Este sencillo test te mostrará si se sufre un déficit de sueño

Para realizar la prueba el individuo debe debe acostarse en una habitación silenciosa y a oscuras, aguantar en la mano una cuchara sobre el borde de la cama y justo debajo, en el suelo, coloca la bandeja de metal.

El buen dormir es indispensable para la salud tanto física como emocional en el día a día; de lo contrario puede provocar fatiga, ansiedad, depresión, trastornos de memoria, disminución en la atención, irritabilidad, nerviosismo, entre otros. Sin embargo, ¿cómo saber si estamos durmiendo bien? 

De acuerdo con el doctor Michael Mosley, presentador británico sobre temas de la salud, para averiguar si se sufre de déficit de sueño basta realizar un test casero realizado por Nathaniel Kleitman, el pionero de las investigaciones sobre el sueño. Basta con realizar una prueba para ayudar a medir la duración del periodo de latencia antes del inicio del sueño. Es decir que el test debe realizarse durante las primeras horas de la tarde con una cuchara y una bandeja de metal. 

 

Para realizar la prueba el individuo debe debe acostarse en una habitación silenciosa y a oscuras, aguantar en la mano una cuchara sobre el borde de la cama y justo debajo, en el suelo, coloca la bandeja de metal. Antes de cerrar los ojos, mira el reloj. Después, cuando una persona se queda dormida, la cuchara se caerá de las manos y golpeará la bandeja, creando un ruido para despertar. Cuando eso ocurra, se volverá a ver el reloj para comprobar cuánto tiempo ha pasado. 

Según Kleitman, si uno se queda dormida antes de cinco minutos después de cerrar los ojos quiere decir que se tiene una falta severa de sueño; si se hace dentro de un periodo de diez minutos, existe una “cierta falta de sueño”; si se permanece despierto durante al menos 15 minutos, se está durmiendo lo suficiente. 

Una versión más sencilla de este test sería poner una alarma a los 15 minutos y comprobar si te quedas dormido antes de que suene. 

 

 



6 hacks que la ciencia recomienda para dormir más y mejor

Existen hacks para asegurar un buen sueño y reducir las consecuencias de un mal descanso.

Dormir es una de las principales actividades que el cuerpo y la mente requieren a diario. En caso de no tener suficientes horas de descanso de calidad, probablemente surjan enfermedades físicas y emocionales que, incluso, pueden derivar en la muerte. 

De acuerdo con Patrick Fuller, experto del sueño y profesor asociado en neurología en la Harvard Medical School, existen hacks para asegurar un buen sueño y reducir las consecuencias de un mal descanso. Te los compartimos: 

 

– Despertar siempre a la misma hora

Muchas personas no suelen tener un “calendario” de sueño, es decir, que puedan acostumbrarse a dormir a cierta hora y a despertar a cierta otra sin importar el día –aun si es fin de semana–. Cuando las personas se despiertan cada vez más tarde, explica Fuller, tienen menos sueño, desregularizando sus horarios. 

 

– Evitar estimulantes después de mediodía

Si bien es tentador beber un latte o un refresco después de la comida para poder trabajar en la tarde, la cafeína es capaz de mantenerse en el cuerpo durante 8 horas después de su consumo. Una alternativa para mantenerse activo a lo largo del día es el té verde. 

 

– Realizar ejercicio durante 20 o 30 minutos al día

Además de ser un tónico que previene enfermedades (como el estrés, las enfermedades del corazón, la diabetes, la demencia y ciertos tipos de cáncer), el ejercicio es un estimulante para el sueño. 

 

– Reducir el consumo de alcohol en las noches

Si bien puede considerarse a veces como un elixir nocturno para calmar los músculos, los nervios y disminuir el estrés, las personas que consumen alcohol en la noche no gozan de un buen descanso restaurativo. 

 

– Establecer una rutina para dormir

Se trata de un ritual del sueño, y como tal se requiere poner atención a cada actividad previa a ello. El objetivo es inducirnos neurológicamente al sueño, mediante actividades relajantes y rutinarias.

 

– Disminuir la incidencia de pantallas de la televisión, computadoras o teléfonos celulares antes de ir a dormir

La iluminación de estas pantallas produce melatonina, impidiendo la posibilidad de fomentar el sueño. Además, explica Fuller, con el tiempo la luz de las pantallas puede dañar la memoria e incrementa el riesgo de depresión, obesidad y ciertos tipos de cáncer. Es recomendable dejar de ver las pantallas 2 horas antes de dormir. 



3 técnicas de respiración para disminuir el insomnio

Existen numerosos tratamientos farmacológicos para reducir la incidencia del insomnio, así como alternativas caseras y naturales ideales para combatir este malestar.

Angustia, estrés, mala alimentación, intoxicación alcohólica o exceso de psicoactivos como la cafeína, estas pueden ser unas de las principales causas de insomnio en una persona. Insomnio se refiere a este trastorno del sueño que dura más de una semana, sufriendo numerosas consecuencias en la salud física y emocional; tales como el disfuncionamiento de los sistemas inmunológico, endócrino, sexual, entre otros, la desmotivación, irritación emocional, el trastornos psicoemocionales, la desrregulación de habilidades cognitivas como la atención, la concentración, la memoria, etcétera. 

Existen numerosos tratamientos farmacológicos para reducir la incidencia del insomnio, así como alternativas caseras y naturales ideales para combatir este malestar. Una de ellas es implementar alguna técnica de respiración y relajación a la hora de ir a dormir, como las que te compartimos a continuación: 

– Respiración concentrada

Es una de las más sencillas y comunes en el tratamiento para el insomnio. La atención debe enfocarse únicamente en la respiración misma, mientras uno se queda acostado boca arriba en la cama inhalando profundamente por la nariz, reteniendo el oxígeno durante tres segundos y finalmente exhalando. Es recomendable hacerlo ocho veces, relajarse durante cinco minutos y volver a repetir el proceso. 

– Respiración diafragmática

Ayuda a canalizar el estrés, mejorar tanto la atención como el metabolismo. Basta con sentarse con la espalda recta, poner una mano en el abdomen y la otra en el pecho, empezar a tomar aire profundamente por la nariz hasta notar que se hincha el abdomen –el diafragma baja y se llena el vientre de aire–, retener el aire unos segundos y exhalar de forma sonora a través de la boca.  Es recomendable hacerlo ocho veces, relajarse durante dos minutos y volver a repetir el proceso. 

– La respiración cuadrada

Para realizarla se requiere estar en una posición cómoda y abierta –sentado con la espalda recta o acostado boca arriba–; tomar aire a lo largo de cuatro segundos, retener ese aire durante cuatro segundos, exhalar durante cuatro segundos, no volver a tomar el aire durante cuatro segundos y reiniciar el ciclo.  Es recomendable hacerlo ocho veces, relajarse durante dos minutos y volver a repetir el proceso.