Descubre los vibrantes hongos endémicos de Canadá

Como una manera de regular el estrés de la vida docente en Nueva York, San Francisco y Portland, Jill Bliss comenzó a desarrollar el arte de la florería con hongos.

Estético y profundo, el arte de la florería es un homenaje a la naturaleza en ambientes primordialmente urbanos. Se trata de un método terapéutico que no sólo posee la capacidad de cuidar al planeta, también de regular síntomas asociados con la depresión, ansiedad y bipolaridad. 

Como una manera de regular el estrés de la vida docente en Nueva York, San Francisco y Portland, Jill Bliss comenzó a desarrollar el arte de la florería con hongos. De modo que cuando tomó una decisión, se encontró vendiendo su casa y mudándose hacia las islas Salish Sea en Canadá, lugar que funge como inspiración para su marca Nature Medleys. Los arreglos florares de Bliss se componen de una combinación de decoro, fotografía y una muestra de las plantas y hongos endémicos del lugar, reflejando la belleza de la biodiversidad de una región específica del planeta. 

Los efervecencia de los colores promueven regresar hacia la naturaleza, recuperar los fragmentos que se han perdido de nuestra unicidad con el universo y desear integrarlos a nuestra vida del día a día. Te compartimos algunas de los trabajos realizados por Bliss: 

 



Estas podrían ser las propiedades medicinales de los hongos alucinógenos

Estos hongos alucinógenos podrían convertirse, de alguna manera, en el secreto de nuevos tratamientos para trastornos neurodegenerativos como Trastorno de Estrés Postraumático –TEPT–, depresión demencia, psicosis o Alzheimer.

De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad del Sur de Florida, los famosos shrooms – u hongos alucinógenos– cuentan con la particularidad de brindar apoyo medicinal a nivel físico como psicológico. Esto se debe principalmente al compuesto de psilocibina, el cual facilita tanto el nacimiento como crecimiento de células neuronales y, por tanto, el óptimo funcionamiento cognitivo. 

Estos hongos alucinógenos podrían convertirse, de alguna manera, en el secreto de nuevos tratamientos para trastornos neurodegenerativos como Trastorno de Estrés Postraumático –TEPT–, depresión demencia, psicosis o Alzheimer. Y es que la psilocibina reduce el daño de estos malestares al estimular la recuperación de células neuronales dañadas. 

Para Dr. Juan R. Sánchez-Ramos, el líder principal del estudio–, los efectos de la psilocibina en ratones le permitió comprender que este compuesto impacta en el funcionamiento cognitivo y estimula la neurogénesis hipocampal: “El impacto de la psilocibina se basa en la evidencia de la serotonina –5-HT– que actúa específicamente en receptores del subtipo 5-HT –como 5-HT2A– que están relacionados con la regulación de la neurogénesis en el hipocampo.”

Esto facilita significativamente el proceso cognitivo del aprendizaje de nuevas herramientas psicológicas en el tratamiento de TEPT y depresión. Pues además brinda dosis considerables de alegría, generosidad y tranquilidad a plazo largo; inclusive se cree que tiene un importante impacto en la personalidad en adultos. De acuerdo con la Dra. Katherine MacLean, de la Universidad John Hopkins: “Es una especie de desinflamatorio del ego. Este se vino abajo y pude ver lo que había más allá”. 

 



Más de 100 mil hongos existen en México (solo 3 mil han sido estudiados)

De la totalidad, unos 200 son comestibles.

El reino fungi se rige con sus propias reglas, y de alguna manera es un misterio. Con su propia naturaleza, química y nutrición es como si retara al reino vegetal convencional para siempre separarse de él, pero por esto mismo este mundo es aún un misterio, pues los hongos han sido poco estudiados en relación a su gran numerosidad.

En México, ubicado como uno de los 5 países más megadiversos del mundo, lo anterior es también una realidad. Por su misma diversidad es tierra de hasta 100 mil hongos pero solo unos 3 mil han sido estudiados, apunta para La Jornada Gastón Guzmán Huerta, de la Unidad de Micología del Instituto de Ecología de Xalapa, Veracruz; uno de los pocos micólogos (especialista en hongos) del país.

Los hongos de México

En 1977 Guzmán publicó el libro Identificación de los hongos, el primero en su tipo en todo América Latina y México; en este se dan las nociones elementales para que puedas distinguir los tipos de hongos sin necesariamente ir a un laboratorio.

Guzmán lleva más de 50 años estudiando los hongos, sobre todo los de México, y entre sus publicaciones también están Hongos de parques y jardines y sus relaciones con la gente y Los hongos de El Edén. Todos estos libros son un tesoro, por lo poco que se ha investigado y escrito sobre este tema en este país.

Como resultado de sus investigaciones sabemos que en México existen más de 200 especies comestibles de hongos; muchos de ellos dependen de la temporada del año. Como parte de las generalidades de los hongos mexicanos, Guzmán recuerda que ninguno mortal crece en los jardines y parques.

Por el tipo de toxicidad, los hongos tóxico son clasificados en tres grandes rubros: gastrointestinal, cerebral y mortal:

Los primeros se manifiestan media hora después de ingerirlos, con vómitos y diarreas; la persona se recupera tras vomitar o al recurrir a lavados intestinales. Los de tipo nervioso, conocidos como alucinógenos, provocan una intoxicación de tipo cerebral media hora después de la ingestión y se manifiestan con alucinaciones; los trastornos duran aproximadamente cinco horas, después de las cuales se vuelve a la normalidad. 

¿Cómo distinguir los hongos mortales en México?

Según Guzmán son fáciles de reconocer por el color blanco de todas sus partes. Te darás cuenta que estás intoxicado si 24 horas después tienes vómitos, diarreas con sangre (pues ataca directamente a tu hígado).

Los hongos mexicanos son aún un tema prácticamente inexplorado, pero que despiertan cada vez más fascinación por la misma naturaleza encantadora del mundo al que pertenecen.