¡Firma para defender los bosques de México! (una ley forestal nociva podría ser aprobada)

De acuerdo con el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible (CCMSS), las consecuencias de esta ley implicarán “un mayor daño al bosque y más pobreza en los territorios forestales”.

Los bosques de México y sus comunidades indígenas y locales merecen mucho más: ¡Firma aquí para que Senadores no aprueben una nueva ley forestal que resulte nociva para ellos!

Desde la gran polémica que se desató en torno al Plan de Manejo de los bosques en el Nevado de Toluca, el tema de las áreas naturales en México fue poco retomado. Hasta ahora, que se dio a conocer que los diputados de los partidos PRI, Verde y Pan votaron por una ley forestal regresiva, la cual no sólo daña los bosques del país, también viola los derechos humanos de las comunidades indígenas que dependen de los recursos naturales. 

El dictamen de la nueva Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable –LGDFS– fue una iniciativa del Partido Verde Ecologista de México, la cual fue aprobada el pasado 7 de marzo del 2017 por la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la Cámara de Diputados, y turnada a la Cámara de Senadores. Ahora la responsabilidad de ser promulgada –o no– con cientos de deficiencias, recae sobre los senadores mismos, pues ellos tienen la oportunidad de abrir tanto un proceso de análisis como de consulta sobre el tema. 

 

¿Y por qué es necesario abrir un proceso de análisis y consulta para modificar este dictamen de ley ?

bosques ley forestal mexico-2

Se trata de una ley forestal que omite temas fundamentales sobre derechos humanos, conservación y manejo de los recursos naturales, afectando directamente a indígenas, campesinos, y en general, a las comunidades rurales cuyos bosques les pertenecen por derecho constitucional. Entre las principales omisiones se encuentran la ausencia de los salvaguardas sociales y ambientales, la negligencia en torno a la legalidad del mercado de la madera y productos forestales, el poco fortalecimiento de una política de Manejo Forestal Comunitario para hacer sustentable el bosque, la falta de participación social (esto es, el nulo reconocimiento de la opinión de quienes trabajan y cuidan el bosque, y que a la postre significa un retroceso en materia de derechos humanos) y no menos importante, la falta de transparencia en el manejo de recursos destinados al sector forestal, dinero que será operado en su totalidad por Conafor.

De acuerdo con el Consejo Civil Mexicano para la silvicultura Sostenible (CCMSS), las consecuencias de esta ley implicarán “un mayor daño al bosque y más pobreza en los territorios forestales”. En el caso de que fuese “una buena ley forestal, podrán manejarse de manera sustentable sus recursos y asegurar el bienestar de las comunidades indígenas y locales”.

Pese a la gravedad que el asunto podría implicar, no se han realizado foros de consulta por parte de los funcionarios, ni brindado información de manera oportuna a los dueños de los terrenos forestales. Tampoco se ha promovido la participación de la sociedad civil y académicos expertos  que trabajan en temas forestales y ambientales. 

 

¿Qué es lo que se solicita discutir?

bosques ley forestal mexico

Para las ONG preocupadas por la cantidad de omisiones y deficiencias de esta ley, es indispensable analizar y poner a discusión varios contenidos. En breve algunos puntos de los que solicitan discutir de manera incluyente.

El dictamen de reforma a la ley forestal:

Quita responsabilidades al Consejo Nacional Forestal –CONAF–, poniendo en riesgo la supervisión, vigilancia y evaluación de las políticas forestales. Esto mete en retroceso la participación social, provocando la vulnerabilidad de los derechos humanos. 

Elimina la obligación de cuidar los derechos de Pueblos Indígenas y su acceso preferente a los recursos forestales que se encuentran actualmente en LGDFS como un precepto constitucional. 

Debilita la transparencia del Fondo Forestal Mexicano, el cual maneja los recursos provenientes del presupuesto federal, los recursos de cobro, transferencias de derechos y donaciones tanto nacionales como internacionales. Ante la ausencia del fondo, existe el riesgo de una mayor opacidad y corrupción. 

El Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible, Red Mocaf, CEMDA, Reforestamos México y un centenar más de organizaciones de todo México están pidiendo de manera atenta a senadores, que se abra la discusión, análisis y consulta de esta ley antes de ser aprobada. Se busca que se actualice el marco jurídico del sector forestal, pero respetando los derechos humanos de las comunidades en riesgo.

De igual forma se invita a la ciudadania, mediante la plataforma de Change.org a firmar para exigir juntos esta consulta. Tú puedes ayudar a defender los bosques de México: firma.



Así es como el universo como lo conocemos podría llegar a su fin

Ya sea con un gran congelamiento o con una ruptura en el espacio tiempo, el universo llegará a su fin tarde o temprano.

«Así es como termina el mundo, no con una explosiónsino con un suspiro»

T.S. Eliot

Lamentamos recordártelo, pero tarde o temprano, todo lo que conoces, todo lo que amas u odias, incluso tú, morirá. Como dice el refrán, “todo lo que inicia, acaba”, y de modo semejante al ciclo de una vida humana, del nacimiento a la vejez, nuestro universo también llegará a su fin.

Pensar en la finitud de la existencia probablemente sea una de las ideas capaces de entristecer hasta al más optimista –pero no cabe duda de que imaginar las posibilidades del final también resulta fascinante desde un punto de vista científico.

El fin de la Tierra como la conocemos es un problema menor comparado con el fin del universo. Sin contar con las tendencias autodestructivas propias de la especie humana, y asumiendo que el cambio climático no produzca cambios que vuelvan imposible cualquier forma de vida en el planeta, nuestra atmósfera seguirá siendo habitable durante mil millones de años más.

El sol de nuestro sistema solar tiene entre 7 mil y 10 mil millones de años de vida por delante antes de convertirse en una gigante roja, expandiéndose más allá de su tamaño actual y engullendo a los planetas circundantes, antes de convertirse en una enana blanca tremendamente masiva, aproximadamente del tamaño actual de la Tierra.

La vida de las estrellas rojas, según el físico John Baez de la Universidad de California, en Riverside, es de 100 trillones de años (considerando que un trillón equivale a un millón por un millón de años, una cifra bastante difícil de imaginar desde la escala humana). Pasado este tiempo, la estrella se apaga al quedarse sin energía, o es absorbida por otro cuerpo celeste de mayor masa y gravedad, como un agujero negro.

Galaxia de Andrómeda

Esto es lo que ocurrirá también con el Grupo Local de nuestra galaxia, cuando la Vía Láctea colisione con su vecina, la galaxia de Andrómeda, en menos de 6 mil millones de años. Tanto la sonda Gaia como el telescopio espacial Hubble han confirmado que ambas galaxias se encuentran en un curso de colisión de 300 kilómetros por segundo desde el punto de vista de nuestro sol; su acercamiento definitivo tendrá lugar un poco antes, en 3,870 millones de años, y su fusión en una galaxia elíptica, en 5,860 millones de años. Ese será el fin de nuestra galaxia, absorbida en una nueva unidad.

La “gran congelación” o la muerte del calor

A partir de entonces, en este lugar del universo al igual que en el resto, la gravedad de los cuerpos celestes más masivos atraerá a los más pequeños, hasta que toda la materia entre en los agujeros negros o flote como partículas libres, cada vez más lejos unas de otras.

Eventualmente, los agujeros negros también se van a evaporar. Este proceso fue descrito por Stephen Hawking, quien explicó que la vida de los agujeros negros, aunque considerablemente larga, también es finita. Calcular su duración equivale a multiplicar diez a la centésima potencia (10^100, un gúgol). Cuando los agujeros negros se consuman, la materia restante seguirá alejándose más y más hasta que el espacio sideral quede realmente vacío y frío, tal vez para siempre.

La profesora Katie Mack de la Universidad del Estado de Carolina del Norte, explicó que “podemos intentar entenderlo, pero no hay nada que podamos hacer para cambiarlo de ninguna manera.”

Y es que pensar en el fin del universo no solamente es un reto para los astrofísicos que lo estudian, sino que nos da un poco de perspectiva acerca del lugar de la humanidad en el universo. Es una postura entre filosófica y científica, pero sin duda de un realismo total, pues como dice la profesora Mack, “no tenemos ningún legado en el cosmos, eventualmente. Ese es un concepto interesante.”

El “gran desgarramiento”

Pero no todo tiene que terminar en una helada universal que dure un tiempo incalculable: otras teorías apuntan a que el universo no sólo se está expandiendo, sino que esa expansión se está acelerando. La energía oscura podría apresurar aún más esta aceleración.

La energía oscura, según los teóricos, es fuerza gravitacional repulsiva que empuja toda la materia más y más lejos desde su punto de origen, desde el principio del universo. Sin embargo, científicos como Carlos Frenk de la Universidad de Durham, afirman que “energía oscura” es solamente una forma de llamar a un fenómeno para el cual los científicos no tienen una explicación satisfactoria.

Aunque el gran congelamiento parece más probable que el gran desgarramiento, si la energía oscura en el vacío del universo acelera lo suficiente la expansión, en unos 100 mil millones de años el universo entero podría romperse, cambiando la naturaleza misma del vacío.

Imagina un vacío más “vacío” que lo que conocemos por ese nombre. El gran desgarramiento podría llevarse consigo toda la lógica con la que funciona el universo como lo conocemos, cambiando radicalmente las interacciones de la materia.

Este es el agujero negro más masivo descubierto hasta el momento.

Los investigadores piensan que el universo es estable gracias a elementos como el “campo de Higgs”, que determina la masa de las partículas subatómicas; si elementos como ese se ven afectados por el gran desgarramiento, nadie conoce a ciencia cierta las consecuencias, una destrucción potencial o el inicio de un periodo de “metaestabilidad”, donde las reglas cambien. Sería el inicio de una física completamente distinta. Y su final.

La profesora Mack explica que “en algún punto del universo, tendrías una burbuja de vacío auténtico que se expande a la velocidad de la luz y envuelve al universo, destruyendo todo.”

¿Un vacío a la velocidad de la luz? Y no sólo eso: un vacío capaz de absorber planetas, galaxias enteras más rápidamente que un agujero negro.

Inflación cósmica, ¿un nuevo comienzo?

Todas las perspectivas apuntan hacia lo mismo: en un corto plazo (en la escala del tiempo universal), la humanidad será destruida; tal vez ganemos algo de tiempo si logramos colonizar algún sistema planetario vecino, o encontrar la manera de viajar entre galaxias. De cualquier manera, con humanos o sin ellos, la maquinaria del universo sigue moviéndose en direcciones inesperadas hacia el fin… o hacia el inicio.

Si la gran expansión (Big Bang) fue el comienzo de todo, ¿cómo saber si no existió antes otra física, otro universo (o universos) cuyo resultado final fuera el comienzo del nuestro? Alan Guth, físico del MIT e inventor de la teoría de la inflación cósmica, afirma que la creación y destrucción de universos también puede estar más allá del espectro de visión de nuestras herramientas actuales.

Podrían existir secciones enteras del universo que no se vieran afectadas ni por la gran congelación ni por el gran desgarramiento; lugares más allá de nuestro propio universo donde otros universos estuvieran siendo creados y destruidos, una y otra vez, quién sabe desde cuándo y hasta cuándo.

Para Guth, esta perspectiva es la más optimista de entre todas las teorías del fin del universo, en parte, porque deja lugar a la posibilidad de que la vida resurja de maneras que simplemente no podemos imaginar.

“Incluso si nuestra parte del universo se termina”, afirma Guth, “otras partes donde la vida prolifere podrían continuar para siempre.”

Sea como sea, sin duda es más sencillo conceptualizar la propia muerte (tomando en cuenta de que los seres humanos somos finitos, y rara vez vivimos más allá de un siglo individualmente) que la muerte del universo. Pero pensarlo no debe deprimirnos, sino hacernos imaginar que el universo también se comporta como un organismo vivo, que cambia, se multiplica y eventualmente es destruido.

Es poco probable que estemos ahí para atestiguar el fin de estos eventos, pero considerarlos en su infinita y destructora magnitud puede hacernos apreciar la fugacidad de nuestra existencia planetaria: un suspiro en el gran orden del tiempo universal.



¿Sí o no al Tren Maya? Información para responder a esa pregunta

¿Cuáles son los beneficios y amenazas implicadas en la construcción del Tren Maya?

La consulta del Tren Maya tendrá lugar los días 24 y 25 de noviembre. Durante esa jornada los mexicanos podrán expresar su postura sobre “10 programas prioritarios”, incluida esta megaobra en la zona sureste de México, en las mismas casillas que fueron usadas para la votación sobre el NAICM. Llama la atención que junto con el anuncio de las fechas de la consulta, se confirmó también la fecha de inicio de su construcción: sería en Chiapas, el 16 de diciembre.

De entre las diez iniciativas que se enlistan en la boleta de la consulta, sin duda la más sonada y quizá polémica, es el llamado Tren Maya. Lo anterior se debe no sólo a las dimensiones de esta obra, sino porque al menos de entrada pareciera poner en riesgo grandes extensiones de selva, asentamientos prehispánicos aún no descubiertos en la zona y, en general, los patrimonios natural y cultural de la región.

A continuación te compartimos un resumen con algunos de los puntos más importantes a considerar a la hora de responder ¿SÍ o NO al Tren Maya?

Un poco de contexto

Antes de entrar a la lista vale la pena repasar brevemente algo del contexto. De acuerdo con el sitio promocional del proyecto (que no sabemos quién financia esa comunicación), el Tren Maya se extenderá a lo largo de 1,500 kilómetros, atravesando cinco estados, y busca conectar varias ciudades del sureste del país, incluidas las zonas arqueológicas de Calakmul y Palenque. Su principal objetivo es “detonar el desarrollo económico” de la zona, y se contempla una inversión de entre 120,000 y 150,000 millones de pesos. 

Por otro lado, llama la atención la aparente prisa del próximo gobierno de México.por comenzar esta obra, así como la constante promoción que el propio Presidente electo ha hecho de la obra a pesar de que aún no se ha evaluado su impacto. El Tren Maya fue anunciado por López Obrador desde su campaña y originalmente advirtió que no iría a consulta; tras cambiar de decisión y anunciar que sí se consultaría, apoyó abiertamente la obra (junto con las otras nueve iniciativas a consultar).

En resumen podríamos afirmar que se trata de un proyecto muy complejo por el nivel de impacto que implica (independientemente de si este será negativo o positivo); y que a pesar de que se promueve como un “nuevo paradigma de turismo”, al menos en principio, y careciendo de una evaluación detallada, pareciera estar más apegado al viejo paradigma de “progreso”, ese que devasta zonas naturales, afecta negativamente el tejido social, perjudica a mediano y largo plazo la economía local, y promueve una “disneylandización” de los patrimonios biológico y cultural.  

ruta-tren-maya

Contra el Tren Maya

Requerimientos legales: a pesar de la intención de comenzar la construcción del Tren Maya el 16 de diciembre, resultaría casi imposible contar con los estudios técnico, legal, administrativo y financiero, así como las manifestaciones de impacto social y ambiental, que la ley exige para iniciar un proyecto de estas dimensiones. 

Manifestación de impacto ambiental: es tal vez el requisito incumplido que más preocupa en torno a este proyecto y que, de entrada, no sería viable que estuviese listo en tan corto tiempo (y mucho menos se tiene la certeza de que sería aprobada).

Pueblos indígenas: de acuerdo a los tratados internacionales vigentes en la materia, y a los cuales está suscrito México, cualquier obra que tenga impacto sobre las comunidades indígenas y su territorio, requiere una aprobación previa, libre e informada, de sus miembros.

* De acuerdo con Animal Político, comunidades indígenas de la Península de Yucatán, rechazaron ya el proyecto, advirtiendo que:

 [El Tren Maya] no tiene nada de maya, ni de beneficio a la población maya. No queremos ser un Cancún o Rivera Maya, donde las cadenas hoteleras, de transporte de restaurantes son los únicos beneficiarios.  

Impacto ecológico: a pesar de las medidas de sustentabilidad que se describen en el material de comunicación de esta obra, se requeriría mucho más información que la ofrecida para evaluar los verdaderos costos medioambientales del Tren Maya. 

Destacados especialistas, como la doctora Leticia Merino del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, han advertido los riesgos. El más evidente recae en las afectaciones a la biósfera de Calakmul, una de las áreas naturales protegidas que albergan especies como el jaguar. Además, los cuerpos lagunares, costeros y manglares podrían ser perjudicados si las vías del tren llegaran a ampliarse con el tiempo. 

La fragilidad del suelo del sureste, altamente fracturado y pedregoso, también podría generar conflictos hidráulicos. Los contaminantes utilizados en la construcción del proyecto se filtrarían con mayor facilidad a los cenotes, de donde se extrae el agua para el uso de las poblaciones. La contaminación del agua generada por las actividades turísticas también podría impactar negativamente los grupos de peces y corales en las costas del sureste. 

Impacto social: aunque en el sitio oficial del proyecto se especifica que este “Se basa en un modelo de desarrollo sostenible que impulsa el crecimiento económico sin depredar el ambiente”, sin la información necesaria para evaluar verdaderamente su impacto social, y de acuerdo a experiencias previas de “progreso” en la zona (por ejemplo Cancún y Playa del Carmen) que han beneficiado a turistas, empresarios y desarrolladores, pero no a la población local, hay un alto riesgo de que el Tren Maya terminará por tener un impacto social negativo. A esto hay que agregar que los potenciales beneficios económicos terminen siendo solo para unos cuantos y que a mediano o largo plazo termine siendo incluso en detrimento de las economía local y comunitaria. 

A favor del Tren Maya

En la descripción del proyecto (que puedes descargar aquí) efectivamente se enlistan múltiples medidas para alcanzar la sustentabilidad del proyecto, lo cual involucra los aspectos medioambientales y sociales del mismo –a pesar de que en prácticamente ninguna se detalla cómo se lograrían–.

Un punto importante a favor de esta obra es que podría convertirse en un motor económico en la zona, con los potenciales beneficios que ello implicaría a la población local –pero hay que acotar que el que esto ocurra es un verdadero reto, pues las probabilidades, y la historia, sugieren que es muy posible que el beneficio sea para unos cuantos y en contra de muchos otros. También, mejorar significativamente la conectividad terrestre entre distintos puntos de la región, se antoja como un beneficio importante.

Medidas ambientales

  • Se contempla que el tren comparta derechos de vía con carreteras existentes, mitigando la tala de árboles. 
  • Se tomarán acciones para reforestar y recuperar las áreas selváticas.
  • Se protegerán y rehabilitarán las Áreas Naturales Protegidas en la Península.
  • La locomotora será de biodiesel híbrida acorde a la norma ambiental de California.
  • Generación de actividades económicas que aprovechen los recursos naturales de manera sostenible.
  • Creación de corredores bióticos que contengan la expansión urbana de comunidades.
  • Promoción de estrategias de mitigación de la huella ecológica.

Medidas sociales

  • Colaborar con los pueblos originarios para garantizar su inclusión.
  • Entender la complejidad y diversidad de la composición social de la zona, así como las preocupaciones de sus habitantes, para dar atención detallada a cada grupo y no excluir a nadie del proyecto.
  • Combatir los altos índices de pobreza de la región.
  • Reducir el número de asentamientos irregulares en zonas naturales protegidas.
  • Llevar a cabo un proceso de consulta libre e informado para sumar al proyecto a todas las comunidades involucradas.
  • Detonar la productividad de la zona a través de la diversificación económica, el desarrollo de nuevas oportunidades logísticas y la creación de empleos directos e indirectos.
  • Crear desarrollos de crecimiento urbano con servicios básicos, áreas de esparcimiento e infraestructura turística en Calakmul.