El hielo del Ártico está más vulnerable de lo que creíamos

El problema del flujo de las aguas deshieladas es que desprotegen la zona polar de los océanos más cálidos, provocando fracturas y derretimiento de la mayoría de los glaciares.

En los últimos años ha surgido la preocupación ante el deshielo de los polos debido al calentamiento global. Poco a poco se ha tratado de investigar a profundidad las causas, consecuencias y medidas de prevención para enfrentar esta crisis global. Un ejemplo de ello es la investigación realizada por The Earth Institute de Columbia University, desde el siglo XX, en la cual se surgiere que la Antártica es más vulnerable ante los próximos aumentos de temperatura de lo que se solía creer. 

Para llegar a esa conclusión, los científicos grabaron los canales de agua deshielada para tratar de encontrar la distancia que recorrían y el tiempo que hacían para llegar a los océanos. Los resultados no fueron gratos. En palabras de Jonathan Kingslake, glaciólogo y miembro de la investigación, “Esto no es el futuro. Se está expandiendo ahora mismo y ha sido así en las últimas décadas.” 

Anteriormente se creía que el agua deshielada se quedaba en la zona; sin embargo la investigación demostró que estas aguas se mueven a lo largo de la superficie de la Antártica recorriendo grandes áreas. En total, hay 700 canales y lagunillas que recorren desde 121 km hasta 604 km a 1 300 metros sobre el nivel del mar. Suponen sitios en donde se pensó que era imposible el flujo acuífero y que, pese a la lógica física, pueden llegar a formar cascadas; como la que se encuentra en Nansen Ice Shelf, con una altura de 122 metros. 

Estas aguas deshieladas usualmente se congela de nuevo en invierno, sin embargo en los últimos años se ha vivido una pérdida considerable de hielo debido al calentamiento global. Esto quiere decir que hay ahora más agua deshielada de la que se vuelve congelar, y conforme las temperaturas aumenten, continuará el mismo curso de deshielo ocasionando numerosas crisis en el planeta. 

 

El problema del flujo de las aguas deshieladas es que desprotegen la zona polar de los océanos más cálidos, provocando fracturas y derretimiento de la mayoría de los glaciares. En otras palabras, estas aguas deshieladas dejan expuestos y en vulnerabilidad a los polos; como muestran las zonas rojas de la imagen a continuación:

 Más en Ecoosfera

¿Qué está pasando en el Ártico? Conoce la campaña para proteger esta zona de las voraces petroleas

Un albúm lleno de recuerdos: el mundo Ártico que pronto dejará de ser (FOTOS)

Victoria ciudadana: Shell se va del Ártico indefinidamente



¿Qué es el sonido que surge del fondo del Océano Ártico?

Habitantes, mayoritariamente inuits, y animales se han alarmado por este sonido descrito como “ping”, “jum” o “bip”.

Imagen principal: http://www.getmetravelled.com/

Desde hace varios meses, un sonido misterioso ha resurgido del fondo del Océano Ártico, principalmente en la zona de Nunavut –Canadá–. Ahí, habitantes, mayoritariamente inuits, y animales se han alarmado por este sonido descrito como “ping”, “jum” o “bip”; por lo que han solicitado el apoyo de la militancia canadiense para realizar una investigación al respecto. 

De acuerdo con los habitantes, el sonido proviene del suelo marítimo en Hecla y Fury Strait, un canal acuático muy estrecho en Nunavut –el lugar más nuevo, grande y más poblado en Canadá, el cual se encuentra muy al norte, cerca de Greolandia–. Ahí, en 1 75 000 km2, la tradición local cuenta cómo hombres, mujeres y animales como ballenas, focas y renos típicos de la zona. No obstante, desde que empezó a surgir el sonido misterioso, esta biodiversidad marina ha dejado de presentarse y usarla como polinia –un área de agua rodeada de hielo, en la cual numerosas especies mamíferas las usan como refugios invernales–. 

En palabras de George Qulaut, oficial del gobierno local, “El pasaje es una ruta migratoria para ballenas, así como diferentes subespecies de focas. Durante este verano no había ninguno.” Se supone que esta zona era de caza para el apoyo económico y alimenticio de la población; sin embargo, al desaparecer, la población comenzó a sospechar… Fue así que surgieron numerosas teorías de conspiración: primero, el ruido se le atribuyó a Baffinland Iron Mines Corporation, la cual extrae hierro de la isla Baffin –al noreste de Nunavut–; segundo, se culpó a Greenpeace con aparatos sónicos para cuidar la vida salvaje de la caza. Ambas acusaciones fueron rechazadas por las empresas. 

Imagen: The Guardian
Imagen: The Guardian

Actualmente se desconoce si existe el ruido realmente y las causas por las que se ha desaparecido la vida salvaje en la zona. Sin embargo, los investigadores han intuido que no se trata de un ruido natural; por lo que se ha relacionado con un sistema sónico de baja frecuencia como el usado en US Navy para misiones de entrenamiento que violan el Acto de Protección de los Mamíferos Marinos. Frente a esto, la Defensa Nacional del Departamento de Canadá, ha iniciado una investigación al respecto.