Descubre aquí la mejor manera de reducir tu huella ecológica en el planeta

Las acciones más efectivas son: Convertirse en vegetariano, evitar viajes en avión, abandonar el uso del automóvil y limitarse a tener sólo un hijo.

Usar transporte público, separar la basura, reducir, reutilizar, reciclar varios artículos, consumir productos locales, etcétera, son actividades que ayudan considerablemente a disminuir nuestra huella ecológica. Sin embargo, de acuerdo un nuevo estudio en el que se analizaron 39 investigaciones anteriores, reportes del gobierno y programas informáticos, existe una elección en el estilo de vida a largo plazo que incoa o modera las emisiones de gases invernadero. 

Para el equipo de investigadores que realizó y publicó el estudio en Environmental Research Letters, muchas veces se promueven opciones como el lavar la ropa con agua fría o cambiar los focos por diodos emisores de luz para moderar el impacto ecológico; sin embargo existen cuatro elecciones en el estilo de vida que tienen una mayor eficacia en el control de la huella ecológica: 

  1. Convertirse en vegetariano, 
  2. evitar viajes en avión, 
  3. abandonar el uso del automóvil, 
  4. y limitarse a tener sólo un hijo. 

En el estudio se explica que el no comer carne corta la huella ecológica de un individuo hasta unos 820 kilogramos de dióxido de carbono –CO2– al año, lo cual equivale hasta cuatro veces lo que podrían conseguir si reciclaran la mayor cantidad posible en un año. Mientras que la reducción de los viajes aéreos acorta hasta 1600 kilogramos de CO2, y de los viajes automovilísticos hasta 2 400 kilogramos o 2.4 toneladas metricas de CO2. No obstante la actividad que mayor impacto positivo tiene en el medio ambiente es el tener pocos hijos en una familia, pues una persona podría recortar su huella ecológica hasta 58.6 toneladas métricas –lo que equivale a las emisiones de 700 adolescentes capaces de reciclar el mayor número de productos el resto de sus días–. 

El estudio concluye que, pese a la efectividad de estas cuatro acciones, los gobiernos tanto de Canadá, Estados Unidos, Australia como de la Unión Europea se niegan a promover estos cambios extremos en el estilo de vida de sus habitantes. 



El humano ha consumido más recursos naturales de lo permitido en el año

“Tendremos que explotar más de la Naturaleza de lo que nuestro planeta puede regenerarse en todo un año.”

Es 2 de Agosto del 2017 y los humanos han sobrepasado el consumo anual permitido de recursos naturales –de agua, tierra, aire limpio, entre otros– de la Tierra. A este día se le nombró Earth Overshoot Day –EOD–, por parte de grupos ambientalistas como WWF y Global Footprint Network. 

El EOD significa que ahora la humanidad sobrevivirá a crédito hasta el 31 de diciembre. Es decir que a partir de esta fecha, “tendremos que explotar más de la Naturaleza de lo que nuestro planeta puede regenerarse en todo un año.” 

Durante los primeros meses del 2017, “los humanos emitimos más carbón de lo que los océanos y los bosques son capaces de absorber en un año; hemos cazado más peces, deforestado más árboles, cultivado más y consumido más agua de lo que la Tierra es capaz de producir en el mismo periodo.” Por ello es indispensable crear un balance entre la huella global –lo que los humanos tomamos de la naturaleza– y la biocapacidad –la producción de recursos y absorción de nuestros desechos–.

 

Se dice que en la década de los 80, el EOD fue en Noviembre; en la década de los 90, en Octubre; a principios del nuevo milenio, en Septiembre; en el 2016, el 8 de agosto.

De acuerdo con los científicos de la Global Footprint Network, la comida incrementa hasta un 26 por ciento de la huella ecológica mundial; de modo que si se reduce a la mitad el desperdicio alimenticio así como el consumo de alimentos intensivos de proteína, y se aumenta la ingesta de frutas y verduras, la huella ecológica se verá mermada hasta un 16 por ciento. 

 



¿Control de natalidad, medidas para proteger al medio ambiente?

Estar sin hijos puede hacer más por el medio ambiente que cualquier otra campaña ambientalista: se reduce el consumo de electricidad, recursos naturales finitos como el agua, y desperdicios

En los últimos dos siglos, la población mundial ha pasado de los 1 000 millones de habitantes en 1800 a más de 6 000 millones en 2000; y de 7 000 millones en 2011 a 7 400 millones en 2016. Esta desmesurada expansión población ha provocado que no sólo los recursos naturales de los cuales dependemos disminuyan frente a la recurrente demanda de un mejor –y más costoso– estilo de vida, también que la huella ecológica –traducido en comida, agua, electricidad y desperdicios– incremente en el planeta. De modo que crear un equilibrio entre la protección de los recursos naturales y la cada vez más exigente calidad de vida, se ha vuelto un objetivo realmente difícil de alcanzar. 

Frente a esto, Simon Ross, el jefe ejecutivo de la ONG Population Matters enfocada en el crecimiento población y la sostenibilidad ambiental, considera la importancia de retomar el control de natalidad como método para el cuidado del medio ambiente y de nuestros hijos. De hecho, se aventura Ross a afirmar, estar sin hijos puede hacer más por el medio ambiente que cualquier otra campaña ambientalista: se reduce el consumo de electricidad, recursos naturales finitos como el agua, y desperdicios, así como se ayuda a mantener los ecosistemas en los cuales habitamos y depende nuestra existencia. 

Si bien culturalmente se espera una pareja tenga hijos en la tercera década de la vida, actualmente numerosas personas están retando esta creencia y costumbre al decidir no tener hijos. En palabras de Ross, “Por supuesto que tener una familia siempre será una parte central en la vida de muchos. Las personas que deseen tener hijos pero no pueden, necesitan nuestra empatía y apoyo. Pero la sociedad debería también reconocer a aquellos que eligen no tener hijos y están haciendo una contribución valiosa para un futuro ecológico y sostenible.”

Además, agrega, “[n]uestros números se han multiplicado en los últimos 50 años, transformando a la Tierra en una bomba de tiempo. El cambio climático es uno de los síntomas devastadores de este fenómeno. El crecimiento poblacional ha incrementado el número de emisiones de carbón, empobrecido a las víctimas del cambio climático, impedido la mitigación y la adaptación.” Y es que, más allá de la inestabilidad política y el conflicto civil, se espera que la respuesta global para enfrentar un estilo de vida industrial pueda brindar apoyo al planeta en el que se vive. 

Para Ross es entonces indispensable retomar el tabú de vivir sin hijos con el fin de reabrir el debate sobre el crecimiento poblacional y la sostenabilidad ecológica, y así educar a los jóvenes para que implementar una tendencia de consumo consciente, mejorar la planificación familiar, la educación sexual y los derechos de la mujer.