El vínculo entre humanos y animales puede llegar a niveles de comunión y sofisticación inimaginables para muchos, principalmente en lo que respecta a muestras de lealtad, gratitud y cariño. A pesar de esto, en ocasiones nos sorprende cuando los animales expresan agradecimiento, un sentimiento que muchos atribuyen únicamente a los humanos. Pero la realidad es que el afecto tiene maneras de sobrevivir, pese a las fronteras de las especies. 

Un ejemplo de ello es Tua Plu, un perro callejero que cada día le lleva regalos a Orawan Kaewla-iat, una mujer tailandesa que suele darle de comer a los perros en condición de calle. Tua Plu llega cada día con un objeto en su hocico –muchas veces, hojas o piezas de papel– para dárselo a Kaewla-iat, quien lo alimenta a él y a su madre.

¿Es esta la quintaesencia de la humanidad que reside en cualquier especie del planeta? Quizá este video pueda dar la respuesta: