India se ve obligada a cerrar 37 minas de carbón

La industria de combustible fosil se encuentra en crisis: la compañía más grande de carbono se ha visto obligada a cerrar 37 minas en total.

Durante la I y II Guerra Mundial, el mundo invirtió su capital sobre el carbón. En la actualidad, esta decomposición de elementos terrestres continúa siendo ambiciada por algunos países en búsqueda de combustible básico para numerosos fines; sin embargo, los cada vez más alarmantes riesgos asociados con la contaminación, deforestación, gases de efecto invernadero y calentamiento global, obligan a dichos sitios a reducir tanto su extracción como consumo global. 

Por esta razón, y de acuerdo con un artículo del periódico inglés The Independent, la industria de combustible fosil se encuentra en crisis: la compañía más grande de carbono se ha visto obligada a cerrar 37 minas en total, lo cual equivale al 9 por ciento de los sitios destinados al carbón en India. 

Frente a esto, el gobierno de India ha dejado en claro que están enfocándose a una transición hacia recursos renovables y limpios, principalmente derivados de la energía solar. De hecho, tan sólo la semana pasada, el gobierno anunció que abandonó sus planes para construir otra estación de energía con base en carbón en Chimanbhai Sapariya. En palabras del ministro de energía, “Nuestro enfoque ahora se encuentra en energía renovable. El gobierno promoverá energía solar.”

Por tanto, los precios de la energía solar continuarán cayendo en picada conforme la tecnología y las iniciativas laborales del gobierno permitan convertir al sector energético ecosustentable en uno más atractivo. De esta manera, India se está dirigiendo a una revolución energética renovable, permitiendo no sólo mejorar la calidad del aire –lo cual, a su vez, reduce la tasa de mortalidad y de enfermedad–, también la calidad de vida proveyendo empleos a nivel nacional. 



No a la mina, sí a la vida: por qué debería enfurecernos que las mineras canadienses invadan territorio mexicano

Las mineras canadienses se llevan todas las ganancias. Pero no contentas con ello, ahora resulta que les debemos dinero.

Las comunidades indígenas están salvando al planeta. Y no es mera retórica, ni una idea fantasiosa anclada en una visión romantizada o folclorizada de las comunidades indígenas. Porque los indígenas no se han vuelto activistas, sino que nunca dejaron de serlo: ellos han sido los guardianes de la naturaleza desde tiempos inmemoriales, y ahora la protegen del despojo que proyectos como el de la minería llevan a cabo en todo el territorio.

Los indígenas saben que aquello de la “minería responsable” es un mito. Y no es que ellos se resistan al avance: al contrario, quieren evolucionar como pueblos, y muchas comunidades lo han demostrado con hechos. Pero no quieren avanzar a costa de la naturaleza. Las mineras, en cambio, sí: no les importa acabar con todo, con tal de extraer los metales preciosos que subyacen al territorio.

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¿Por qué las mineras canadienses vienen a México?

Aunque la tierra y el agua son más valiosas que el oro, las mineras insisten. Actualmente más de 22 millones de hectáreas en el país han sido concesionadas, según cifras oficiales del quinto informe de gobierno. Es decir, más del 10% del territorio.

La mayoría de estas concesiones son hechas a mineras canadienses y a sus filiales mexicanas, que suman más de 250 y que, según el portal SinEmbargo, pagan menos del 1% del valor de su producción por el derecho a explotar el territorio, llevándose casi el 100% de las ganancias a su país.

No obstante, ¡México está endeudado con las mineras canadienses!

El Servicio de Administración Tributaria retenía al 2017 más de 360 millones de dólares en materia de reembolsos de impuestos. Esto se debe a que las empresas mineras exportan su producción y gastan mucho en maquinarias y equipo, con lo cual no sólo se libran de pagar impuestos, sino que acumulan devoluciones.

El IVA se cobra cuando se agrega valor durante la producción de bienes o cuando éstos se venden. Como las mineras exportan todo, generan saldos a favor de IVA.

 

La desregulación en materia ambiental: un paraíso del saqueo

Otra razón de peso son las facilidades que se le da a las mineras, en materia ambiental, de saquear los recursos naturales.

Mediante las Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIA), las mineras elaboran estudios donde comprueban que su actividad no trae consigo amenazas significativas. Esto con el fin de cambiar el uso de suelo de áreas naturales y justificar su explotación. Pero dichos estudios suelen tener fallas importantes y cínicas omisiones. Así, las MIAs se han convertido en un trámite que justifica el despojo, y no en una herramienta jurídica neutral que realmente evite el mal uso de los recursos naturales.

Por eso, la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad creó un Grupo de Análisis de MIAs, llamando a ciudadanos, académicos y científicos a analizar estos instrumentos.

Además, las mineras siempre pueden volver….

Gracias a la desregulación ambiental y a las leyes mineras imprecisas, las mineras puedes ingeniárselas para que se les vuelvan a concesionar los territorios, pese al rechazo social y a que van a ocasionar catástrofes ambientales.

Según pudo constatar el portal SinEmbargo, la estrategia de las mineras consiste en retirar sus documentos cuando se les prohíbe la extracción, evitando así la consulta pública. Pasado un tiempo vuelven a presentar el permiso de explotación, después de haber implementado estrategias de tráfico de influencias, así como compra y venta de opiniones, entre otros recursos mercadotécnicos para “venderle” a los pueblos la mina como algo beneficioso. Corrupción es la palabra clave que les permite operar en nuestro territorio.

En lugares como Alto Lucero, Veracruz, la desregulación ambiental posibilita actuar con tal impunidad que ha permitido volver a la minera Caballo Blanco –después de que la SEMARNAT le quitó su permiso en 2017 a raíz de la presión social–, a pesar de estar violando una “ley de oro” de la minería a nivel mundial: ninguna minera a cielo abierto puede estar a menos de 5 kilómetros de una planta nuclear.

La mina que opera Caballo Blanco en esta zona costera está a sólo 3 kilómetros de la central nuclear Laguna Verde, lo que aumenta el riesgo de que se desate una catástrofe nuclear.

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Otras razones por las que Canadá está invadiendo México a través de la minería:

Porque México, según cifras de El Financiero, es a nivel mundial:

  • 1er productor de plata
  • 5º en plomo
  • 8º en oro
  • 10º en cobre

Por eso, en 16 años –entre 2001 y 2017–, las mineras extrajeron una cantidad de oro equivalente al doble de lo que los españoles extrajeron en 300 años de Colonia, de acuerdo con el portal SinEmbargo.

 

El daño irreparable

La forma de vida de las comunidades depende de su ambiente: de que el equilibrio del ecosistema no sea perturbado –más de lo que de por sí lo es por toda actividad humana–.

Por eso, la minera transforma de manera radical –y nociva– la vida de estas comunidades. No es una cuestión de terquedad: realmente es una cuestión de percepción. La percepción de la vida para las comunidades indígenas es muy distinta que la de las comunidades urbanas. El tiempo pasa de otra forma, el vínculo con la naturaleza es otro. Los recursos no son capitalizados, sino simplemente usados intentando cometer el menor daño posible.

Pero más allá de su cosmovisión, los indígenas se resisten a la minería por razones muy concretas:

Como lo han alertado organizaciones no gubernamentales como Greenpeace y GeoComunes, la minería a cielo abierto implica hacer enormes socavones en la tierra de los cerros y entre éstos, donde suele haber una gran biodiversidad. Se trata muchas veces de bosques y selvas que están poblados por especies en peligro de extinción. Otras veces, como en el caso de La Paila, Veracruz, son corredores de aves migratorias, donde éstas pueden –o podían– descansar antes de continuar su viaje. Además se contaminan los ecosistemas con las más tóxicas sustancias: la extracción de oro requiere el uso de más de 20 químicos, entre ellos el cianuro.

Así, la minería se traduce en:

  • Extinción de especies animales y vegetales
  • Irrupción de los ciclos naturales
  • Contaminación de ecosistemas
  • Deforestación de bosques y selvas
  • Extracción masiva de agua

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¿Y por qué nos enojamos aún más?

Según pudo constatar el semanario Proceso, analizando un estudio sobre la minería en México que fue elaborado en 2012:

  • Un minero canadiense gana en 1 hora lo que un mexicano en 1 día:

En Canadá, un minero gana 208 dólares por una jornada. En México, un minero gana 26 dólares por una jornada.

  • Mucha de la información sobre concesiones mineras ha permanecido oculta desde hace más de 2 décadas.
  • Las empresas mineras, como lo han constatado investigaciones como la del periodista J. J. Lemus, están aliadas con el crimen organizado. Las células de éste protegen las periferias de las minas contra las protestas sociales.
  • La extracción minera afecta especialmente a comunidades indígenas: más de 40 pueblos indígenas resisten esta ocupación, entre ellos:

Chatinos
Coras
Mixtecos
Rarámuris
Tepehuanes
Zapotecos

Dondequiera que operan, las mineras generan conflictos sociales como:

Según informes de la Cepal y la ONU, México es de los países con más conflictos mineros en América Latina: actualmente son más de 100 conflictos.

Y como también dio a conocer la Cepal, México es el único país donde las concesiones son de 50 años: en otros países del continente, las concesiones no exceden los 25 años.

 

Ante esto, no podemos permanecer indiferentes

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Se debe impulsar una reforma a las leyes que regulan, en materia económica y ambiental, la minería.

Asimismo, debe pugnarse porque se elaboren consultas libres e informadas antes de dar ninguna concesión: éstas deben darse incluso antes de las evaluaciones de impacto ambiental y de cualquier otro tramite que no involucre a la sociedad.

Debemos saber que a los indígenas los amparan derechos internacionales, como los contenidos en el convenio 169 de la OIT respecto a los pueblos y tribus indígenas.

Además, los ciudadanos contamos con derechos en la Constitución referentes al derecho a un ambiente sano, a la alimentación y al agua, por los que también debemos velar y hacer válidos ante la invasión de las mineras canadienses en nuestro territorio. Para esto también podemos seguir distintas iniciativas, como la de la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA).

Igualmente, como planteó el Tribunal Permanente de los Pueblos en 2014, todos los Estados deben elaborar normas para las empresas transnacionales que estén vinculadas por el derecho internacional. Según la especialista Ana María Suárez Franco, de la Food First Information and Action Nertwork:

Desde hace 40 años la sociedad civil está pidiendo a Naciones Unidas que se cree un tratado vinculante y obligatorio que regule las actividades de las compañías transnacionales en relación con los derechos humanos.

Que el ejemplo de los indígenas haga más que inspirarnos: seamos verdaderos activistas contra el despojo.

 

* Imágenes: 1) Edición Ecoosfera; 2) Heriberto Rodríguez; 3) SCC; 4) Proceso

Sandra Vanina Greenham Celis
Autor: Sandra Vanina Greenham Celis
Colaboradora del proyecto político Colectivo Ratio. Le gusta potenciar la depresión en su psique consumiendo productos culturales de las postrimerías del siglo XX. Cree teleologicamente en el arribo de la humanidad al comunismo.


4 ejemplos en que la minería demuestra ser enemigo de la biodiversidad en México

La actividad minera impacta negativamente en la vegetación, el suelo, las aguas continentales, la biodiversidad y la actividad agricultora.

La minería es una de las actividades económicas con mayor impacto en los ecosistemas y la biodiversidad. De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad de Castilla-La Mancha, en España, la actividad minera produce una serie de metales pesados y contaminantes gaseosos, líquidos y sólidos que terminan tanto en el suelo como en los mantos acuáticos. Entre ellos se encuentran los nitratos, fosfatos, plomo, cenizas de carbón, hidrocarburos, radionucleidos artificiales y gases derivados de la combustión de carbón, entre otros.  

Una vez que el suelo o los mantos acuíferos entran en contacto con estos contaminantes, se produce lluvia ácida –lluvia cargada de ácidos sulfúricos– y alcalinidad del suelo

Cuando el suelo contiene abundantes carbonatos tiene una alta capacidad de neutralizar estos efectos, mediante la formación de sulfato cálcico y liberación de CO2. A su vez, el CO2 liberado en el proceso puede combinarse con el agua del suelo produciendo ácido carbónico y bicarbonatos, que en todo caso son menos fuertes que los ácidos derivados del azufre. Así pues, en ausencia de agentes neutralizadores (carbonatos) la lluvia ácida acaba produciendo una acidificación del suelo, que degrada y oxida la materia orgánica que contiene, reduciendo considerablemente su productividad agronómica y forestal. Además, puede producir tanto la movilización de algunos componentes a través de la formación de sales solubles, como la inmovilización agronómica de otros, que pueden pasar a formar compuestos insolubles, no biodisponibles.

En decir, los gases contaminantes causados por la actividad minera impactan negativamente en la vegetación, el suelo, las aguas continentales, la biodiversidad y la actividad agricultora. 

Tan sólo en México, diversas áreas naturales y Áreas Naturales Protegidas se han visto recurrentemente amenazadas por concesiones de explotación minera e hidrocarburos. De acuerdo con Elisa Jeanneht Armendáriz-Villegas y Alfredo Ortega-Rubio, autores del artículo “Concesiones mineras en áreas naturales protegidas de México”, existen aproximadamente 30 mil concesiones mineras en el país, de las cuales casi 2 mil se encuentran en zonas cercanas a las Áreas Naturales Protegidas (alrededor de 1.5 millones de hectáreas), y 300 proyectos mineros en el país, que se concentran principalmente en Durango, Chihuahua, Guanajuato, Saltillo, San Luis Potosí, Zatatecas, Taxco, la cuenca del Río balsas, la Sierra de Querétaro, Oaxaca y Chiapas. 

A continuación te enlistamos cuatro concesiones mineras que han afectado negativamente a las áreas naturales de México:

Minera en Colima amenaza el suministro de agua de 650 mil personas. Se trata de una concesión federal que realiza extracción de oro a cielo abierto en zonas cercanas de los manantiales a Zacualpan, los cuales abastecen de agua a las ciudades de Colima y Villa de Álvarez. En estos sitios se encuentran los últimos indígenas nahuas de la región, quienes continuamente se han opuesto a la actividad minera en su territorio. La actividad minera en la zona no sólo ha devastado los paisajes naturales; también derrochado agua, extraído minerales de la roca, disuelto tóxicos como cianuro, arsénico y mercurio, y afectado la salud de los habitantes. Conoce más de esta situación dando clic aquí. 

En la ciudad de Ixtepec, en la región del istmo de Tehuantepec, en Oaxaca, la actividad minera ha afectado a numerosas comunidades indígenas, sus recursos naturales y biodiversidad. La explotación a cielo abierto del consorcio Plata Real, filial de la canadiense Linear Gold Corporation, ha estado extrayendo oro y plata desde el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa y ha pagado sólo 30 centavos por tonelada de extracción. Conoce más de esta situación dando clic aquí

La explotación minera por el grupo de Carlos Slim ha comenzado a afectar el mar y desierto de San Felipe, en Baja California. Pese a ser una Área Natural Protegida, actualmente hay nubarrones de polvo entre las montañas y camiones, así como hidrocarburos y contaminantes tóxicos. Durante el proceso, que ha durado alrededor de 23 años, se ha liberado mercurio, metal acompañado del oro y plata que resulta tóxico para quienes se encuentran cerca, así como en el medioambiente. Un ejemplo de las afectaciones del mercurio en la biodiversidad de la región es la vaquita marina, una especie endémica del golfo californiano, que actualmente se encuentra en peligro de extinción a causa de la caza ilegal y la exposición al mercurio. Otro ejemplo de esto es el borrego cimarrón. Conoce más de esta situación dando clic aquí.

El pueblo de los wixárikas se ha visto amenazado en numerosas ocasiones por proyectos mineros de la empresa canadiense Revolution Resources. Pese a que en el 2013 consiguieron un amparo para que un juez federal detuviese los trabajos mineros, Wirikuta se encuentra aún en riesgo. El interés por sus tierras continúa, y tanto, que se vendieron 100 hectáreas de Playa del Rey (parte de su territorio sagrado), y otra área es usada como basurero tóxico para 85 mil toneladas de residuos industriales derivados de la minería, tales como cadmio, cianuro y mercurio. Conoce más de esta situación dando clic aquí.  

Entre las actividades de explotación, la minería es una de las más peligrosas con las que se enfrenta la biodiversidad, principalmente mediante el empobrecimiento vegetal, la contaminación de mantos acuíferos y ríos, el exceso de deshechos contaminantes, las afectaciones de salud pública y una cada vez más evidente huella ecológica.