Taiwán prohibe tanto la venta como el consumo de carne de perro y gato

Para la legisladora Wang Yu-min, del partido Koumintang, esta iniciativa se desarrolló para asegurar el bienestar de los animales después de hacerse público los actos de crueldad hacia los mismos por parte de los humanos.

Entre bromas se dice que cada vez que abre un restaurante asiático, los gatos y perros de la zona empiezan a desaparecer. La  realidad es que las prácticas culinarias asiáticas, principalmente las chinas, han alterado las tradiciones, y convertido muchos platillos en una mezcla de sadismo animal y ritual gastronómico. El uso de animales vivos o domésticos para divertir a los comensales ha impactado a más de un ser humano que se enfrenta a violencia hacia todo ser vivo. 

Frente a esto, Taiwán, una isla al sureste de la China continental, decidió reforzar sus leyes de protección animal convirtiéndose en la primera de la región asiática en prohibir la matanza de perros y gatos para el consumo humano. En caso de continuar realizando esta práctica, el infractor se enfrentará a penas de prisión y pagos de multa de hasta 8 000 dólares. 

Para la legisladora Wang Yu-min, del partido Koumintang, esta iniciativa se desarrolló para asegurar el bienestar de los animales después de hacerse público los actos de crueldad hacia los mismos por parte de los humanos. Yu-min asegura que es el primer sitio en el continente asiático en aprobar una legislación similar, demostrando así su compromiso hacia el bienestar tanto del hombre como de la biodiversidad. 

Por esta razón, la norma castiga: la matanza de perros y gatos con penas de dos años de cárcel; la venta, compra y consumo de su carne con multas altas; la tortura y maltrato a animales domésticos y salvajes. Además se prohíbe el uso de correas a sus perros y tirar de ellos mientras se conduce el automóvil o motocicleta, o se camina entre los vehículos automotores con ellos. 

La legislación entrará en vigor a finales del mes de abril del 2017, después de que las enmiendas sean firmadas en el Consejo de Ministros y la Oficina Presidencial. 

 



¿Ojo por ojo? Jóvenes defienden a perro que lanzaron a lago (VIDEO)

A través de redes sociales se viralizó un video en que un chico lanzó, con afán de divertimento, a un cachorro de perro a la laguna El Infiernillo, la cual es conocida por la zona por sus altos contenidos de basura y contaminación.

La violencia a animales es una conducta cada vez más penalizada a nivel social y judicial. Es decir que cada vez hay más personajes tanto del ámbito civil como policial que se entregan en cuerpo y alma a defender a animales que no poseen los recursos para hacerlo por su cuenta. Un ejemplo de esta situación fue la que se vivió en Mazatlán, Sinaloa, en México. 

A través de redes sociales se viralizó un video en que un chico lanzó, con afán de divertimento, a un cachorro de perro a la laguna El Infiernillo, la cual es conocida por la zona por sus altos contenidos de basura y contaminación. Frente a esto, un grupo de jóvenes decidieron arremetar en contra del chico en defensa del perro: lo arrojaron a la orilla de la laguna, de la cual pudo salir sin complicaciones. Los eventos se mostraron en el siguiente video: 



Descifra la conducta de tus perros con estas pistas

Se sugirió entonces que esta respuesta en perros refuerza la conducta moral, donde ellos son capaces de experimentar un rango de emociones e, inclusive, de reconocer estas mismas emociones en otros caninos.

Los perros son increíblemente sinceros en sus movimientos. Sus saltos juguetones, la mirada vivaz y los mordiscos inofensivos, son simplemente una especie de energía positiva que remueve toda nostalgia, congoja o malestar tanto físico como emocional. Es como si sus movimientos, sus miradas y ladridos, revelaran un lenguaje –¿o un código?–, el cual, de acuerdo con Marc Bekoff, profesor de la Universidad de Colorado, implica una conducta primordialmente de… ¿dominación? 

El científico, tras estudiar la conducta animal en los últimos 40 años, encontró un patrón entre los perros, lobos y coyotes: el doblar sus patas delanteras y el de saltar uno encima del otro. Se sugirió entonces que esta respuesta en perros refuerza la conducta moral, donde ellos son capaces de experimentar un rango de emociones e, inclusive, de reconocer estas mismas emociones en otros caninos.

En especial cuando los perros doblan sus patas delanteras bajando la parte frontal, pues puede considerarse como una invitación a jugar. De modo que cuando veas a tu perro realizar esta posición hacia otros perros, quizá lo que está buscando es un compañero de juegos. No se trata de un acto de agresión, sino de una manera de transmitir que… quiere jugar.

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Otro ejemplo que implica una invitación a jugar es cuando el perro está dejando su vientre hacia el cielo. De hecho este acto puede significar más allá de un gesto de sumisión. Estudios realizados en la Universidad de Lethbridge y la Universidad de Sudáfrica demostraron que, aunque no todos los perros giraban, ninguno de los participantes lo hacía para exhibir sumisión ni disminuir el tiempo de los juegos. Parece ser que los 248 perros de la muestra simplemente lo hacían para facilitar el juego y la diversión 

El juego parecer ser realmente más importante en los caninos, pues, de acuerdo con un estudio realizado en 2008, los cachorros machos frecuentemente dejan que la hembra gane durante el juego –aún cuando él sea más grande y fuerte–. De hecho los machos se colocan inclusive en posiciones más vulnerables al ataque, dejando a las hembras la oportunidad de morderlas fácilmente. ¿La razón? Parece ser que crear un vínculo cercano entre sí ayuda al proceso del juego.

 Así que, quizá lo ideal es que dejemos a los animales disfrutar de su dinamismo nato, de lo que mejor pueden disfrutar: de sólo existir en su inocente jugueteo. ¿Por qué? Porque sólo son así. Sin más.

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