3 recetas para hacer un shampoo casero y natural

Sólo necesitas salvia, romero, ortiga y otras plantas naturales.

– Shampoo casero de sábila

Necesitas: 100 g de aloe vera, 1 barra de jabón neutro y 3/4 litros de agua. Método de preparación: Se ralla el jabón en una botella mientras se ponen trocitos de sábila a hervir en agua durante 15 minutos –es recomendable dejar la tapa sobre la olla–. Una vez que la sábila se enfríe, se cuela y se agrega a la botella con el jabón. Se agita y se deja reposar en el refrigerador una vez que se diluya el jabón. Con la mezcla fría y listo. Consejos: el cabello puede quedar reseco porque el cabello debe acostumbrarse al uso del jabón neutro, por lo que lo puedes complementar con un enjuague final de 1/2 de agua y 1/2 de vinagro de manzana. 

 

– Shampoo casero de romero y ortiga

Necesitas: 2 puñados de saponaria, 3 tazas de agua, 1 puñado de ortiga y 1 1/2 cucharadas de romero fresco. Método de preparación: en una sarten de acero inoxidable se agregan los dos puñados de saponaria y 1 1/2 taza de agua. Se deja hervir, y después se deja a fuego lento durante 10 minutos. Se quita del fuego, se cubre y se deja enfriar. Una vez frío, se cuela y se echa el líquido en una botella con tapa. Mientras tanto se hace una infusión con un puñado de ortia, y 1 1/2 cucharadas de romero fresco. Se pican las hierbas y se colocan después de una olla con 1 1/2 taza de agua. Se deja reposar durante media hora, se vuela y se le agrega a la mezcla de saponaria. Cada vez que se use, se recomienda revolverlo primero. 

 

– Tintura para quitar el mal olor del cuero cabelludo

Necesitas: 1/4 taza de salvia, 1/4 de taza de ortiga, 2 1/2 tazas de vodka, ron o vinagre sin sabor. Método de preparación: En un frasco de vidrio limpio, agregar 1/4 taza de salvia y de ortiga, así como las 2 1/2 tazas de la tintura alcohólica. Se tapa con papel película –o plástico para cocina–, se revuelve durante 30 segundos y se guarda en un lugar fresco y oscuro. Se deja reposar durante cuatro semanas, revolviendo la mezcla una vez al día durante 30 segundos. 

 

 



Los volcanes de Bali están conectados (a pesar de las millas de distancia)

A pesar de la astronómica distancia, estos volcanes están conectados y han logrado dinamitar juntos, por ejemplo, con la erupción masiva de 1963.

El azoro que la cercanía de un volcán puede despertar es sorprendente pero, ¿y si te enteraras que, a pesar de las millas, los volcanes pueden estar conectados bajo tierra? Algo así como un acto poético de la tierra por mantener unido lo que es evidente y debe estar junto…

En Bali, el Agung y el Monte Batur se encuentran a 11 millas (18 km) de distancia, pero su separación es sólo aparente. Unas fotografías de satélite han revelado que debajo de su imponente aspecto yace una compleja estructura que los mantiene unidos. Así es: hay un vínculo entre ambos que trasciende la distancia.

¿Qué une a estos dos gigantes? Al parecer, se trata de un lazo de fuego. Expertos de la Universidad de Bristol teorizan que el magma contenido en ellos no se mueve sólo hacia arriba, sino que viaja también en sentido horizontal. Esta unión interna provoca reacciones vinculadas más allá de la localización. El Agung puede hacer que el Monte Batur “despierte” y viceversa.

Esta unión explicaría por qué el Agung lanzó súbitas humaredas en el 2017 después de años de dormitar. También es la razón detrás de uno de los eventos más trágicos del siglo pasado. En 1963, el Agung explotó en una erupción masiva que arrasó con todo a su paso. Pocos momentos después del incidente, el Monte Batur también entró en erupción. El infortunado incidente sirvió para avivar la curiosidad de los geólogos. Ahora, se piensa que la conexión de estos volcanes puede servir para predecir erupciones futuras.

El motivo detrás de este vínculo que supera la distancia sigue investigándose. Lo que es cierto es que prueba que los vínculos en la naturaleza no necesariamente se rigen por las reglas espaciales que conocemos. Además de las posibilidades de prevención que ofrece este hallazgo, la idea de pensar en un mundo interconectado más allá del espacio-tiempo es fascinante. 



¿Qué ocurre con tu cabello tras 6 meses de no usar shampoo?

De acuerdo con investigaciones de Greenpeace, el shampoo sintético se encuentra relacionado con la deforestación de áreas verdes a causa de la extracción de aceite de palma

En los últimos años el movimiento de no poo (del inglés no shampoo) ha motivado a cuidar la higiene capilar sin el uso de un shampoo comercial. Este movimiento tuvo su origen durante la década de los 70, cuando el uso de los shampoos sintéticos se volvió norma social diaria. Esto produjo ciertas consecuencias tanto en el medio ambiente como en el cuerpo del usuario.

El uso constante de los shampoos sintéticos provoca el retiro de los aceites naturales del cuero cabelludo, por lo que este requiere producir el doble para compensar dicha ausencia. De modo que se genera un círculo vicioso en el que, para evitar el exceso de los aceites naturales, se requiere el shampoo sintético

Y de acuerdo con investigaciones de Greenpeace, el shampoo sintético se encuentra relacionado con la deforestación de áreas verdes a causa de la extracción de aceite de palma, lo cual ha puesto en peligro de extinción a varias especies, como el tigre de Sumatra y el orangután de Tanjung Puting.

En su libro In Happy Hair: The Definitive Guide to Giving Up Shampoo (Con un cabello feliz: la guía definitiva para renunciar al shampoo), Lucy Aitken Read da a conocer los resultados efectivos de no utilizar shampoo durante 2 años (y contando). Aunque admite que al principio era incómodo por la etapa olorosa y grasosa, su cabello se tornó más fuerte, sano y brillante pasando esa fase. 

El consejo entonces es resistirse a esa etapa, mantenerse constantes y aguantar durante un par de días. Después opta por alternativas naturales que fortalezcan y limpien el cabello, tales como bicarbonato de sodio o vinagre de sidra de manzana. Basta con que repitas ese proceso cada 5 o 7 días mientras que, diariamente, lava tu cabello con agua. 

Instrucciones: en una jarra de vidrio, revuelve agua con dos cucharadas de bicarbonato de sodio. Vierte la fórmula en tu cabello, enjuaga. Luego, en la misma jarra de vidrio, vuelve a revolver dos cucharadas de vinagre de manzana y agua. Vuelve a verter la fórmula y enjuaga casi inmediatamente.