Incómodas y dolorosas, las infecciones urinarias suelen ser comunes en adultos; principalmente las de la vejiga –llamada también cistitis o infección vesical–, los riñones –pielonefritis o infección renal–, los uréteres –que son los conductos que llevan la orina desde cada riñón hasta la vejiga– y la uretra –uretritis–.

Cada una de ellas, causadas por bacterias, inician en la uretra, se dirigen hacia la vejiga y, en caso de no cuidarse, puede afectar a los riñones. Si bien la mayoría de las veces el cuerpo puede librarse de estas bacterias por sí mismo, hay ciertas bacterias que tienen el riesgo de causar una Infección de la Vía Urinaria –IVU–; en especial si se contrae la infección después de la actividad sexual, menopausia o se sufre de efectos secundarios de un anticonceptivo externo. 

Entre los principales síntomas de las IVU se encuentran: 

– Orina turbia, con sangre u olor fuerte; 

– fiebre; 

– dolor o ardor al orinar; 

– presión o calambres en la parte inferior del abdomen; 

– necesidad constante, repentina y fuerte de orinar pese a haberlo hecho recientemente; 

– escalofríos, temblores y sudoración nocturna; 

– fatiga e indisposición; 

– dolor abdominal, en la espalda o entrepierna; 

– piel enrojecida y caliente; 

– confusión; 

– náuseas y vómitos. 

Para reducir los síntomas mencionados con anterioridad, estos son cinco remedios naturales para las infecciones de vías urinarias: 

Toma vitamina C. Es una forma de prevenir el crecimiento de las bacterias causantes de la infección. Mientras más ácida sea la orina, es menos probable que se formen bacterias, por lo que el equilibrio del sistema inmunológico puede resultar benéfico para la salud. 

– Bebe mucha agua. Con 2 o 3 litros de agua se reducirá el nivel de bacterias presentes en la vejiga y en el tracto urinario. 

– Orina después de cada actividad sexual. Después del acto sexual, se pueden acumular grandes cantidades de bacterias en la uretra, lo cual puede resultar en una infección incómoda. 

– Come arándano. Éste ayuda a aliviar los síntomas de la infección, como son el ardor a la hora de orinar, principalmente porque disminuye la posibilidad de que se acumulen más bacterias.