, contempla la adquisición de un WC ahorrador o de un sencillo sistema para filtrar el agua de tu ducha y que puedas reutilizarla en regar.

6. Reutiliza el agua que usas para cocinar, por ejemplo, una pasta, o para cocer tus verduras. Espera a que el agua se haya enfriado y aprovéchala para regar (tus plantas te lo agradecerán aún más, ya que esta agua incluye nutrientes extra).

7. Trata de recolectar, aunque sea a escala micro, agua de lluvia. Y si está dentro de tus posibilidades, incluso podrías invertir en un sencillo sistema de captación.

8. Evita cualquier fuga visible y pon atención para detectar probables fugas que no sean tan evidentes.

9. Tal vez te horrorice la idea pero, ¿realmente tienes que descargar tu WC cada vez que vas al baño? 

10. En la ducha, trata de ser conciso y breve (guarda esas duchas largas para momentos en los que realmente necesitas una sesión terapéutica). 

11. Riega tus plantas por la noche, así el agua será absorbida antes de que se evapore con el Sol. 



Cómo reusar aguas grises en tu casa y jardín

Las aguas grises son absolutamente reusables, sin embargo se desperdician en casi todos los hogares, Aquí te decimos como reciclarlas de la manera más fácil.

Qué son las aguas grises:

Muchas personas confunden el agua gris del agua negra, cuando son distintivamente diferentes. El agua negra es lo que se va en el retrete. El agua gris es la que queda después de un baño en la regadera, del lavabo de manos, la lavadora de ropa. Esta puede ser usada para regar plantas, jardines o incluso para jalar el retrete.

El problema es que nuestra plomería moderna no distingue entre estas dos, más bien combina ambas y las manda como aguas residuales; así que, a menos que las separemos manualmente o capturemos el agua gris, esta última se convierte esencialmente en agua negra y por lo tanto inútil hasta que pasa a través del proceso de tratamiento de agua municipal.

Cómo recolectar agua gris:

1. Una de las maneras más fáciles de recolectar este tipo de agua es poner una cubeta bajo el chorro de la regadera mientras esperas que el agua se caliente. Esta es agua completamente limpia y no nos cuesta nada recolectarla en lugar de dejar que se desperdicie. Usa esta agua para regar, jalar el retrete, trapear el piso.

bat_greywater-toilet_2013-4-112. Otra manera es quitar el sifón del lavamanos (la pieza en forma de “J” que se encuentra debajo) y capturar el agua que sale con una cubeta. Si decides hacer esto, necesitas ser muy diligente y estar checando el nivel del agua para que no se inunde tu baño. Esta agua gris puede ser usada para jalar el retrete (viértela en el inodoro, no en el tanque), o regar las plantas de tu hogar, siempre y cuando no utilices jabones o detergentes tóxicos (te recomendamos usar detergentes orgánicos).

3. También puedes usar el agua gris de tu tina, si tienes una. Esto requeriría un poco de trabajo de plomería; tienes que instalar una válvula de tres salidas para que el agua del drenaje puede ser mandada a un sistema de aguas grises o directamente a la tubería de aguas residuales. Sin embargo, si no quieres poner demasiado trabajo en un sistema de aguas grises para la tina, siempre puedes reusar el agua de las regaderas o tinas, pero tendrás que usar una cubeta para vaciar manualmente la tina.

4. Las aguas grises de la lavandería también son absolutamente reusables, siempre y cuando el jabón que uses para lavar tu ropa no tenga cloro o sea muy tóxico. Lo más fácil es remover la manguera de desagüe de la lavadora puedes incluso instalar un sistema de lavadora a jardín como método efectivo para regar los árboles. El siguiente video (en inglés) explica distintos métodos para hacer esto.