8 alimentos que necesitas retirar de tu dieta a la brevedad

La comida chatarra y otros alimentos de consumo cotidiano son productos que pueden resultar nocivos y tóxicos en un período a mediano y largo plazo.

La comida chatarra o junk food consiste en productos que si bien pueden poseer sabores adictivos, son en realidad nocivos y tóxicos en un período a mediano y largo plazo. En la mayoría de las ocasiones, este tipo de productos y otros que suelen formar parte de la alimentación cotidiana se relacionan con condiciones crónicas como enfermedades cardíacas, diabetes y cáncer. En relación con esto, conoce ocho alimentos que es prudente evitar: 

 

Carne roja

De acuerdo con el director médico del Center for Metabolic Health and Weight Management de Henry Ford Health System, la carne no es rica sólo en proteína, sino también en grasa saturada que incrementa los niveles de colesterol LDL –el malo–. La producción y el consumo de carne se han relacionado con enfermedades cardíacas, así como con impactos negativos en el medioambiente. 

 

Carnes procesadas, tales como salchichas y tocino, entre otros

Son alimentos altos en grasas saturadas y sodios, los cuales tienden a incrementar la presión cardíaca, lo que tiene implicaciones negativas en la salud. Además están vinculados a la presencia de cáncer, principalmente de intestinos y vesícula. 

 

Granos refinados

Pan blanco, arroz blanco, harina blanca, pasta, cereales para el desayuno. Estos granos pierden su calidad fibrosa y valor nutricional, y facilitan el riesgo de padecer diabetes. 

 

Jugo de uvas

El consumo de este jugo puede ser contraproducente con el de ciertos medicamentos, tales como los ansiolíticos, reductores de presión y antihistamínicos, entre otros. Además, promueve la producción de piedras en la vesícula.

 

Bebidas azucaradas y grasosas

Frappuccinos, malteadas, lattes, etc. No sólo contienen altos niveles de grasa sino también de químicos adictivos que provocan numerosos malestares a mediano plazo. 

 

Atún

Este tipo de pescado tiene altos niveles de mercurio y contaminantes como PBC y dioxinas. 

 

Dulces

No se trata sólo de un malestar que pueda desarrollarse en los dientes, el corazón o la cintura; el consumo de dulces también puede tener un impacto en la salud del sistema cardíaco. 

 

Comida frita

Este tipo de alimentos pueden contener acrilamida, un componente considerado como cancerígeno según la Organización de la Salud Mundial (OMS).



¿Cuál es la clave para una educación ambiental exitosa? ¡Las emociones!

Para que la educación ambiental sea realmente efectiva, hay que apelar a lo insospechado: las emociones.

*Por: Jennifer Morales Uribe

Las emociones son parte inherente de las personas. Si bien en la actualidad las emociones han cobrado relevancia para algunos sectores como el empresarial, el educativo o el de salud, por el impacto que pueden tener en el desempeño y mejoramiento dentro de los mismos, no se ha desarrollado de igual manera para otras áreas como es el caso de la educación ambiental.

En las empresas, el buen manejo de las emociones ha resultado en mejoras en el desempeño de las y los trabajadores, de modo que podríamos aventurarnos a afirmar que ante una mejor experiencia emocional, hay un mejor rendimiento y desempeño de las funciones de cada elemento de la empresa. Si por el contrario, la experiencia emocional es negativa, su labor se verá afectada de manera adversa.

Si aplicamos esta fórmula a otros escenarios, los resultados son similares.  Por ejemplo, si en un hospital las y los pacientes tienen una grata experiencia motivada por emociones positivas, sus síntomas pueden mejorar y esto a su vez, verse reflejado en su capacidad de recuperación. De igual manera, en la escuela, el estudiantado construye su conocimiento de mejor manera cuando se experimentan emociones positivas como alegría, interés u orgullo, que cuando se encuentra en situaciones de estrés y ansiedad.

Ahora, en la educación ambiental, pocas personas se han aventurado a explorar las emociones y cómo se relacionan con los diversos problemas ambientales a los que nos estamos enfrentando.  Las emociones han sido relegadas puesto que se cree que a la gente le hace falta información, bajo la premisa de que el desconocimiento es la causa de los comportamientos y prácticas poco favorables hacia el ambiente. De modo que la tendencia de la educación ambiental se ha enfocado, principalmente, en instruir a las personas y difundir información para corregir aquello que atenta contra la naturaleza; en lugar de conocer qué es lo que sienten las personas con respecto a su entorno o cómo es que se relacionan con el mismo.

Tan importante es entender lo que saben y lo que no saben las personas, como lo que sienten. Por eso, antes de diseñar cursos y estrategias para mejorar las prácticas educativas respecto al ambiente, sería conveniente conocer lo que las personas creen y sienten, y lo que les interesa respecto a su entorno. Las emociones tienen todo que ver en esto.  La información y la técnica son de suma importancia para el mejoramiento de nuestro medio. Sin embargo, ahondar en nuestras formas de relacionarnos con el mundo es igualmente importante, no para cambiar al mundo

Eco Maxei
Autor: Eco Maxei
Eco Maxei Querétaro AC es una organización sin fines de lucro cuya misión es fomentar la coexistencia armónica entre las personas y con la naturaleza. Somos una organización multidisciplinaria, fundada e integrada por jóvenes agentes de cambio desde 2014.