¿Por qué están muriendo tantos defensores ambientales en el mundo?

Proteger el medioambiente y luchar por la tierra es vital; sin embargo, los ambientalistas se enfrentan, paradójicamente, a la posibilidad de morir por ello.

En los últimos años, la violencia contra los defensores del medioambiente ha escalado considerablemente. En un intento por hacer visible esta terrible situación, el periódico The Guardian ha generado un registro en línea en donde da cuenta de todas las muertes ligadas a la defensa del planeta y sus recursos naturales. Según sus estadísticas, es probable que en una sola semana mueran alrededor de cuatro defensores de la tierra.

Diversos países de América Latina se encuentran entre los más peligrosos para los defensores ambientales. La causa principal son las industrias que invierten en megaproyectos de explotación de la tierra. Buscando la conservación ambiental, los activistas locales e internacionales realizan acciones pacíficas para llamar la atención de los gobiernos y otras instituciones. Además de la protesta, se dedican a documentar lo que ocurre en cada localidad o a intervenir físicamente los espacios, para cerrarle el paso a las empresas frecuentemente extranjeras que invaden el territorio.

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Como resultado, reciben amenazas, son víctimas de violencia física e incluso son asesinados. Los gobiernos de muchos de los países afectados no han efectuado acciones concretas para frenar esta situación. En su lugar, las concesiones otorgadas para la explotación desmedida de la tierra se siguen sumando.

La minería es la industria más letal en este sentido (y también de las más dañinas para el medioambiente), seguida de la explotación forestal, la agricultura comercial, las hidroeléctricas y la caza furtiva. Los países más peligrosos, según The Guardian, son Brasil, Colombia, Filipinas y Honduras. Este último tiene la mayor cantidad de muertes por número total de habitantes. En México, en los últimos 3 años, se ha registrado la muerte de más de 20 defensores de la tierra.

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Berta Cáceres, ambientalista hondureña asesinada

Entre ellos se cuenta a Gabriel Ramos Olivera, un guardabosque del Parque Nacional de Chacahua en Oaxaca. Él fue presuntamente asesinado por cazadores furtivos. Ramos Olivera era un biólogo dedicado a la protección y conservación de las lagunas encontradas en el parque, en donde habitan tortugas y cocodrilos, ambos en peligro de extinción. The Guardian también relata el asesinato de Isidro Baldenegro López, campesino tarahumara y protector del bosque. Ganó el Premio Goldman por sus campañas pacíficas en contra de la deforestación. La historia de Baldenegro siempre estuvo ligada al activismo medioambiental, pues su padre también fue asesinado por luchar en contra de la explotación forestal de la Sierra Madre de Oaxaca.

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Hacer visibles estas devastadoras historias es mucho más que un homenaje a la vida de los defensores de la tierra: es un llamado a la acción. Este llamado apela a las autoridades, responsables de aplicar estrategias para terminar con la violencia y  parar la impunidad con la que operan las industrias que explotan los recursos naturales; pero también nos habla a todos. La conciencia sobre lo que está ocurriendo en nuestros ecosistemas nos invita a pensar en los recursos que estamos consumiendo. Cada uno de nosotros puede elegir productos fabricados con materias primas sustentables, extraídas de forma legal y socialmente responsable. Son muchos los que están defendiendo a la tierra, pero desafortunadamente son más los que continúan financiando la violencia que conlleva la explotación desmedida de nuestro entorno.

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Un recuento de activistas ambientales asesinados en América Latina

 

* Imagen principal: Luis Cortés



Triunfo en la Amazonia: Ecuador cancela proyectos petroleros en tierras indígenas

Argumentan que el gobierno los convenció de ceder su tierra “con engaños, comida y refrescos”.

Después de una larga batalla legal, la nación waorani celebra el fallo de la Corte de Justicia de la provincia de Pastaza, en el Amazonas ecuatoriano. Gracias a dicho fallo se han vetado (al menos provisionalmente) proyectos de extracción petrolera en una zona de la cuenca del río Amazonas que contempla 180,000 hectáreas de territorio waorani.

La sentencia favorable se consiguió gracias a que los waorani argumentaron que su derecho constitucional a la consulta fue violado durante el proceso de licitación. El Estado afirmó que la consulta fue correcta y propuso hacer una nueva. Sin embargo, los waorani señalaron que los funcionarios del gobierno obtuvieron la aprobación del pueblo mediante mentiras y regalos.

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La batalla legal comenzó en 2012

En la acción de protección, los waorani lograron el fallo a su favor al argumentar que existió una violación al derecho constitucional a la autodeterminación de los pueblos y a la consulta previa, libre e informada sobre planes de explotación de recursos no renovables en sus tierras.

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Según la ley de Ecuador, el Estado reconoce la jurisdicción indígena, pero mantiene la potestad del subsuelo. Pese a ello, el Ministerio de Energía y Recursos Naturables No Renovables señaló que el territorio en disputa “actualmente no se encuentra en proyectos de ser licitado”, lo que constituye una victoria histórica en la lucha por la protección de la Amazonia.

El waorani era sólo uno de los 16 bloques petroleros que el gobierno puso a subasta en una región de 283,281 hectáreas sobre tierras indígenas. Este veto sentará un precedente legal importante para muchas otras naciones amazónicas que se mantienen en pie de lucha todavía por su territorio en el Ecuador.

La nación waorani comprende una población de unos 4,800 individuos, y su territorio abarca cerca de 800,000 hectáreas en distintas regiones del Amazonas.



Luto en Wirikuta por el asesinato de Margarito Díaz González, guía espiritual y defensor wixárika

Es el tercer defensor wixárika asesinado desde el 2017, y la décima persona defensora de los derechos humanos víctima de homicidio en lo que va del año.

El Marakame Margarito Díaz González, defensor indígena de los derechos humanos, fue asesinado por hombres armados el sábado 8 de septiembre en su domicilio en la comunidad de Aguamilpa, municipio de El Nayar, estado de Nayarit.

La Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) condenó el hecho, a la par que reconoció la labor de Margarito Díaz como líder espiritual e integrante de la Unión Wixárika (huichol) de Centros Ceremoniales de los estados de Jalisco, Durango y Nayarit, e instó a las autoridades competentes a esclarecer el crimen. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) se manifestó en el mismo sentido.

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Wirikuta/Venado Mestizo

El representante en México de la ONU-DH, Jan Jarab, afirmó que “en lo que va de 2018 ya registramos más asesinatos de personas defensoras que en todo el año pasado. Las y los defensores en México viven una situación crítica y como señaló Michel Forst, Relator Especial de la ONU, es urgente detener y revertir la tendencia según la cual México podría acabar siendo el lugar más peligroso del mundo para las y los defensores de los derechos humanos”.

El Marakame Margarito Díaz es la décima víctima de homicidio contra personas defensoras de derechos humanos en lo que va del 2018, seis de los cuales eran indígenas. Otros dos defensores del pueblo wixárika fueron asesinados en mayo del año pasado: los hermanos Miguel Vázquez y Agustín Vázquez Torres, en el poblado de Kuruxi Manuwe, en Tuxpan de Bolaños, Jalisco, lo cual sentó un precedente de violencia y persecución contra los defensores wixárika.

Desde el 2009, los wixárika enfrentan activamente los diversos intereses políticos y económicos que se disputan el territorio de Wirikuta, luego de que el expresidente Felipe Calderón autorizara 78 concesiones mineras a empresas canadienses.

La nación wixárika exigió al gobernador de Nayarit, Antonio Echevarría García, el pronto esclarecimiento del asesinato y el respeto a los derechos indígenas. 

Más allá de su activa defensa en pro de los derechos humanos y el territorio wixárika, Margarito Díaz González detentaba el título de Marakame, el cual conjunta funciones de sanador tradicional, guía espiritual y conocedor de la tradición oral.