La Ley General de Biodiversidad: una nueva iniciativa que amenaza a la vida

La iniciativa deja fuera importantes disposiciones de la LGVS en este tema, sin dar motivo ni razones técnicas o científicas que soporten dichas omisiones en la prohibición de la importación de marfil.

México es uno de los países con mayor biodiversidad en el mundo, cuenta casi con el 10% del total mundial, a demás de contar con un gran número de disposiciones jurídicas que regulan la conservación biológica y aprovechamiento sustentable de ecosistemas y recursos naturales. El pasado 25 de Octubre del año 2016 se presentó en la Cámara de Senadores la Iniciativa de Ley General de Biodiversidad (LGB) por la senadora Ninfa Salinas del Partido Verde Ecologista, la cual pretende regular y conservar la biodiversidad del país. La iniciativa ha recibido la crítica certera de diversos actores académicos, políticos y sociales. A demás de haber sido creada con parches de otras leyes que incluyen secciones completas de la Ley General de Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA), la cuales sólo logran contradicciones, incongruencias, lagunas jurídicas y confusiones, por lo que de ser aprobada será un retroceso fatal en la conservación de la biodiversidad.

Este ensayo expone las razones principales del porqué es importante revisar la LGB y del porqué no debe ser aprobado algo tan mal desarrollado como esto. De acuerdo con el decreto publicado en octubre del año 2016, la Ley General de Biodiversidad justifica la necesidad de su expedición en los siguientes cuatro puntos, los cuales se analizaran más adelante:

1. Incorporar el Protocolo de Nagoya a la legislación mexicana.

2. Integrar las disposiciones de biodiversidad en un solo ordenamiento que tenga disposiciones transversales y señale la concurrencia entre los tres niveles de gobierno.

3. Fortalecer y actualizar las disposiciones de la Ley General de Vida Silvestre (LGVS).

4. Conservar la biodiversidad de México.

Esta ley presenta un articulado con 237 numerales y 11 artículos transitorios que revocan la LGVSy derogan el Título Segundo de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, todo ello dentro del marco constitucional de derechos humanos. Particularmente, el texto de ésta Iniciativa señala algunos objetivos como el llevar a cabo el cumplimiento a varios derechos humanos reconocidos en el texto constitucional, en los cuales se encuentran los derechos de pueblos y comunidades indígenas con forme al uso y administración de recursos naturales.

De acuerdo con el Artículo 2° de la Constitución Política Mexicana y el Convenio 69 de la Organización Internacional del Trabajo sobre pueblos indígenas y tribales (OIT), el estado mexicano es un estado comprometido con la protección de las comunidades indígenas, sus tierras y recursos, garantizando, construyendo y protegiendo un espacio para que estos grupos profesen su derecho de participación en los procesos legislativos con respecto a iniciativas que directamente los puedan afectar, a lo cual la una iniciativa como esta supone la adopción de medidas gubernamentales que implicarían una afectación directa a los derechos colectivos de los pueblos y comunidades (Segovia, 2007), por lo que es necesario que el estado avale a favor de estos grupos su derecho a la consulta previa, libre e informada de todas aquellas acciones que los involucren. Por otra parte, la incorporación del Protocolo de Nagoya se hace desde la definición de biodiversidad en el que contempla la variabilidad genética de los organismos como parte integrante de este concepto, además de los múltiples organismos vivos y de ecosistemas como se definía antes en la LGEEPA. En este punto de la iniciativa se propone la participación justa y equitativa de todos los beneficios que se deriven a través del aprovechamiento de recursos genéticos y del conocimiento tradicional asociado, no solo de recursos genéticos de animales si no también de plantas. Dichos recursos están en posesión de pueblos indígenas a los cuales se les tendrá que tomar en cuenta de manera justa sobre condiciones mutuamente acordadas. A demás de que esta ley debe garantizar en todo momento la protección en la esfera de transferencia, manipulación y utilización seguras de organismos.

Para integrar las disposiciones de biodiversidad en un solo ordenamiento que tenga disposiciones transversales y señale la concurrencia entre los tres niveles de gobierno, señala la utilización de una Estrategia Nacional de Biodiversidad(ENB) ya es existente y cuya elaboración está en proceso. La ENB busca una alineación de políticas públicas de las distintas dependencias de gobierno y en la que la biodiversidad del país sea un elemento primordial en la creación de programas sectoriales. Otro punto importante que hay que mencionar es que la LGB pretende abrogar la LGVS para integrarla a ella, e integra lo relativo a regulación de ANP ahora contenidas en la LGEEPA. Asimismo esta iniciativa de ley a través del articulo transitorio tercero deroga de manera directa el titulo II de la LGEEPA, el cual regula temas sobre ANP, sin dejar en claro el impacto que tendría el nuevo reglamento de la LGEEPA en materia de ANP.

Sin embargo, como lo menciona Oliviera (2017) la iniciativa deja fuera importantes disposiciones de la LGVS en este tema, sin dar motivo ni razones técnicas o científicas que soporten dichas omisiones en la prohibición de la importación de marfil, en cualquiera de sus tipos y derivados y algo demasiado importante como lo es la omisión a la prohibición del aprovechamiento extractivo de tortugas marinas, ya sea de subsistencia o comercial, incluyendo sus partes y derivados. Por lo que reconocer las relaciones entre los sistemas marinos, costeros y terrestres, así como entre los ecosistemas y las sociedades (PNUMA, 2015), ayudaría a dar claridad que cualquier perturbación pueden afectar directamente a todo un ecosistema y no solo a la especie afectada. En cuanto al rubro sobre la conservación de la biodiversidad en México, hacen especial relevancia en el acceso a la información, en donde el sistema nacional de información sobre biodiversidad queda a cargo de CONABIO, sin embargo no contempla los mecanismos culturales para poner a disposición la información relevante a los pueblos y comunidades indígenas, pues recordemos que México es un país pluricultural. Por lo analizado anteriormente, se toma en cuenta lo que menciona Corona-Martínez et al. (2017) en donde expone que no puede existir o dar parte aguas a una iniciativa de ley como esta “sin bases que fundamenten la verdadera protección de la biodiversidad de México y de sus áreas naturales protegidas”.

En conclusión, la iniciativa de la LGB se encuentra mal estructurada, es un proyecto incongruente que viola el esfuerzo de protección y cuidado que hasta ahora ha sido realizado con mucho trabajo de organizaciones, académicos y comunidades, asimismo, ignoran que están cometiendo errores de redacción y plantean circunstancias que pueden ser más confusas para quienes dependen de la riqueza natural de las zonas en las que habitan y para quienes aplican la propia ley, como en el caso legal de procedencia de especies, la liberación de distintos ejemplares y la determinación y sanción de las infracciones administrativas.

El Senado de la República tiene que evaluar y analizar está iniciativa de manera detallada mediante una consulta pública nacional la cual se apoye en instituciones y académicos que desarrolle una propuesta más sólida y eficaz para proteger el patrimonio natural de México y el seguro de vida futura de los mexicanos.

México Sostenible
Autor: México Sostenible
Somos una organización de jóvenes comprometidos con la conservación de la riqueza natural y cultural del país. Integramos un equipo interdisciplinario capaz de analizar diferentes temas de la agenda ambiental, con el fin de generar acciones para fortalecer la capacidad de adaptación de las sociedades frente al cambio climático e incentivar su desarrollo sostenible.


Menos diversidad, más desconcierto ambiental

Ante la pérdida de la biodiversidad cualquier acción, por más pequeña que sea, puede generar un cambio.

* por: Sofía Mateus

 

La alarmante noticia que recibimos hace unos días sobre aquellas especies que han desaparecido debido a diferentes factores como el cambio climático o el tráfico ilegal de animales o plantas exóticas, ha hecho que muchas organizaciones sin fines de lucro e incluso activistas ambientales alcen su voz en contra de la extinción de estas especies que son importantes para nuestra existencia.

Por ejemplo, el oso de anteojos es una especie de oso andino que habita en la cordillera de los Andes y su función principal es esparcir las semillas del frailejón en los ecosistemas de páramo. Este método de polinización es muy importante para las personas que habitan cerca de estos ecosistemas, ya que de allí obtienen agua dulce para subsanar sus necesidades básicas diarias.

Es por esta razón que la biodiversidad ha jugado un papel importante en todo el mundo. Ya sea con la creación de áreas protegidas o con la formulación de estrategias para conservar aquellas áreas que son catalogadas como ecosistemas estratégicos, se busca garantizar una armonía entre el ser humano y la naturaleza. Pero el principio 1 de la Declaración de Río no ve el vivir en armonía como un requisito, sino como un derecho:

Los seres humanos (…) tienen derecho a una vida saludable y productiva en armonía con la naturaleza.

Esto significa que la humanidad no ha “sido capaz de verse a sí misma como una parte integral de la Naturaleza”. Por lo que nuestra supervivencia “depende de elecciones sabias sobre cómo coexistir con la Madre Tierra”.

En otras palabras, ecosistemas como el bosque húmedo del Amazonas, el desierto del Sahara o los humedales RAMSAR, están conectados entre sí debido a que las sinergias naturales como las fuertes lluvias, sequías, terremotos, ciclones y demás fenómenos naturales, se regulan entre sí cuando los ecosistemas están en equilibrio. Sin embargo, esta conexión no es sólo entre la misma biodiversidad, sino que el ser humano ha generado una conexión con la naturaleza, ya que de ella obtenemos una gran variedad de servicios ecosistémicos, como materia prima para la producción de alimentos o medicamentos.

Pero desafortunadamente no logramos visualizar esta conexión y su importancia, ya que cada generación ha sido educada de una manera diferente y como consecuencia, actuamos de maneras diferentes. Pero no se trata de juzgar acciones sino de entender la incidencia que tienen nuestras decisiones para reducir nuestro impacto ambiental. Es por esto que todavía hay esperanza. Gracias al compromiso de la sociedad civil por hacer algo, se han podido crear espacios de participación ciudadana en donde diferentes actores no estatales debaten sobre la importancia de incluir a los jóvenes, comunidades indígenas, campesinos y afrodescendientes, entre otros, en la toma de decisiones para garantizar de esta manera una sostenibilidad ambiental real, que abarque todas las necesidades y puntos de vista de la sociedad.

Para finalizar, los invito a evaluar sus convicciones ambientales y de manera honesta tomar una decisión, no hay respuestas verdaderas o erróneas. Simplemente, pensemos en las consecuencias de nuestras acciones y la manera como éstas han afectado a la biodiversidad. De igual forma, los invito a ser parte de grupos ambientales y realizar trabajo de voluntariado para replicar así las buenas acciones, que sin importar cuán pequeñas sean, siempre van a generar un gran cambio

Eco Maxei
Autor: Eco Maxei
Eco Maxei Querétaro AC es una organización sin fines de lucro cuya misión es fomentar la coexistencia armónica entre las personas y con la naturaleza. Somos una organización multidisciplinaria, fundada e integrada por jóvenes agentes de cambio desde 2014.


De la biodiversidad depende lo que comes (y de lo que comes depende la biodiversidad)

Una dialéctica de la naturaleza para comprender por qué es urgente defender la biodiversidad.

Todo esta interconectado: la vida se sustenta en los intercambios que día a día se realizan entre las 1,4 millones de especies vegetales y animales que poblamos la Tierra. Ya sea entre peces y aves, entre aves e insectos o entre insectos y flores… todos tenemos una relación de dependencia mutua, porque la naturaleza es un gran organismo vivo. Y eso es la biodiversidad.

De este delicado equilibrio depende una de las cuestiones clave de la vida:
la alimentación.

Mucho hemos oído hablar sobre la cadena trófica o cadena alimenticia, y normalmente la concebimos como un proceso que sucede en un ecosistema dado. No obstante, si pensamos a la naturaleza como un gran todo holístico, también podemos pensar que el planeta entero tiene su propia gran cadena trófica. Esta cadena vendría siendo la biodiversidad total de planeta, de la cual depende también nuestra alimentación. Así que también depende de ello nuestra cultura, pues mucho de ella se sustenta en la variedad alimenticia.

La biodiversidad es clave para la agricultura y la producción de alimentos.
Por lo tanto, también lo es para nuestra cultura.

Si de la biodiversidad depende nuestra alimentación, eso quiere decir que de nuestra alimentación también depende la biodiversidad. Sería muy arrogante pensar que nosotros estamos fuera de esta gran cadena trófica que une a todas las especies. No hay mejor ejemplo de ello que los cultivos de arroz. Porque los arrozales, según ha podido comprobar la FAO, son un microcosmos de vida. Ahí se han encontrado 700 especies de insectos y otros organismos.

Así que no somos sólo un mal para el planeta, siempre y cuando la agricultura como práctica no se entrometa con los ciclos de la naturaleza –algo que, lamentablemente, ocurre cada vez con más frecuencia–. Pero en la dialéctica que supone la biodiversidad, nosotros también somos necesarios. Si queremos conservar esta cadena trófica funcionando y seguir nutriéndonos como es necesario, defender la biodiversidad es un imperativo.

 

¿Qué está poniendo en riesgo a la biodiversidad?

El alto consumo de carne

Según la WWF, los cultivos para alimentar al ganado dañan el ecosistema. Esto ha ocasionado la extinción de más de 30 especies en el mundo. Es por ello que comer menos carne verdaderamente salva especies y ecosistemas. Por lo tanto, es una forma de proteger la biodiversidad y asegurar nuestra alimentación, que no debe basarse en la proteína animal.

 

La modificación genética

La tecnología genética pretende adueñarse de la naturaleza, e incluso de sus bases más profundas. Y por si eso no fuese suficiente motivo de indignación, hay que agregar que a dicho crimen, se suma el hecho de que los transgénicos son una sentencia de muerte para cientos de cultivos. Entre ellos las 64 razas de maíz que hay en México, ya que el maíz modificado es capaz de matar y sustituir a las especies nativas para siempre.

Por eso es muy importante evadir a toda costa los transgénicos. Comprar orgánico es la mejor forma de hacerlo, y de paso le estaremos haciendo un bien a nuestro organismo.

 

El uso desmedido de pesticidas químicos

La ONU ha sido tajante: los pesticidas son catastróficos para el ambiente, para la salud humana y para la sociedad. Los pesticidas sólo han provocado colapsos en miles de cultivos alrededor del mundo, ya que matan indiscriminadamente a toda la población de insectos en los cultivos, incluso a aquellos que son necesarios para la salud de las plantas y la tierra. Además, contaminan los ecosistemas más allá de las granjas, desestabilizándolos por completo.

 

La poca variación en lo que comemos

Según la FAO, sólo 14 especies de mamíferos y aves componen el 90% del suministro de alimentos de origen animal que consumen las personas. Y apenas cuatro especies –el trigo, el maíz, el arroz y las patatas– proporcionan la mitad de la energía que obtenemos de las plantas. Estas prácticas, al no promover la diversidad genética, pueden provocar colapsos ambientales a mediano plazo, algunos de los cuales ya se han dejado sentir.

Por eso es importante variar lo más posible nuestra propia dieta y, sobre todo, incluir insectos en ella. Entre otras cosas, los insectos son el alimento del futuro por ser de gran ayuda para conservar la biodiversidad.

Un planeta biodiverso es un planeta donde todos los seres vivos podemos alimentarnos dignamente.

 

* Imágenes: 1) BiodiversidadLA; 2) Madras Courier; 3) Neil Palmer