Las cordilleras de la luna de Saturno: ¿qué tanto sabemos de Iapetus en la actualidad?

Lo característico de Iapetus es su cordillera, lo cual no ha habido nada parecido en el sistema solar hasta ahora.

De entre las principales lunas del sistema solar, Iapetus se encuentra entre las más extrañas e hipnóticas. Se trata del satélite de Saturno, la cual posee una forma de nuez, con una cara negra y una parte trasera blanca y brillante, un cinturón con una cordillera puntiaguda, así como una órbita que viaja tres veces más alejada de Saturno que su vecino, luna Titán.  

¿Qué hace especial a este astro? Parece ser que su recorrido es inclinado, balanceándose hacia arriba y abajo mientras orbita en el plano de los anillos de Saturno. Es como una especie de rebelde en el sistema saturniano, que va a su propia órbita aún si lo hace a su ritmo: “Viaja recta como una flecha a lo largo de tres cuartas partes del ecuador de la luna y es gigantesca: con aproximadamente 20 kilómetros de altura y hasta 200 kilómetros de ancho –a modo de comparación, la cima del Everest tan sólo se eleva 8,85 kilómetros sobre el nivel del mar–. 

Lo característico de Iapetus es su cordillera, lo cual no ha habido nada parecido en el sistema solar hasta ahora. Actualmente los científicos no han logrado identificar cómo pudo formarse: “Las primeras teorías sugieren que se trata de la actividad geológica dentro de la propia luna. Puede que algo similar a las placas tectónicas de la Tierra o el volcanismo hayan provocado que la cesta se haya levantado en el ecuador. […] La corteza de la luna no era esponjosa cuando la cresta se formó, las pruebas de una geología activa se enfriaron.”

 

Los científicos consideraron que la cordillera se formó como una consecuencia de la repentina ralentización de su periodo de rotación: “Las primeras simulaciones sugieren que un día en luna solía durar unas 16 horas. […] Es posible que un enorme impacto haya dejado a Iapetus en su estado rotacional actual, y que el ‘frenazo’ resultante haya provocado que la corteza se doblase.” Se sabe que el recorrido de Iapetus dura alrededor de 79 días terrestres, y permanece dando el mismo rostro como si estuviese anclada gravitacionalmente. 



El hipnótico hexágono de Saturno como nunca antes lo habías visto (VIDEO)

De acuerdo con los estudios, el hexágono de Saturno parece ser una serie de patrones de nubes creados por un huracán que se conforma en el centro del polo norte.

El Universo sigue siendo sorprendente; y no importa cuántos años de estudios se realicen sobre el espacio exterior, siempre surgen fenómenos que nos maravillan. Como es el caso del polo norte de Saturno y su intrigante estructura hexagonal, lo cual nunca se había visto algo similar en otro planeta del universo entero. 

Gracias a las astronaves de la NASA, Voyager y Cassini, los científicos pudieron vislumbrar un fenómeno extraordinariamente hipnotizante: una estructura en forma de hexágono, con unos 32 000 km de diámetro y una extensión de 100 km de profundidad, se funde al interior de la atmósfera del planeta.

De acuerdo con los estudios, parece ser que se trata de una serie de patrones de nubes creados por un huracán que se conforma en el centro del polo norte. El ojo del huracán, dicen los expertos, es 50 veces más grande que uno de la Tierra. Además que este huracán ha durado décadas –sino que siglos–, a diferencia de uno terrestre que tiene una duración de una semana. 

Para Andrew Ingersoll, miembro de la NASA, “el hexágono es una corriente de aire, y las características climáticas del planeta, que comparten ciertas similitudes con el nuestro, son notoriamente turbulentas e inestables”. De hecho, los científicos notaron que la velocidad de la rotación del huracán es exactamente la misma que la de Saturno sobre su propio eje. Lo cual provoca una serie de hipótesis al respecto: “Por ejemplo, el remolino de agua dentro de una cubeta puede generar pequeños remolinos con huecos con figuras geométricas. Sin embargo, no hay ninguna cubeta gigante en Saturno que pueda provocar este gigantesco hexágono.”

 

Por otro lado, explica Kunio Sayanagi , del equipo de imagen de Cassini en la Universidad de Hampton, Virginia, que: “En el interior del hexágono, hay menos grandes partículas de neblina y una concentración de pequeñas partículas, mientras que fuera del hexágono ocurre todo lo contrario. La corriente en chorro hexagonal está actuando como una barrera, que se traduce en algo así como el agujero de ozono antártico de la Tierra.” 

Si bien aún falta muchísimo por investigar, la realidad es que este fenómeno es otro indicio de los patrones fractales en el universo; en donde “la geometría, el ritmo y la cromática son tres de los recursos predilectos de este discurso divino, la naturaleza alcanza la más espectacular y al mismo tiempo la más discreta manifestación divina como una hiperestética paradoja.”