Salir a correr es una de las actividades físicas con mayor número de beneficios tanto corporales como psicoemocionales: incrementa los niveles de endorfinas y serotonina, lo que brinda mayor estabilidad a cada uno de los sistemas corporales y a la salud psicológica; también ayuda a la digestión y, por lo tanto, a absorber con mayor facilidad los nutrientes de los alimentos y a desechar todas las toxinas que se encuentran en el cuerpo, y estos sólo son unos cuantos beneficios.

Según un nuevo estudio liderado por Duck-chul Lee, profesor de quinesiología en la Universidad Estatal de Iowa, correr durante 1 hora prolonga la esperanza de vida incluso hasta en 7 horas y previene diversas enfermedades e incluso la muerte prematura. 

Para llegar a esta conclusión tan específica, el doctor Lee realizó un análisis en el que comparaba la esperanza de vida entre no corredores y corredores, y encontró que los últimos tendían a vivir 3 años más que los primeros (aun si corren lento o esporádicamente y fuman, beben o tienen sobrepeso).

Lee retomó una investigación hecha hace aproximadamente 3 años en la que se indicaba que correr diario durante 5 minutos se correlacionaba con la prolongación de la vida, de modo que para analizar la relación entre ambos hechos necesitaba, primero que nada, establecer los factores de mortalidad y ejercicio, y luego recolectar la información de los voluntarios a gran escala. 

Conforme fue desarrollando el análisis, el grupo comandado por Lee encontró que ser corredor (frecuente o no) disminuía el riesgo de una muerte prematura hasta en un 40%, al controlar factores como el consumo de tabaco y bebidas alcohólicas y problemas de salud como hipertensión u obesidad, y así disminuyendo el riesgo de ataques cardíacos en un 25% y de muerte en un 16%.

Y no sólo eso: los investigadores calcularon que correr “devolvía” estadísticamente más tiempo a la vida de las personas que el que invertían realizando esta actividad. Estimaron que un corredor típico pasa menos de 6 meses corriendo dos veces a la semana durante 40 años, y posee un incremento en la esperanza de vida de 3.2 años, es decir, que 1 hora de correr “alarga” la esperanza de vida 7 horas. 

El doctor Lee agrega en dicho estudio que estas adiciones “no son infinitas”; correr no vuelve inmortal a las personas, pero reduce los efectos de la vejez y mejora la calidad de vida